martes, 31 de mayo de 2011

Santuarios pepinilleros - Entrega 7 - Año X A.C. (Antes del Cucumber)



Eirik, amigo milodoniano, en la calle Escorial, frente al bar La Realidad
(el toldo reza lo que se ve en la foto tal cual, no es un montaje).

El milodón se extinguió hace aproximadamente unos 10.000 años. Hasta hace poco no se sabía por qué exactamente y se barajaban tres teorías: pudo ser cazado hasta su extinción por los primeros hombres que llegaron a América del sur procedentes del norte, la actividad volcánica le convirtió en estatua de lava o un cambio climático muy importante hizo que la vegetación de la que se alimentaba cambiara.

Hoy por fin se sabe que se jaló una partida de pepinillos con Escherichia Coli.

Mejor morir que vivir en un mundo sin encurtidos.

jueves, 26 de mayo de 2011

Stargate y el 15M (del Mercado de San Antón a Sol)




A mediados de la semana pasada, mientras en la Puerta del Sol empezaba a hacerse evidente que el Movimiento 15 M era algo más que una reunión de clientes habituales del Achuri o amigos de Willy Toledo, el Milodón se resistía a creer en el poder de la palabra y se daba una vuelta por el Mercado de San Antón, que ese día se inauguraba después de una remodelación profunda.


El nuevo Mercado de San Antón

Ya el domingo, el Tapir Nicanor -que como se ha comentado en otras ocasiones es un influencer y una persona con un criterio avant-garde- le había preguntado extrañado al Milodón: ¿Pero tú cómo es que no vas a la manifestación? Y el Milodón, siempre muy interesado en el noble deporte de la tocación de pelotas, echó mano del argumentario clásico del progre descreído o del facha despechado:

-Si, sí. Están muy indignados, ¿pero qué más?
-Oh. Sí. Qué fácil es criticar. Pero, ¿qué sistema proponen?
-Oh. No. Fuera del parlamentarismo, no. ¿No lo entendéis, niños? Fuera no hay nada: sólo el vacío. Y Stalin y eso...
-Qué falta de visión estratégica: ¿no véis que esto sólo va a beneficiar electoralmente a la derecha?.
-Son niñatos que sólo le piden dinero a mamá para ir a manifestarse (bueno, las palabras exactas del Milodón fueron: "me hacen a mi mucha gracia estas revueltas afterwork"). *

El Milodón también habló de la huelga general del 29, de la pasta que le costó hacerla y de lo mal que le parecía que todos los que en su momento no se unieron, ahora se echaran a las calles sólo los domingos y fiestas de guardar por comodidad y folklore.


"Olé, Ned Ludd"

El Tapir que además de influencer y avant-garde es muy suave, dejó al Milodón decir chorradas. El repaso dialéctico que él debería haberle dado a este plantígrado antediluviano y que se ahorró por una cuestión de modales y respeto se encargaría de dárselo días más tarde esta magistral entrada de Blog de Residuos (de donde el Milodón ha sacado el argumentario clásico*) titulada "5 tips de Combate".
(Blog de Resíduos actualiza muy raramente pero que cuando lo hace deja mejor sabor de boca que las Natillas Danone).

Democracia Real Ya llevaba muchas horas resucitando a ese ente colectivo que parecía muerto llamado 'pueblo', pero el Milodón prefería darse una vuelta entre los puestos del mercado de San Antón.
El pueblo no estaba muerto, no. Estaba de parranda.

Sin ira. Y sin estilista

Pero mientras, el Milodón prefiría asistir a un entierro. El acto de defunción oficial de un mercado que es su día fue tal -es decir, un lugar donde se venden productos agroalimentarios frescos al detall que la gente después cocina en sus casas-.

"Ubicado en pleno corazón del barrio más colorido de la capital [obsérvese el uso de 'colorido' como eufemismo pizpireto para la palabra gay] y después de cinco largos años de obras, renace el mítico Mercado de San Antón. Pero ya no se trata del mismo mercado tradicional al que los vecinos de Chueca, de toda la vida, acostumbraban a comprar. Los precios económicos y el ambiente familiar que se respiraba da paso a un diseño vanguardista y un concepto de 'cooking' en el que los carritos de la compra se sustituyen por 'delicatessens' para degustar en el mismo lugar", narraba El Mundo al día siguiente.

Los mercados tradicionales de Madrid son una especie de Stargate. ¿Os acordáis de Stargate? Aquella puerta de las estrellas que ponía en comunicación el mundo contemporáneo con otra dimensión.


Los mercados tradicionales son como stargates en el medio de la ciudad que ponen en comunicación al mundo urbano con el mundo rural, al sector terciario -bares y puticlús- con el primario -huertas y parras-. Sitios peculiares, raros (en el sentido anglosajón de la palabra) donde se le puede explicar a un niño que los calabacines no salen del porespán y donde agricultores independientes pueden venir a colocar sus escarolas, todavía con terrones de barro pegados en las hojas. Lugares amables donde la gastronomía es sólo comida y aún es evidente lo que es primordial.

Un happy meal en Chamberí

Un constructivista en La Cebada

Son mercados tradicionales el de Tetuán (en Tetuán), el de Guzmán el Bueno (en Arapiles), el de Chamberí (en Alonso Cano), el de Chamartín (en Alberto Alcocer), el de la Cebada (en la Latina). Incluso, si apuráis al Milodón, es un mercado tradicional, aunque menos, el de la Paz (en el Barrio de Salamanca - una de sus salidas, la de la calle Ayala, es el lugar perfecto para un desayuno tardío).

No son mercados tradicionales el de San Antón (en el barrio colorido) o el de San Miguel (junto a la Plaza Mayor). En estos mercados renacidos de las cenizas de otros basados en el modelo tradicional, el significante se separa del significado y la Puerta de las Estrellas se cierra a cal y canto.
Ya no hay vínculo entre la tierra fresca y las patatas, las gallinas y los huevos, entre las almadrabas y el atún.


En espacios meticulosamente desinfectados, con escenografía escrupulosamente controlada, se despliegan modélicos canapés de tortilla y bloques de sushi irresistibles, todo ready-made. Preparado pa llevar.

Y los tenderos ya no son tenderos, sino camareros, con una actitud muy Amelie Poulain, eso sí.
La comida sobre los mostradores se sexualiza como las modelos sobre los coches en las revistas de motor. Y entre un puesto de frutas bien enceradas, muy brillantes aquí, y uno de salchichas, bien prietas, muy colorás, allá, hay vinotecas, llenas de botellas con etiquetas sofisticadas y decantadores. El vino, como las palabras en francés, ayuda mucho a erotizar.

"Lou Lou, c'est moi?"

En la terraza del Mercado hay una barra retroiluminada (o sea, que emite luz desde dentro y parece obra de un carpintero de Kripton) donde ponen gin tonics, también afrodisiacos. Gin tonics que se hacen con mucho ritual: la copa enfriada con piedras de hielo gigantes y muy sólidas, la ginebra seleccionada cuidadosamente entre una amplia gama de matices gustativos rarunos, la tónica decantada a un paso desesperadamente tortuguil a través del mango del agitador...

"¿Me das ya mi gin tonic ya, barman?. Que tú no estás afinando un violín y yo no soy Marta Robles. Cojona" pensaba el Milodón, que en esos momentos no estaba participando en la revolución española pero ya estaba algo revuelto.


Revuelto y mezclado con la marea de relaciones públicas, periodistas de publicaciones de tendencias, concejales y celebrities locales bronceadas y bienolientes que no han querido perderse este inaguración.


El Mercado de San Miguel tiene tres pisos y unas escaleras mecánicas. En uno de sus laterales hay un espacio aún vacío cuyo fin aún no está claro. Hay unas paredes de cristal y dentro se ven mesas con urnas, también de cristal. '¿Para qué son?' Una chica le explica al Milodón que son para que la gente vote sobre cuál debe ser la función final de espacio vacío. Para votar hay unas papeletas fluorescentes sobre las que están escritas las opciones posibles: taller gastronómico, espacio para conferencias gastronómicas, aula para clases de cocina y galería de arte culinario.


Vota CDS

Mientras el Milodón observaba a ciudadanos/gourmets emitiendo su opinión sobre esa auténtica pléyade de posibilidades tan dispares se preguntaba si este ritual votador sería un canto a la democracia. Y si sería coincidencia que esta inauguración tuviese lugar en plena campaña electoral.


Qué más daría, ¿no?.
De poco le valieron a Gallardón, a Espe, a Tomás Gómez a Lissavetsky (o como quiera que se escriba ese apellido de pintor constructivista) las triquiñuelas para conseguir votantes. El movimiento 15M, que se estaba haciendo ya en Sol enorme mientras el Milodón se tomaba unas lascas de jamón 5J en el Mercado de San Antón, destrozó sin piedad el discurso electoral. Una apisonadora apisonó a otra. Y todos los candidatos se fueron quedando en sus atriles mientras el gran público les iba dando la espalda. Nadie les prestaba atención. Ellos: Bla! Bla! Bla! Bla! Bla! Bla! Y Sol: Ja! Ja! Ja! Ja! y Ja!

De la misma manera que la voz de esta señora puso un esparadrapo en la boca de unos tertulianos necios...



... El clamor del descontento fue ensordenciendo la música de ascensor del bipartidismo.

Al Milodón no se le ocurre ni por asomo intentar hacer una crónica de lo que ocurrió esos días, porque ya la han escrito maravillosamente aquí.

Tampoco preparará un potpurrí de lemas de pancarta. Eso está muy bien hecho aquí.

El espíritu que consiguió mover a tanta gente esos días está perfectamente reflejado aquí:




El Milodón lo que os dirá es que rayando la tarde del jueves, hace ahora una semana, empezó a creer.
1. Primero sintió lo mismo que siente cuando un ejemplar de la revista ¡Hola! cae entre sus manos: una lucha interna entre el sentimiento de culpa y las ganas irresistibles de mirar.
2. Después sintió el pánico que produce la certeza de haber encontrado a una media naranja: "esto es demasiado bueno como para aceptarlo".
3. Y después se rindió ante la evidencia: "Maldito plantígrado retorcido... ¿tú crees que la Marianne se puso a hacer análisis cínicos cuando los franceses tomaron la Bastilla?¿piensas que la vida es un videojuego y que si no te gusta esta fase vas a poder saltar corriendo a la siguiente revuelta popular? ¿piensas que el mundo va a cambiar bebiendo ginebra con tónica?".

O sea: Si se presenta la ocasión de decir muy alto las cosas importantes, ¿te vas a ir pa casa?

A la altura del sábado, en la tierra que rodea a la fuente de la Puerta del Sol, los chavales de la Acampada habían montado un huerto con lechugas y tomates.

La puerta de las estrellas que se había cerrado a cal y canto en el mercado de San Antón, se abrió de par en par en el corazón de Madrid.

Y ahora mismo, incluso después del desastre electoral ahí sigue abierta.
Sólo queda descubrir qué coño hay al otro lado.

lunes, 23 de mayo de 2011

Tiempos duros en Ríos Rosas



Antonio Gasset, Ricardo Franco, Carlos Boyero y Fernando Trueba en la calle del Milodón.
Atención al final de la escena de sexo en la parte 2/2.
Y mañana hablamos de lo que ha pasado estos días en la ciudad. Palabrita.

Nuevo Diccionario Madriñelo - Entrada 15

Asco

1. Sentimiento de rechazo que se experimenta ante algo repugante. 2. Combustible de la 'indignación'. 3. Una palabra muy chunga que de mala que es no tiene ni antónimo.

sábado, 14 de mayo de 2011

San Isidro




15 de may0


San Isidro, estoy cansada,
yo te dejo mi herramienta.
Tú, que nunca fatigado estuviste
-ni en tormenta-,
tú, que todo lo rezabas
lo labrabas
lo sembrabas
tú, que hablabas
con los santos
con el trigo
con el ave.

Toma, planta mi bolígrafo,
a ver qué coño son sale.
San Isidro, estoy cansada.



Gloria Fuertes, madrileña de Lavapiés
(De Sola en la Sala, Javalambre, 1973)


martes, 10 de mayo de 2011

Abracadabra (La Caja Mágica)






¿Que por qué el sitio donde se celebra el Open de Tenis de Madrid se llama la Caja Mágica?
No hay más que darse una vuelta por el barrio en el que se hayan inmersas estas instalaciones deportivas/multiusos para comprender que el nombre no es un simple ardid publicitario 0 un tole-tole creativo: ciertamente, acceder al interior de esta Caja ideada por el alcalde (ahora alcaldable) Alberto Ruiz Gallardón se produce un contraste con el entorno que parece obra de un mago. Pero no de un mago a lo Juan Tamariz, así, desdedentado y pelujón, sino de uno a lo David Copperfiel, así, bien horterota y megalómano, con gomina sujetando el pelo.



Las maquetas no huelen



La Caja Mágica está en el Barrio de San Fermín.
San Fermín es un barrio de aluvión, donde a finales de los años sesenta llegaron inmigrantes interiores (andaluces y extremeños sobre todo) a intentar ordeñar un poco de vaca capitalina. Hoy siguen llegando mucho inmigrantes, esta vez exteriores.

- ¿Exteriores? ¿Del espacio exterior? Milodón: ¿Te refieres a marcianos?

No, esos son -a ojos de los San Fermines- los que visitan la Caja Mágica durante los días del Open de Tenis.



Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de junio, siete de julio...




San Fermín es un barrio conflictivo, plagado de viviendas patera o de casas de protección oficial donde se reubica a gente con problemas para integrarse en la sociedad.

- ¿Problemas sociales? ¿Te refieres acaso a gente como Jaime Martínez-Bordiú o a los hijos de Bárbara Rey, Milodón?


No, amigos. Ciertamente, ellos no viven en el Barrio de San Fermín; acaso hayan visitado alguna vez la Caja Mágica. Aunque no son celebrities de baja estofa las más habituales en la Caja Mágica durante los días del Open.


Fabuloso, Ángel Cristo


El precio de una entrada para ver un partido en la pista central -llamada Manolo Santana- o en la pista 2 -llamada Arantxa Sánchez Vicario- es elevado: puede llegar a los 130 euros. Eso da una idea aproximada del corte poblacional que puede permitirse acudir a estas jornadas. Aunque ayuda mucho más un párrafo que el Milodón ha encontrado en la web oficial del Mutua Madrid Open. Palabrita de plantígrado que no es una locución del NODO:



"Los palcos de nuestras pistas no son sólo una ubicación privilegiada. Son también un entorno exclusivo, idóneo para hacer negocios y relaciones públicas. En los palcos podrá recibir a sus invitados, quienes disfrutarán tras los partidos de nuestra exclusiva zona VIP. Durante la semana en la que se celebra el Madrid Open, Madrid pasa a ser la capital del glamour y un lugar ineludible para la clase empresarial y política".



La clase empresarial y política.

La clase.

Así pues, los vecinos del barrio de San Fermín no son asistentes habituales al principal acontecimiento deportivo que se celebra en un lugar que fue concebido por un alcalde brillante como un elemento dinamizador para un barrio marginal por una evidente cuestión de clases.

- No seas maniqueo, Milodón. Eso no es del todo cierto. Hay unas entradas de 10 euros que dan acceso a los pasillos y a las pistas de entrenamiento.


"Ay, omá, qué rica!"

Es verdad. Esas entradas permiten a los que no pueden darse el gusto de ver a Rafa Nadal en vivo y en directo mientras comparten espacio vital con la clase empresarial y política, acceder a unos pasillos forrados con cálida moqueta sobre los que deambulan básicamente:

- Azafatas (jovencitas con apellidos compuestos -algunos modificados en el registro civil y unidos artificialmente con guiones para crear la fantasía de cuna aristocrática-, con rostros increíblemente frescos, cuerpos perfectamente esbeltos y pelos envidiablemente Pantene que estudian ADE, terminarán trabajando en el departamento de marketing de Coca-Cola o en Accentur y escogieron el de azafata como primer trabajo porque lleva implícita la etiqueta de maciza).

- Comerciales de marcas de telefonía con pinta de Arturo Vals que no paran de entrarle a las azafatas.

- Comerciales de marcas de coche con pinta de proxenetas.

- Proxenetas con pinta de periodistas deportivos (perdón por el pleonasmo).

- Periodistas deportivos muy morenos.

- Fans de Siempre Así y Coldplay.

- Relaciones públicas de agencias de comunicación al borde de un ataque de nervios. O de un ictus. Nunca se sabe muy bien.

- Miembros satelitales de la Familia Real.

- Manolo Santana y Arantxa Sánchez Vicario.

- Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón.


Buenas noches y buena suerte



Y a todos ellos os los podéis encontrar haciendo cola para pagar en el restaurante/buffet de la Caja Mágica. Le han comentado al Milodón que "está fenomenal".


Mientras, fuera, en las calles del Barrio de San Fermín, los vecinos se rebelan.
Los coches de la fauna recientemente descrita (por supuesto, no los de los tres últimos grupos) se hacinan en las calles, estrechas y humildes, que en otras épocas del año gozan de una plácida existencia.

Y los aparatos de GPS y los equipos de alta fidelidad que han quedado a la vista en el interior de los automóviles desaparecen como por arte de magia.


martes, 3 de mayo de 2011

Nocturno de Princesa



Aquí estoy ahora esperando a nadie,
esperando nada

Una coca cola tan roja y helada
y en el aire suenan miles de palabras

Pero destruiría todas las palabras,
te sumergiría y te ahogaría
y en una mirada me comprenderías

Me comprenderías? O son sólo tonterías?

Y aquí estoy ahora en el Vips de Princesa
y en aquella mesa hay varias duquesas
una rubia inglesa come su hamburguesa

Y en la barra un tío toma su cerveza
la música negra por los altavoces
y los camareros que tú ya conoces

Y escribo y describo lo que voy mirando
Los Beatles ya viejos mirando a la gente
Mil flores de plastico,un disco fantástico
Drácula que mira a King Kong con ira
Y el Che Guevara gira que te gira

Y por la ventana casi ningún niño
Sólo una escultura de duro aluminio
Arabes, franceses, tíos que parecen
hippies o burgueses

Y un mundo borracho que va haciendo eses

Que va haciendo eses...

Osama

Manos arriba, esto es un atraco.