miércoles, 3 de agosto de 2011

Jódete, Madrid



El milodón regresa al frenesí urbanita y se encuentra con el mejor post de la historia (al menos de la historia del bloggismo de temática capitalina) y con unas temperaturas ambientales propias de un verano Cantábrico.


Viñeta sacada del Best-Post-Ever de Vilque.


Se agradece que el sol no sea la estufa de butano de la que hablaba ya sabéis quien, pero ni el viento fresco ocasional (gracias, Dios) ni las carcajadas puntuales (gracias, Vilque) consiguen barrer la nube oscura que se arremolina sobre la cabeza del plantígrado todo el día.

¿Es atribuible este hastío a la titánica resaca existencial que arrastra después de una gira mundial gallega que incluyó paseos por playas kilométricas, merendolas bajo los pinos con licor café de postre, excursiones a pueblos al estilo Verano Azul, un flechazo, mimos familiares y la mejor boda de la historia (así lo avalan una ceremonia con discursos que hicieron llorar hasta al sordo del pueblo, una bienvenida de pulpo, empanada y jamón a un ágape que se celebraba en pleno monte, un banquete dividido en tres horas de mariscada -percebes incluídos- + tres horas de churrascasda= seis horas de placer absoluto, un concierto privado de Los Chavales con clásicos de Los Brincos, los Bravos y los Salvajes y una verbena posterior en la que se bailaron todos los grandes clásicos contemporáneos, desde La Tómbola de Marisol al Crazy in love de Liberté Egalité Beyoncé)?

Es. Por supuesto.
El Milodón siente nostalgia de ese paréntesis mental en el que todo parecía ir más despacio.
En el que el reloj corría al ritmo de la respiración en una siesta feliz.

Y ahora cuando camina por la calle maldice algunos tics madrileños que en otras épocas del año le parecieron encantadores.

El arquetípico señor que pone los cafés en el bar junto a la oficina no es un gordinflón campechano y honesto, sino un facha gritón demasiado vago como para hacer ejercicio y demasiado glotón como para ponerse a régimen.

Los perroflautas de Lavapiés que llenan La Tabacalera y montan huertos urbanos no son jóvenes concienciados convencidos de que otro mundo es posibile, sino burgueses autoconscientes y subvencionados con pocas ganas de lavarse pero mucho tiempo para imitar a José Bové.

Los taxistas no son zamoranos con una graciosa querencia por las tertulias radiofónicas más ridículas, sino paletos recastados, arietes de una contrarrevolución ultraderechista que no deja avanzar a este país hacia otro estadío de civilización.

Los manifestantes del 15M no son mileuristas hasta los cojones de que les tomen el pelo, sino Peter Panes enganchados a las redes sociales que reniegan de la manipulación mediática del Grupo Prisa pero tienen demasiadas ganas de ver sus estampas reflejadas en un reportaje de El País Semanal.

Los ejecutivos que piden una tapa de ensaladilla a la una en el José Luis de Paseo de la Habana, no son gentlemen con impecables maneras y un infalible gusto en el vestir a los que hasta pedir la hora es un placer (¡qué pelucos!), sino continuadores de las peores sagas franquistas, que sobrevivieron al pelotazo y ahora trabajan como hormigas del capitalismo más salvaje.

Las musculocas de Chueca no son vitalistas sin complejos, sino mariconas ruidosas que visten con colores chillones y bailan en la calle con el único fin de dar calor.

Las señoras del barrio de Salamanca no son damas elegantes que aún recuerdan los tiempos madrileños de Ava Gardner en las terrazas de Serrano, sino antiguas integrantes de la sección femenina que tejen las redes indestructibles del clasismo más rancio mientras beben Bitter Kas con hielo.

El Embassy no es un histórico club de té con sabor británico, sino un nido de víboras retocadas donde César Alierta urde el próximo ERE mano a mano con algún Amusátegui.

Los padres de familia de Chamberí no son parejas de clase media alta que con sus existencias tranquilas y consumistas mantienen al ralentí el motor de la economía española, sino amargados que con su modelo de vida perpetúan la estructuras clásicas de la España católica.

Los hipsters de Malasaña no son chavales informados, que con su búsqueda permantente de lo nuevo se erigen en la fuerza creativa de la ciudad, sino drogadictos (enganchados entre otras cosas a H&M) demasiado preocupados por salir en Vanidad o en el blog de Poppy Blasco como para hacer algo que no se haya visto antes en cualquier mierdaweb yanqui.

Los pijos veinteañeros que alternan por Alonso Martínez no son la reserva genética aria más lozana de una ciudad dominada por la estética de camisetadebandaybarba, sino la reserva intelectual recalcitrante -poloychinos- de la calle Génova.

Los sudamericanos que recorren Bravo Murillo no son honrados trabajadores dispuestos a ocupar los puestos menos amables de nuestro espectro laboral, sino salvajes bajitos que esquilman los fondos de nuestro sistema de pensiones.

Y el Milodón no es el bicho manso que encontró en Madrid la felicidad, sino Edward Norton en La Última Noche:



No.
Jódete tú, Milodón.

17 comentarios:

  1. Venga, Milodón, siempre positifa, nunca negatifaaa! Piensa en las temperaturas tan magníficas que tenemos ;-))! Y si te consuela, también yo me he tenido que quedar por aquí en agosto ;-).

    Ayy, me parece a mí que tus vacaciones (sobre todo en la sección gastronómica) han sido mejores que las mías ;-).

    Anónima Matritense.

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  2. uy que polémica, pobres hipsters!
    esa nube de humo se borrará en el primer chuvasco
    no te preocupes..

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  3. Espérate.
    No jodas que también eres fan de Los Chavales.
    Y ahora vas y me dices que los viste en Limodre y entonces me da un pallá!

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  4. Superada la sorpresa de que seas fan de Los Chavales -tú y yo tenemos amigos comunes fijo- te diré que el verano en Londres es una mierda también, y contra todo pronóstico, es más mierdoso si cabe cuando las temperaturas son más que cantábricas, de verano sevillano y sin agua en la que remojarse, motivos que también me hacen odiar a los pobres londinenses tanto de pura cepa como indipakibanglas, así como a los allegados y sin olvidar a los guiris tanto extranjeros como españoles que van por Oxford Street dando voces, obstaculizando el paso y pintando la mona porque como están en Londres nadie los conoce, pero que no tienen la culpa de nada. Y que eso se ve acentuado tras diez días de gira mundial gallega, en la que el verano sí fue más cantábrico que de costumbre -en OU no solemos gastar veranos cantábricos, I guess you know-.

    Aunque por suerte o por desgracia, no he podido coger todas las vacaciones de un golpe y el viernes 12 me voy para allá a continuar con la segunda parte de la gira, llegando directa al Felipop sin pasar por casa. Y eso va a ser muy grande. Eso sí, la vuelta de esa segunda parte va a ser la definitiva, y ahí sí que va a ser el crujir de huesos, el llanto y el rechinar de dientes.

    Qué dura es la vida del emigrante, joder.

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  5. y que buena es la vida en el Emigrante! (Limodre)

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  6. Y la playa de Almieiras con marea baja, que cuando está alta toca tomar el sol en la rampa.
    Estoy flipando.

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  7. Flótolo, dice A... jajajaja! me meo

    Miss Amanda. Vamos tener que conocernos, eh?
    No había tenido ocasión de ver a Los Chavales. Me fui de Galicia antes de que Alfonso montase el grupo. Vi, eso sí, a Mega Purple Sex Toy Kit muchas veces. El finde que viene Limodrismo. Si voy, haré lo posible por ponerme en contacto :)

    Anónima: lo que peor llevo es que cierran Los Torreznos.

    Trapis: sabes que no podría vivir sin hipsterismo ilustrado...

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  8. Ay, sí...! Es verdad, qué triste y sola queda Alonso Cano ;-)!
    Venga, ánimo ese Milodón!!!

    Anónima Matritense

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  9. Me quito el sombrero con tu parrafo sobre los perroflautas de la tabacalera!!! no lo has podido simplificar mejor y con los Indignados,,, pues es triste , porque estamos todos jodidos en este país , pero es cierto que mas de uno/a tendria el mejor de sus orgamos,y vendiendonos a los demas, saliendo en los medios de prisa !!! Un saludo !

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  10. Hola PBL! Me temo que a mi, como digo arriba, me pasa lo mismo que al personaje que interpreta Edward Norton en The 25th Hour. Norton está mosqueado transitoriamente con una ciudad que adora, la ciudad en la que vive. Descarga contra ella y sus 'gentes' (que diría Julio Iglesias) porque es un blanco fácil y un caldo de cultivo perfecto para la demagogia. En el fondo sabe que todo su despotrique está lleno de argumentos baratos...

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    Respuestas
    1. Spike Lee se autoplagió de su peli "Haz lo que debas" (1989). ¡Tiene una escena idéntica!

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  11. No saldría de tu teclado la nube de humo? Bravísima!

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  12. Y qué me dices de Los Contrastes?
    Tía, mándame un mail, lo tengo en mi perfil del blog!

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