domingo, 20 de enero de 2013

Rodrigo Rato, artista íntegro


El martes pasado el Milodón subía por la calle Génova con una amiga que le venía hablando de un tipo que en sus años de estudiante universitaria (los de la amiga) se paseaba por la cafetería de la facultad vendiendo chistes.
Y de pronto la amiga grita: "¡Es este tío! ¡ESTE!".
Señala  un cartel pegado el cristal de un local abandonado. El cartel es el que veis arriba.

Está fenomenal cuando la vida te pone delante y por casualidad un ejemplo gráfico para que tú expliques con exactitud lo que estabas queriendo decir.

Por ejemplo, tú no sabes expresar muy bien por qué te parece completamente atroz que el país en el que vives y tributas sea una potencia mundial en Masters of Bussiness Administration: España es, después de Estados Unidos, el país del mundo con más escuelas de negocios en el Top 25.
Lo lees el domingo en un artículo del cuadernillo salmón de El País que empieza así:
"Tenemos un gran país"

Obsérvese el uso de la primera personal del plural.
Nosotros
Tenemos
"Tenemos que convencernos de ello. España no ha sido el milagro pintado por la prensa internacional y nacional a lo largo de la década pasada. Ahora sabemos que había  muchos espejismos, demasiados colores pasteles para que ello fuese verdad. Pero tampoco es la pesadilla absoluta que ahora se nos esboza en titulares esperpénticos cargados de tinta negra".

La pesadilla que ahora se nos esboza, dice.
En titulares esperpénticos
Carpetovetónicos
Chipiritifláuticos
Anzrósticos
Ponturrílicos
Pacagarsónicos
Urdangarúchidos
Potorrocósmicos

Sigues leyendo el artículo y el autor te explica, como irrefutable argumento para la esperanza que,
después de U.S.A.
este es el segundo país del mundo con más escuelas de negocios en el top 25 mundial
y que para muestra de excelencia empresarial está, por ejemplo, Telefónica.
Telefónica.
"Telefónica es una de las mayores operadoras de telecomunicaciones del mundo, la más internacionalizada, integrada en el top 100 mundial de las empresas que más apuestas por el I+D, según la consultora americana Booz".
Y tú te quedas con la palabra Booz.
Boooooooooooooooooooooooooz.
Zumbándote en la cabeza.

Vamos a ver.
Que tú no sabes explicarlo muy bien, pero no entiendes mucho que una nación cuyo nivel de deuda supone un 400 por ciento del interior bruto sea una referencia en formación de hombres y mujeres generadores de riqueza. Que un país apalancado que no puede conceder créditos a medianos emprendedores sea líder en formación de gente que crea empresas.
Tú no sabes explicar a los demás por qué te parece rarísmo. Ni sabes explicarte a ti mismo por qué no te cuadra.
Pero entonces viene Telefónica, esa empresa líder, y contrata a Rodrigo Rato como asesor externo y todo cobra más sentido. Algo de sentido.

Emprendedores

La actualidad informativa es últimamente una presentación Power Point con letras brillantes de Word Art. Las diapositivas que ofrece la prensa echan algo de luz sobre esa maraña de sospechas indemostrables que te andaban rondando la cabeza.

Por ejemplo tú lees la historia de los sobres y dices
ACABÁRAMOS
A C A B Á R A M O S
Aunque en realidad tampoco entiendes mucho. Ni te fías de Pedro J.



Cómo mola Obama. Sácanos de esta, Obama.

Lo peor de la situación que vive our country es que ahora, después de años de plácido aborregamiento, se vuelve a debatir en las sobremesas. Se vuelve a discutir sobre qué coño es el estado y cuáles son las bases sobre las que se asienta.
Tenemos que volver a preguntarnos qué significan y qué contienen las grandes palabras.
Sanidad. Educación. Justicia.
Tenemos que volver a dividirnos en bandos, mirar al compañero de mesa con recelo por sus convicciones políticas. Documentarnos para argumentar por qué está mal lo que nos parece mal.
Y la verdad, we, the people, estábamos muchísimo, pero muchísimo mejor, comentando los modelitos de Michelle Obama y la celulitus de Scarlett Johansson,  mientras dábamos todo lo demás por sentado. No hay un ápice de ironía en estas palabras: qué santo coñazo tener que ponernos serios.

Qué pereza tener que argumentar con cifras por qué es virtualmente imposible que este país que se cae a cachos sea la mayor fábrica de emprendedores del mundo después de Estados Unidos. O sea,
nosotros
tenemos
un país que compite en formación de emprendedores con el país que inventó las hipotecas, el coche, el teléfono y el microchip.

El Milodón, la semana en la que se descubre la mandanga de los sobres, sube la calle Génova con una amiga que intenta explicarle de la forma más gráfica posible que en sus años mozos conoció a un iluminado que se dedicaba al improbable oficio de vender chistes.
Y de pronto aparece un papel con la cara del tipo en cuestión y este mensaje:
"Necesito me cediesen o alquilasen a precio razonable pequeña vivienda, apartamento, estudio, buhardilla, piso, casa baja, etc... donde poder vivir y crear con tranquilidad. Tel. 617809694".

Y el Milodón dice:
Pues claro que sí. Me lo creo. Y lo entiendo. C. Sevilla, ese hombre temperamental y desesperado que deja su móvil para que seamos nosotros quienes paguemos a Telefónica el dinero de la llamada y no él, para que sea su casa la que le encuentre a él y no él a su casa, es un mago del humor.
Y lo que es más, tiene todo el derecho del mundo a que le den una vivienda gratis.

lunes, 14 de enero de 2013

Güemes

Hola, soy Juan José Güemes, exConsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid


Esto es alzheimer





Esto, cáncer de esófago





Esto, angina de pecho





Esto, cáncer de piel





Esto, esquizofrenia





Esto, cáncer de páncreas





Esto, esclerosis múltiple





Esto, cáncer de pulmón





Esto, leucemia





Y esto, sida



Encantado de conoceros

viernes, 4 de enero de 2013

Twin Peaks (Bienvenido 2013)




Una mañana de la última semana de diciembre, el Milodón se dio la vuelta y encontró a su lado la cara de M. envuelta entre las sábanas. Su rosto en calma rodeado de frunces era un rollo así a lo Laura Palmer; aunque, a decir verdad, esta cara tierna tenía muy buen color, y mofletitos, y estaba respirando con ese resuello pausado y profundo que dice "aquí hay una persona viva y tú nunca sabrás con qué está soñando".

2012 era el año en que el Milodón y su hermana iban a dejar de compartir habitación, pero ellas estaban acostumbradas a dormir juntas al volver a casa por navidad y por un día decidieron permitirse una licencia y ponerse una al lado de la otra, en esas camas de la infancia y la juventud, en las que tantas gripes sudaron y a tantos chulos de pueblo lloraron.
Al final se impuso la costumbre, que es una fuerza tan implacable como la voluntad.

De la voluntad se suele decir que mueve montañas.
Es cierto que la intención y la perseverancia pueden conseguir grandes cosas. Por ejemplo, fue una contumacia a prueba de bombas de hidrógeno la que llevó a Letizia Ortiz a trepar por la escalera social hasta poner una pica en La Zarzuela. 
Pero no hay que infravalorar el poder de la inercia. Lo consuetudinario ejerce una fuerza irresistible sobre la voluntad y a veces no importa cuánto se esfuerce uno en hacerse propósitos de la enmienda porque el calor confortable de lo conocido atrae como la luz de un filamento incandescente a las polillas en verano.

La fuerza de la costumbre a veces no deja ver si en nuestro entorno se están produciendo cambios radicales. Los cornudos tardan bastante en detectar señales de peligro que a otros ojos son clarísimas precisamente porque prefieren cabalgar plácidamente a lomos de lo que les fue favorable. Los Peter Panes no comprenden que son niños con canas porque cuando se miran en el espejo no ven la imagen que su superficie reflectante les devuelve, sino las fotos que tienen colgadas en el corcho de los tiempos del instituto o de la universidad.  Los ehspaññoles aún no nos hemos dado cuenta de todo lo que nos han arrebatado en el año que se acaba de ir porque preferimos pensar que todo es un mal sueño del que despertaremos.

Esta tarde, la Castellana ya se había convertido en un sambódromo infantil. Con andamios a modo de gradas a cada lado de la avenida, pasado mañana recibirá a los Reyes Magos de Oriente.

El Milodón aún no ha sido capaz de confeccionar su lista de buenos propósitos para 2013 ni una carta para sus Majestades.
Este año se adentra en el calendario nuevo con una cierta sensación de ceguera.
Frente al optimismo bienpensante del año pasado, su campo de visión se ha acortado como el de un conductor nocturno en una película de David Lynch. Y tiene la intuición de que no es el único que siente lo mismo.

Hoy han anunciado, por cierto, que Lynch se está reuniendo con la cadena NBC para resucitar Twin Peaks.

El Milodón se acaba de dar cuenta de que ya tiene un propósito para este año: ver de una vez esa maldita serie.
Habrá que echarle voluntad.



Ola  k ase fuego camina conmigo o k ase