miércoles, 28 de septiembre de 2011

Óptica San Josemaría (Una visita a la Almudena)


Primero: el Milodón os ruega encarecidamente que votéis en la I Encuesta Milodoniana sobre Cambio de Diseño del Blog (arriba, en el lado derecho). Gracias.

Y ahora, a lo que íbamos. No le podéis negar al Milodón que incluso aquellos de vosotros que os declaráis escépticos, agnósticos o directamente ateos, habéis encontrado alguna vez un extraño pero placentero sosiego en la contemplación de una imagen sacra antigua.

Una estampita de un escapulario, un recordatorio de comunión, un cuadrito sobre el cabecero de la cama que vuestros abuelos destinaron para vosotros en su casa, un óleo colgado justo encima de la puerta de la sacristía de la iglesia donde fuisteis por obligación aquellas tardes de catequesis... ¿Quién no ha mirado absorto los ojos de una virgen, la sonrisa de un santo, el éxtasis de un mártir?

Es una contemplación morbosa que atrapa al buen observador. Uno se queda pillu mirando a lo santos porque son una cosa muy contradictoria de mirar. Hay algunos elementos, contados rasgos físicos, que sitúan a estos seres en un plano casi humano. Como son antropomorfos nos recuerdan a esas personas (nosotros) que vemos cada mañana en el espejo del baño. Pero algo nos dice en su forma de posar, de vestir y la mayor parte de las veces, de flotar, que no tienen nada que ver con nosotros (esas personas).

Y lo mejor es que les queremos así.
En los santos buscamos lo mismo que en el ¡Hola!: atributos de los que nunca podremos presumir, cosas que nunca podremos atesorar, vidas ejemplares que nunca podremos protagonizar.

La mujer de Julio Iglesias: esa sí que se merece que la canonicen

No es intención de este plantígrado empezar con disquisiciones a lo Dan Brown sobre los misterios que encierran los rasgos de los rostros pintados por los señores renacentistas o similares.
Los contenidos de la asignatura de Historia del Arte del Curso de Orientación Universitaria no dan para tanto.

Pero para comprender mejor el punto al que se pretende llegar en este post hay una recomendación que el Milodón no se puede resistir a dejar caer. Si un día pasáis por delante del Museo de Bellas Artes de Sevilla, no seáis burros y entrad. Dentro os espera algo muy bonito y muy alucinante: las pinturas de Francisco de Zurbarán, un hombre que consagró toda su vida a pintar monjes (eso es especialización y no los MBA de Esade) jugando con la luz y las sombras como antes lo había hecho Caravaggio, pintor al que se señala frecuentemente como su mayor influencia.

Un santo de Alcalá de Henares visto por Zurbarán.

Mirad a los monjes de Zurbarán y decid sinceramente si esas personas os parecen seres mundanos y pecadores de la pradera como vosotros. Si encontráis algo en sus rasgos, en sus indumentarias, en su mirada, algo que podríais encontrar en un bar de Malasaña a las dos de la mañana.

Y cuando hayáis vuelto de Sevilla os hacéis una excursión a la Catedral de Madrid.
La Almudena.
La que está donde el Palacio de Oriente.
Esa donde contrajeron matrimonio Felipe y Letizia.
La que luce el fresco colorista de Kiko Argüello.
Preguntad por la capilla de San Josemaría.

Y luego le contáis al Milodón qué rasgo mundano característico encontráis en las representaciones artísticas del beato en cuestión que claramente os permite situarle en el dominio de los hombres de carne y hueso.




¿Un santo con gafas?
Perdona al Milodón, San Josemaria Escrivá de Balaguer, pero que baje dios y lo vea.

4 comentarios:

  1. No seré burro y entraré, lo prometo. Eso sí, difícilmente me verás en la catedral madrileña (ya lo hice una vez y las mediocres vidrieras kikenses me echaron. ¿Para cuando una entrada sobre la pérdida de la hegemonía cultural de la iglesia?).

    Mylodon, ¿has ido a Toledo a ver expresamente la serie de apóstoles de El Greco? Es una cosa maravillosa que te recomiendo.

    Aquí, Mate disfrazado de anonymous.

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  2. El chocho estilístico del interior de la Almudena es algo indescriptible, Albert. He visitado bazares chinos con más sentido estético.
    Me robaron la cámara hace poco y ando huérfana por las calles de la siudad. Fui a la Almudena hace dos sábados y todo me parecía tan horroroso que sufrí muchísimo por no poder sacar fotos!

    Sobre Toletum: precisamente hace dos fines de semanas fuimos Blanches y yo a dar un voltio por allí, pero no entramos en museos. Nos queda pendiente otra visita!

    Y esto me ha hecho recordar aquel párrafo que escribió Vilque en el blog del Tapir sobre Domenico (copio y pego):


    Culpable: Greco, El
    Profesión: pintor.
    Delito: con sus figuras tristes y agónicas, pudo ser el precursor del heroin chic, de que lo lánguido es bueno y otras tendencias perversas. ¿Sabes esas tardes de marzo que se te pasan mirando a un cielo muerto sin saber si va a llover o no y provocan desazón? Pues bienvenido al mundo de El Greco. Aquí, todos los días son así.
    Posible reinserción: se la hubiésemos concedido a condición de dejarse de motes y anunciar a voces su verdadero nombre, Doménikos Theotokópoulos, por las calles del Madrid de los Austrias (que por aquel entonces era el único que había, ¿no?).

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  3. Coño, no había visto esto, Miley! Ese cuadro...Te acuerdas de un microespacio que ponían hace como 15 o más años antes del Telediario segunda edición y que consistía simplemente en una cámara recorriendo un cuadro con una música de fondo? Era un rollo, pero a mí me descubrió a los Cartujos que tanto juego nos han dado. Beijos

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  4. Vilque, vilque, vilque... cómo no me voy a acordar, si me acuerdo hasta de la música!!

    http://www.goear.com/listen/2f722f2/pictures-at-an-exhibition-promenade-mussorgsky

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