viernes, 4 de enero de 2013

Twin Peaks (Bienvenido 2013)




Una mañana de la última semana de diciembre, el Milodón se dio la vuelta y encontró a su lado la cara de M. envuelta entre las sábanas. Su rosto en calma rodeado de frunces era un rollo así a lo Laura Palmer; aunque, a decir verdad, esta cara tierna tenía muy buen color, y mofletitos, y estaba respirando con ese resuello pausado y profundo que dice "aquí hay una persona viva y tú nunca sabrás con qué está soñando".

2012 era el año en que el Milodón y su hermana iban a dejar de compartir habitación, pero ellas estaban acostumbradas a dormir juntas al volver a casa por navidad y por un día decidieron permitirse una licencia y ponerse una al lado de la otra, en esas camas de la infancia y la juventud, en las que tantas gripes sudaron y a tantos chulos de pueblo lloraron.
Al final se impuso la costumbre, que es una fuerza tan implacable como la voluntad.

De la voluntad se suele decir que mueve montañas.
Es cierto que la intención y la perseverancia pueden conseguir grandes cosas. Por ejemplo, fue una contumacia a prueba de bombas de hidrógeno la que llevó a Letizia Ortiz a trepar por la escalera social hasta poner una pica en La Zarzuela. 
Pero no hay que infravalorar el poder de la inercia. Lo consuetudinario ejerce una fuerza irresistible sobre la voluntad y a veces no importa cuánto se esfuerce uno en hacerse propósitos de la enmienda porque el calor confortable de lo conocido atrae como la luz de un filamento incandescente a las polillas en verano.

La fuerza de la costumbre a veces no deja ver si en nuestro entorno se están produciendo cambios radicales. Los cornudos tardan bastante en detectar señales de peligro que a otros ojos son clarísimas precisamente porque prefieren cabalgar plácidamente a lomos de lo que les fue favorable. Los Peter Panes no comprenden que son niños con canas porque cuando se miran en el espejo no ven la imagen que su superficie reflectante les devuelve, sino las fotos que tienen colgadas en el corcho de los tiempos del instituto o de la universidad.  Los ehspaññoles aún no nos hemos dado cuenta de todo lo que nos han arrebatado en el año que se acaba de ir porque preferimos pensar que todo es un mal sueño del que despertaremos.

Esta tarde, la Castellana ya se había convertido en un sambódromo infantil. Con andamios a modo de gradas a cada lado de la avenida, pasado mañana recibirá a los Reyes Magos de Oriente.

El Milodón aún no ha sido capaz de confeccionar su lista de buenos propósitos para 2013 ni una carta para sus Majestades.
Este año se adentra en el calendario nuevo con una cierta sensación de ceguera.
Frente al optimismo bienpensante del año pasado, su campo de visión se ha acortado como el de un conductor nocturno en una película de David Lynch. Y tiene la intuición de que no es el único que siente lo mismo.

Hoy han anunciado, por cierto, que Lynch se está reuniendo con la cadena NBC para resucitar Twin Peaks.

El Milodón se acaba de dar cuenta de que ya tiene un propósito para este año: ver de una vez esa maldita serie.
Habrá que echarle voluntad.



Ola  k ase fuego camina conmigo o k ase

1 comentario:

  1. Un día cogí un taxi. En esto, el taxista pone "La carretera". Pensé que vaya horterada. Luego me di cuenta de que el taxista iba medio llorando. Maticé mis criterios estéticos.

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