lunes, 30 de enero de 2012

viernes, 20 de enero de 2012

Perdóname Marta (Franco, Fraga y Argüelles: mintiendo por amor)



Cinco minutos de visionado imprescindibles

Cuando el Milodón llegó al edificio de apartamentos en el que vive ahora sólo reparo en la alarmante cantidad de porteros diferentes que hacían turnos en la garita del portal reservada a dicho gremio y en la sustancial cantidad de transexuales y mujeres con claro aspecto de prostitutas que entraban y salían de los ascensores.
De pronto le preocupaba haber escogido para vivir un barrio poco seguro.
Si entonces hubiese sabido que sólo una manzana más arriba se debatía entre la vida y la muerte Don Manuel Fraga se hubiese sentido más tranquilo.
El ex diplomático, ex ministro, ex presidente de Alianza Popular y ex presidente de la Xunta de Galicia fue un ilustre habitante del barrio de Argüelles.
Aquí vivió (siempre que no estaba en Galicia). Y aquí murió.
Calle Fernando El Católico: ¿qué otra si no?

Cuando Marta, la hermana del Milodón, vino a ayudar en el remozado y puesta a punto del nuevo hogar milodoniano, el plantígrado ya llevaba unas semanas viviendo allí y ya había comprobado que transexuales y prostitutas eran vecinos inocuos, perfectamente discretos y tranquilos.
Manos a la obra, pues.

El Milodón obligaba a Marta a unas jornadas de trabajo draconianas. Como esas que convirtieron a Manolo Fraga en un ser mítico (el Sísifo del Estadismo) pero en versión ñapas.
Pintar de blanco con éxito un gotelé doble no es tarea fácil pero peor aún es intentar comprender las instrucciones de montaje de los muebles de Ikea.



El tema del ensamblaje de la silla Nördmyra y otros modelos con nombres que parecen salidos de un diccionario de Tolkien es carne de monologuista español. Así que no nos detendremos mucho en este punto. Pero no podemos evitar señalar una realidad en la que vosotros seguramente también habíais reparado: dentro de Ikea hay una célula de anarcosindicalistas que se dedican a romperle los cojones a los ciudadanos de Europa poniendo mal algunos pasos de sus manuales y añadiendo piezas innecesarias.
Eso es un contubernio judeomasónic0 y no el que atormentaba a Franco y a sus ministros.


Reproducción de una logia masónica en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca.
Una bizarrada que os encantará visitar.

A la hermana del Milodón, que es una persona dispuesta, hacendosa y con mucha fuerza de voluntad, montar muebles de Ikea y hacer cosas que requieran maña se le da muy muy bien. Pero las servidumbres de la vida capitalina le ponen enferma.

Ella no le encuentra ningún encanto a los tiempos muertos en medios de transporte público (en el trayecto de Argüelles al Ensanche de Vallekas uno puede leerse dos veces Los Episodios Nacionales) o a los largos paseos a los que obliga cualquier recado en el centro de la ciudad.

Cuando Marta vino a Madrid para ayudar a su hermana mayor al remozado y puesta a punto de su nuevo hogar en Argüelles, el Milodón, le hablaba del barrio como un enamorado que se esfuerza por demostrar a su amada todas las cosas estupendas que le esperan si le escoge a él.

Marta, que es lista y buena y esteta, en realidad no necesitaba explicaciones para comprender.
Porque no le gusta la contaminación, ni las prisas, ni el cansacio crónico. Pero le encantan las cosas bonitas.
En los paseos que dieron ella sola podría haberse dado cuenta de que:

El pórtico rollo Grupo de Memphis de la sala Galileo Galilei (calle Galileo) es un prodigio.


Las fachadas temáticas de algunos comercios especializados (por ejemplo, Quesos La Fondí, en la calle Fernández de los Ríos) son una ida de olla


El patio ajardinado del Teatro de la Abadía (de nuevo Fernández de los Ríos) es un desmadre


La torre de Arapiles (calle Arapiles) es la leche


y el Cuartel General del Ejército del Aire es un movidón



Aun así, el Milodón quería que a M., DE VERDAD, su nuevo barrio le pareciese la hostia. Transexuales y fulanas incluídos.
Así que una tarde que venían de tomarse unas cañas en La Nueva (muy rica la ensaladilla rusa e imprescindible la tienda de uniformes de trabajo que tiene al lado) bajó hasta la plaza Conde de Suchil, donde está el Hospital de Madrid.

Así. En genérico. Hospital de Madrid.

Y envalentonado, le dijo a su hermana:
"Aquí se murió Franco"

Con dos cojones.
'Sería tan guay que Franco se hubiese muerto ahí', pensó inmediatamente el plantígrado antediluviano, mirando aquel conjunto tan neoherreriano, todo fachada de ladrillo y letras de hierro forjado.

En realidad no tenía ni idea de dónde había muerto el Generalísimo.

Franco en su visita a El Bierzo, para la inauguración del Pantano de Bárcena.

Con cierta sensación de culpa, tiempo después decidió documentarse al respecto. Y fue cuando leyó esto:

"El día 8 de julio de 1974 regresaba tarde a casa después de un día agotador en la entonces llamada Ciudad Sanitaria Provincial Francisco Franco [actual Gregorio Marañón]. Meditaba sobre qué hacer para cenar, porque toda la familia estaba ya veraneando en El Escorial, y yo me encontraba muy cansado para ir a un restaurante, cuando encontré junto a Ángel, mi portero, a una paciente del Puerto de Santa María, operada meses atrás, que me traía como obsequio una caja de langostinos de Sanlúcar ya cocidos.

Mi cena quedó resuelta (...). Pero entonces sonó el teléfono, y en lugar de la voz que esperaba, la de Isabel, mi esposa, escuché la del doctor Ricardo Franco, que me avisaba de que al día siguiente tenía que ir, con él y con el doctor Francisco Vaquero, a visitar al jefe del Estado en el palacio de El Pardo, porque se sospechaba que pudiera presentar una tromboflebitis.

Mi tranquilidad desapareció súbitamente. Pensé, y así se lo adelanté a Ricardo Franco, que aquello acabaría mal para mí, porque con las difíciles relaciones que desde 1967 venía manteniendo con el doctor Cristóbal Martínez-Bordiú, éste no iba a consentir que yo, como especialista cardiovascular, visitase a su suegro y saliese bien parado.

El día 9, poco antes de las nueve de la mañana, llegamos a El Pardo. Nos estaba esperando el doctor Vicente Gil, médico de cabecera del jefe del Estado, quien rápidamente nos condujo a sus habitaciones. (...) Encontramos a Franco tendido boca arriba en una cama de matrimonio muy baja, lo que hizo incómoda su exploración física. En su aspecto predominaba la falta de expresión, con la mirada perdida en el techo y sin demostrar el menor interés por lo que ocurría a su alrededor.

Contestaba con monosílabos a nuestras preguntas, y a las distintas maniobras exploratorias que le practiqué, que debían provocarle dolor o al menos alguna molestia, no respondió ni con gestos, ni con palabras.

Tras la exploración nos retiramos a la antecámara y allí expuse a mis compañeros que el diagnóstico me parecía indiscutible: se trataba de una flebotrombosis iliofemoral derecha, (...) con tendencia a extenderse y a desprender fragmentos que provocarían embolias pulmonares.

No se discutió la conveniencia de llevar a cabo el tratamiento en un centro hospitalario. (...) La ausencia de Martínez-Bordiú [yerno de Franco y jefe del servicio de cirugía torácica y cardiovascular de la Paz], que se encontraba en Manila, y la mayor experiencia que en este tipo de operaciones tenía mi equipo, llevó a Vicente Gil, pues era él quien decidía, a inclinarse por nuestro hospital. (...) Incluso el hecho de que fuese julio y estuviese desocupada toda la planta F, facilitaba el ingreso inmediato del enfermo y de todos sus acompañantes sin tener que hacer traslados. (...) Nos invitó a continuación a que entrásemos de nuevo al dormitorio a informar al caudillo (...).

Vicente, dirigiéndose al caudillo como "mi general", tratamiento que a partir de ese momento empleamos todos alternándolo con el de "excelencia", explicó el diagnóstico que se había establecido y la conveniencia de ingresarlo en un hospital. Franco permaneció un rato callado y luego dijo:

- "Eso va a ser una bomba".

De acuerdo con mis notas, Vicente respondió:

- "Mi general, la bomba sería que a Vd. le pasara algo". (...)

- "Eso va a tener implicaciones políticas", dijo el caudillo tras otro largo silencio.

Y Vicente le explicó que, aunque las hubiera, carecían de importancia al lado de su salud, que las consecuencias políticas las habría si él faltara. (...) Y para mi sorpresa terminó diciéndole que también Eisenhower y Stalin habían ingresado en hospitales"

*Extracto de un artículo de Ramiro Rivera, publicado en El País en 2007. Merece la pena leerlo completo.

Dos cosas:
Qué ganas de comer langostinos de Sanlúcar.
Y Franco murió en el Gregorio Marañón (¿o murió en La Paz?).

Marta: siento haberte mentido.Si hubiese sabido que sólo un mes después Fraga iba a morirse al lado de casa, no me hubiese inventado esa historia para que te enamorases.
Te echo de menos.
Vuelve pronto, que no sé montar los estores de Ikea.

domingo, 1 de enero de 2012

La parábola del wolframio (Feliz 2012)



Hola.
¿Qué tal?
Parece que 2012 ya está aquí.
Y empezamos regular: Televisión Española no ha emitido los saltos de esquí por primera vez en 50 años. En el canal público tenían que elegir entre los cachés de Alaska, Miguel Bosé y Ana Torroja + David Summers o las acrobacias de invierno y lo vieron claro.
La verdad, al Milodón estas cosas le ponen de un humor de perros.

Y le hacen acordarse de aquella carta que en 1994 le mandó Arturo Pérez Reverte (entonces aún periodista de raza) a Ramón Colom (entonces director del Ente) para presentarle su dimisión y hacerle explícito un razonable encabrone.

Aquí la tenéis:




Si clicáis encima se os ampliará y la podréis leer (atención, por favor, a la línea de cierre: impagable), pero el Milodón ya os adelanta que se trata de un contencioso relacionado con unas facturas falsas: a Arturito Testosterona le acusaron de haber justificado gastos en zona de guerra haciendo uso de malas artes y al tío le sentó fatal. Pues normal.
A Urdangarín también le parece como el culo que le acusen de haberse lucrado maniobrando a través de una asociación sin ánimo de. Pero él no dimite ni nada. ¿De qué va a dimitir? "Cristina, cariño. Tenemos que hablar. Renuncio a mi lado de la cama".


"Do es trato de varón, Re selvático animal"

¿No os parece que Urdangarín tiene pinta del típico austriaco que asiste al Concierto de Año Nuevo? Así con ese pelo tan espeso y duro, esos rasgos arios y esos trajes impecables podría haber sido el perfecto colaboracionista nazionalsocialista o incluso un oficial de las SS. Aunque, la verdad, un oficial de las SS jamás se habría mezclado con valencianos. Tenían mejor gusto.

Al menos esta mañana sí que hemos podido disfrutar gratis de la Marcha Radetzky. Pero, sorprendentemente, el asistente tipo no tenía las pintas de Urdangarín: ¿alguien más se ha fijado en la cantidad de asiáticos que había entre el público del concierto este año?



Todo son señales:
El Dragón Dormido madruga mogollón y le roba los asientos a la Vieja Europa en el concierto clásico más solicitado de Viena.
Los ciudadanos españoles tenemos que pagar hasta para ver unos saltos acrobáticos por televisión.
Y Herman Van Rumpuy está en Facebook en estos momentos repartiendo buenos deseos (podéis comprobarlo aquí). ¿El presidente del Consejo Europeo está a la una de la tarde del primer día del año metido en una red social?
Vamos muy bien.

¿Para cuándo Ana Botella publicando su lista de propósitos de año nuevo en Twitter?
"-Hacer todo lo necesario para que no salga a la luz que mi yerno es otro Urdangarín.
-Intentar llevarme bien con Cobo Calleja.
-Tener menos bigote que mi marido.
-Comprar migas de pan de Cea para las gaviotas reidoras.
-Esconder el bate de beisbol ensangrentado con restos de cráneos de homosexuales que llevo en el maletero.
..."
Y así hasta veinte tareas.

Lo de que Botella sea la nueva alcaldesa es un drama. Pero no por todas las políticas retrógradas y antisociales que pueda poner en marcha. Ni siquiera porque pueda hacer de Madrid una ciudad más gañana y gris de lo que muchas veces ya es.
El drama es que corremos el riesgo de que el nuevo aura que le concederá el poder municipal la convierta en una persona carismática y respetable.
Ya pasó con Esperanza Aguirre.



¿No os acordáis de que cuando Espe era ministra nos burlábamos de ella porque nos parecía una pringada inofensiva? Tonino la perseguía por los pasillos del Congreso y en las piezas de Caiga Quien Caiga cuando hacía declaraciones, sonaba la música de Heidi. Incluso había un muñegote que la imitaba dándole el aspecto de una mujer de pocas luces, apocada y hasta entrañable.
Y ahí la tenéis ahora.
Convertida en la Margareth Thatcher cañí.


Y hablando de Margareth Thatcher...

El cuarto mayor depósito de tungsteno del mundo se encuentra ocho millas al noreste de Plymouth. Y Wolf Minerals no es la única empresa que parece interesada en resucitar la minería en la siempre pulcra Europita: Anglesey Mining está estudiando la posibilidad de explotar cobre, cinc y estaño en las montañas de Gales y Sirious Minerals explora el potencial de una nueva zona de extracción de potasio en Yorkshire.

El Milodón copia (y traduce un párrafo) de la noticia de The Economist para ustedes:

"El enorme aumento del precio de los minerales ha llevado a las empresas de minería a buscar nuevos yacimientos en lugares impensables y prohibitivos, como los bosques africanos o la Antártida. El clima benigno de Gran Bretaña y su política estable, convierten al país en el sueño de un minero. Y además con menos coste que en otros países desarrollados: el presidente de Wolf Minerals asegura que un conductor de camión de Devon gana 52.000 euros al año, la mitad de lo que cobraría uno en Australia".


"There is no such thing as public money"


¿Qué opinaría la Dama de Hierro de todo esto? Ella que se erigió en la bestia negra de los sindicatos mineros tiene que ver como el siglo XXI y la competencia feroz del gigante asiático (el que madruga para ir al concierto de año nuevo) podrían devolver de nuevo a su suelo el pico y la barrena.
Te jodes, Dama de Hierro.
Ahora serás la Señora de Tungsteno.


Si consigues terminar este novela te regalan un viaje a Canarias


El Milodón lleva una semana disfrutando de las navidades en El Bierzo, comarca que fue un filón indispensable de tungsteno (o wolframio) para los nazis. Durante la Segunda Guerra Mundial este mineral oscuro fue estratégico para los alemanes, por que con él endurecían las puntas de sus misiles antitanque. En el Bierzo, en 1943, el wolframio pasó de cotizarse a 7.500 a 285.000 pesetas por tonelada.
Así de caprichosos son los mercados.

En la actualidad el wolframio se usa también para fabricar filamentos de bombillas, herramientas de corte, resistencias eléctricas y electrodos. La Wikipedia dice al respecto lo siguiente:
"Este elemento de la tabla periódica es fundamental para entender las sociedades modernas. Sin él no se podrían producir de una forma económica todas las máquinas que nos rodean y las cosas que se pueden producir con ellas".

¿Los principales productores del mundo hoy día? Chinos, claro.

Después de leer esta sentencia, uno no tiene claro si debe estar agradecido al Demiurgo Dador de Todas las Cosas por haber puesto el elementito de marras en el planeta tierra -contribuyendo así con un granito de arena muy significativo a la revolución industrial primero y la consolidación de la sociedad de consumo después- o cagarse en las muelas del Creador.

En cualquier caso, parece que el Wolframio tiene más que ver con el estado actual de las cosas de lo que en principio muchos habríamos pensado. De los altos hornos de Vizcaya a los talleres de H&M: por ahí anda.


Esta tarde, el Milodón abandonará El Bierzo. Estas navidades han sido muy especiales. Echará de menos las mañanas en la cama, los paseos por el monte, los cafés de las cuatro en Compostilla, las risas en los bares, los comidas riquísimas de mamá.

Pero 2012 promete.
No se dejen deprimir por los agoreros.
Den el salto a este nuevo año como lo harían los esquiadores que nos han robado esta mañana.
Recuerden que un día nos dijeron que Urdangarín era una persona respetable y que la minería ya nunca más sería una cosa del primer mundo.
Y mentían.