miércoles, 2 de marzo de 2011

La Cafetería Portosín cumple 50 años (Elogio del Pollo Empanado)

A Unamuno le encantaba la papiroflexia. Pero el pollo le daba cosica.


Parece ser que los pollos del mundo cada día son más grandes.

Y por lo visto no es gracias a ningún tratamiento con hormonas, sino a una cuestión de herencia genética natural. Ésto ha leído el Milodón en alguna página web de un endocrino de Algete: "La ganancia diaria de peso de los pollos tiene una heredabilidad del 50%". La frase es indescifrable pero cobra algo de sentido cuando en algún otro lado el Milodón descubre que
en los años cincuenta, cuando Ava Gardner iba con Frank Sinatra a Chicote, para que un pollo llegase a pesar dos kilos hacían falta 100 días. A finales de los años setenta, cuando Carillo paseaba por ahí con peluca, el número de días para que el pollo alcanzase el mismo peso se había reducido a 63. En el año 2000, cuando en la televisión programaban 'Raquel busca su sitio', las aves pesaban casi tres kilos en 52 días.
En la actualidad, mientras Esperanza Aguirre y sus asuntos médicos nos tienen en vilo, los pollos del mundo crecen 56 veces su peso al nacer en 50 días.

Ya le gustaría a María Esteve que la genética hubiese sido tan benévola con ella como con nuestros amigos aviares.


Sí. Es hija de Marisol.

En Matrix se argumentaba aquello de que el del pollo es el sabor que la gran máquina central que controla la conciencia de los humanos asigna a los alimentos que en realidad no saben a nada o que se encuentran en una zona indeterminada del espectro gustativo.

El pollo -como opción gastronómica- tiene muy mala prensa. No se fríen muchos nuggets en El Bulli. Ni se hacen maridajes de Vega Sicilia con alitas al ajillo. Y la culpa es de los Hermanos Wachosky. O de Evo Morales.



Sin embargo hay pocos alimentos que alivien el hambre de una forma tan placentera y tan inmediata como una pechuga de pollo rebozada como Dios manda.

Take me down to the Paradise City

Los ciudadanos de Calvert (Maryland) para comer un pollo rebozado decente tienen que ir al Kentucky Fried Chicken. Pero vosotros no. Vosotros para dar cuenta del mejor escalope de pollo de la ciudad tenéis que acercaros a la Cafetería Portosín, en Almagro número 4.

Según las estadísticas inmobiliarias esta calle es la más cara de la ciudad. Por algo en ella vive Naty Abascal. Sin embargo, degustar vuestra pechuguita con una guarnición de pisto y arroz blanco o patatas fritas y una caña sólo os costará siete euros. Siete euros que os dan acceso a un mundo de planchas de acero inoxidable impolutas, barras y mesas de formica verde, paredes de mármol blanco y camareros uniformados con batines blancos que os ofrecerán un trato de cinco estrellas.

El Portosín abrió sus puertas en la calle Serrano en 1961. Ese año la Liga de la Decencia censuró en España 'Esplendor en la hierba'.

En 1977 el negocio se mudó a su ubicación actual. Hoy, a pesar de que la especialidad que le distingue no goce del mayor prestigio culinario, sigue siendo un sitio elegante.

En 2024 la industria avícola hará crecer a sus bichos a razón de diez kilos diarios. Godzilla será un pollo.
Y el Milodón contemplará al monstruo con plumas tomar la ciudad almorzando tranquilamente en una de los tres mesas del Portosín que dan a la calle.
Ya sabéis en qué consistirá el menú.

3 comentarios:

  1. Lo más grande de la entrada es que de todo el año 2000 hayas rescatado esa memorable efeméride: en la tele echaban "Raquel busca su sitio". Vaya duelo de titanas: la GuilleCuervo y la Marlanga...jajaja, qué grande!

    Bueno, y las pechugas del Portosín también están muy bien...

    Anónima Matritense

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  2. Portosín Clasicazo. Ese color verde. Grandes cafeterías madrileñas... ¡uníos en pos del sangüis misto!
    Por cierto, ¿para cuando un 'pos' sobre el sangüis misto?

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  3. El sangüis mixto: hay que abordar eso con la misma urgencia que la Plaza de Pontejos.
    El Milodón es ambicioso, no quiere defraudar y se está currando esos dos posts con toda su alma.

    Anónima! Ese escalopito es capaz de levantar el ánimo más caído!

    Feliz día de la mujer trabajadora a ti también

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