martes, 6 de noviembre de 2012

Bambino y los Amores Locos


Hoy se ha confirmado que el matrimonio entre personal del mismo sexo es constitucional.
Ya ven: el casamiento entre gays y lesbianas es constitucional. Como el derecho a la vivienda. Qué risa.

Hace unos días, Mariló Montero, esa periodista dominatrix con la que es imposible no tener fantasías eróticas, se preguntaba si los órganos que se donan para trasplantes tienen alma. El Milodón, que no es tonto, se pregunta, si tiene alma el corazón (ese órgano) de los que niegan a las personas que se quieren el derecho a unirse. Luego mira las cifras de desempleo y cuando lee


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no puede evitar pensar en los niños de San Ildefonso y en el amor, que es una lotería, igual que lo de tener trabajo.
El Milodón compra participaciones todos los días.
Y últimamente ha amado estas cosas:


La Galeria Watdafac


Para el Milodón todo empezó con un capítulo de Mapa Sonoro en el que aparecían los miembros de Margarita, una de sus bandas madrileñas favoritas, serigrafiando sobre camisetas unos dibujos increibles en unas instalaciones alucinantes. La curiosidad llevó a este plantígrado a averiguar que las instalaciones están en Leganés y se llaman Rockwear y los dibujos eran obra de un tal Manuel Donada




Ahora, Manu Donada ha montado una galería de arte en su casa, un piso tan increíble como aquellas instalaciones de Leganés, pero con vistas hacia la Gran Vía y hacia el horizonte lejano de Madrid (donde se posan luces tililantes al anochecer). A Soledad Lorenzo le chirrían los dientes de envidia. Abtenerse alérgicos al hipsterismo recalcitrante.


La exposición de Gyenes

Tenéis hasta el 18 de noviembre para flipar. Está en la Biblioteca Nacional.
El fotógrafo Juan Gyenes también tenía su centro de operaciones en Gran Vía: en un escaparate donde mostraba las fotografías que le hacía a las señoritas finas de la alta sociedad capitalina, a las celebridades de su tiempo y sobre todo (esta fue su especialidad) a la gente del teatro, que en aquellos tiempos solo representaba cosas como el Juan Tenorio. El estudio en realidad lo tenía en el 12 de la calle Isabel La Católica.
János Gyenes era un húngaro que empezó a trabajar como corresponsal para el New York Times en El Cairo y que un buen día decidió venirse a vivir a Madrid. Se cambió el nombre para dar palo al gusto nacional y nacionalista de la época.
Es autor de la fotografía más veces reproducida en España: el retrato de Franco que aparecía en los sellos.

Pero también de algunos retratos grandiosos y pocas veces publicados, como este de Charlton Heston



O este de Victoria Abril



Hay otros muchos que os sorprenderán. El Milodón os recomienda vivamente la selección de portadas de la revista Semana (Gyenes fotografió más de 500). Ahí podréis ver una de las pocas imágenes públicas que existen de ese bellezón llamado Carmen Díez de Rivera, la hija socialista que Ramón Serrano Súñer (el cuñadísimo) nunca reconoció y que fue apodada en tiempos de Tierno Galván como "La Musa de la Transición".

Aquí, en la portada que podréis ver en la exposición:


Aquí, en el hemiciclo:



Pero sobre todo, el Milodón os invita a que vayáis en busca y captura de otra foto: una imagen del estanque del Retiro atrezzado como los muelles de la Plaza de San Marcos de Venecia para una obra de teatro representada allí a finales de los cincuenta.



Si lo queréis ver bien, irsen a la BNE


La Casa de las Torrijas

Diría el cronista ranciote y cursilero que hay lugares en Madrid que son un viaje en el tiempo. Muchos lo son por motivos exclusivamente decorativos: locales con carismatiquísimos rótulos y antiquísimas tinajas de barro no faltan. Hay incluso un recorrido oficial de tabernas históricas.
Pero, amigos, en el caso de La Casa de las Torrijas no hablamos de una cuestión de tiempo, sino de tempo.


A este local centenario ubicado en el número 4 de la calle Paz le pasa lo mismo que al Casa Ciriaco (el cocido favorito de Valle-Inclán, efectivamente) o que a El Bocho (cocina vasca preparada por personas tan ancianas que no distinguen una sarten de un vaso): las cosas ocurren a cámara lenta.

En la Casa de las Torrijas todo está parado y se genera acción cuando te ponen sobre la mesa un vasito de vino dulce y una tostada empapada en leche, bañada en huevo, frita en aceite y cubierta de azúcar. Después, la atmósfera del lugar se queda de nuevo en suspenso, como cuando Velázquez representaba el aire de las villas italianas.



No se le puede llamar silencio a la ausencia de ruido, ni bullicio a los murmullos de la clientela. Es todo una cosa distinta. Y el Milodón está convencido de que es porque en estos sitios se han detenido el reloj de los minutos y el de las costumbres. ¿O acaso pensáis que en la España de Maria Cristina la gente gritaba tanto en los bares como lo hacemos ahora?



Jorge de Cascante

El Milodón fue hace no mucho a un taller de escritura periodística creativa (así en el original) en el que un profesor muy pagado de sí mismo, editor de una prestigiosa revista de letras de habla hispana, aseguró no leer blogs porque son "literatura de baños".
El Milodón apostaría una de sus pezuñas a que el mismo hombre que afirmó esto pujaría salvajemente en una subasta para llevarse a casa el apoyaculos de plástico del water de Carmen Balcells, y así poder leer con el trasero a buen recaudo Cien años de soledad.


Macondo

El caso es que en este país en el que honorables hombres fumadores rechazan el premio nacional de narrativa dando ruedas de prensa para explicarse, el plantígrado encuentra que lo más interesante del panorama literario nacional está precisamente colgado en Internet: en rincones poco iluminados donde no  fomentan su propio mito intelectual aspirantes a Premio Nobel que le hacen la pelota a Juan Cruz.

Uno de esos rincones donde firman almas libres es, por ejemplo, El Butano Popular.





Sinceramente, si varias generaciones de españoles nos hemos comido con patatas esa cosa terrible titulada 'Tiempo de Silencio' (que dios te tenga en su gloria, Luis Martín Santos) el Milodón no ve por qué hemos de negarle el crédito a señores que simplemente renuncian a poner sus pensamientos encima de un trozo de celulosa.

El Butano es una revista literaria bastante madrileñona que bien podría denominarse blog colectivo.
En El Butano firman nombres muy queridos por este plantígrado, como la inefable Grace Morales, el inconmensurable Santiago Lorenzo o el siempre certero Fran Nixon. Pero hoy el Milodón os quiere hablar de un descubrimiento reciente.

Jorge de Cascante.

(Extraído de su tumblr, Esto es Madrid)


Pasad por su casa.
Y luego ya si aún os quedan ganas, os compráis La Fiesta del Chivo.


La Cafetería/Pub Gaudí

En la calle Almagro.
Paredes de madera, barras acolchadas, bancos de patas torneadas con reposaderos de escai verde botella y cuadros con fotos de la Casa Botines de León y el Palacio Episcopal de Astorga por doquier. Si te pides una copa de vino (solo los hay buenos) te la ponen sobre un posavasos y después te ofrecen un suministro ilimitado de pinchos de pan con chorizo, sandwiches recién hechos, jamón bien cortado, cecina y canapés de sobrasada. Es caro, a qué negarlo.
Y creemos que no es necesario decir más.






El Canal 8

El Milodón no sabe de quién es propiedad esta cadena madrileña ni le importa. Por la tardes y hasta la medianoche ponen clasicazos del cine español y rarezas patrias (gracias a esta emisora de televisión el plantígrado descubrió una película de Berlanga llamada La Boutique que es un desmaiden).


No es recomendable a partir de la medianoche, cuando ocupa los márgenes de la televisión un porno amateur de lo más desgradable mientras en el centro de la pantalla siguen poniendo peliculones.


Al Vicente Copas

En la calle Segovia (la dirección oficial es Plaza de la Puerta Cerrada, 7), el Al Vicente es un agujero al que se baja por unas escaleras de baldosas de turrón. Lugar de reunión de amantes del flamenco NO puristas donde una televisión gigantesca emite a todas horas actuaciones memorables como la que podéis ver bajo estas líneas.
Este que aquí canta, es uno que vivió en una España en la que no solo el matrimonio entre personas del mismo sexo estaba prohibido sino que el amor libre era un delito.

Bambino nunca pudo salir del armario. Pero con qué intensidad amaba el tío.

6 comentarios:

  1. La sola existencia del Milodon pone en ridículo al chorraboba que se metió con los blogs.

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  2. Me alegra usted la vida! (Y sí, que Dios tenga en su gloria a Luis Martín Santos)

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  3. Ese ha sido uno de los comentarios más gonicos de la historia milodoniana

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  4. Pues me reitero. Me la alegra usted. La genialidad del blog milodoniano me reconcilia con la existencia y con un Madrid que desde que leo este blog me da la sensación de conocer a medias. Menos mal que sus miles sugerencias me hacen redescubrirlo un poco y amarlo mucho más. Genial el chino de San Bernardino, aunque aún no me he atrevido con los tendones y ese tipo de especialidades. El descubrimiento de Carmen Díez de Rivera hace que aún tenga más ganas de ir a la exposición de la BNE dentro de unas horas.

    Una vez participé en un curso de escritura creativa y lo único que he sacado en limpio a lo largo de los años es que a esos sitios no vuelvo a ir. Intentar enseñar lo que se aprende leyendo es un despropósito.

    Este comentario no me ha quedado tan gonico, pero sí ligeramente pelota, así que resumo en un ¡a seguir!

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  5. Yo en cualquier momento te pongo una calle...TE ADOROOOO!!!

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