lunes, 28 de marzo de 2011

Bankia

Joshuaaa


"Florentino Pérez acudió el pasado sábado a la actuación de Los Morancos en el Trui Teatre, en el colegio La Salle, después de haberse reunido por la mañana con el presidente del Gobierno y otros 40 de los mayores empresarios del país. El dúo de humoristas hizo público durante su espectáculo que entre el público se encontraba el presidente del Real Madrid y de la constructora ACS, pese a que el aludido trató de pasar lo más desapercibido posible. Florentino disfrutó con las bromas de los andaluces hasta tal punto que les ofreció pasar el domingo en compañía de su familia, que se encontraba en Mallorca pasando el fin de semana"


Leído hoy en Mallorcadiario.com

Nuevo Diccionario Madriñelo - Entrada 14

Jabalino

G.A.T.O

1. Acrónimo para Grabacionesh A Traición Originalesh. 3. Dícese del que es de Madrí-Madrí. 3. Feliz aniversario, Julio.

miércoles, 23 de marzo de 2011

El Yakarta (y los mejores berberechos de Madrid)


La tercera ley de Clarke dice que toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.


La tercera ley de Clarke es por la que se rigen los crédulos que, después de saber que cuatro reactores nucleares han volado por los aires, se sienten más tranquilos si oyen sirenas de bomberos. Esos crédulos son los que de verdad piensan que una fusión de uranio se puede atajar a manguerazos y que un escape radioactivo se detiene rociando agua. Benditos ellos, que creen a pies juntillas que las radiaciones ionizantes respetarán las fronteras políticas, pedirán pasaporte diplomático para volar o desaparecerán por arte de magia.

Ellos son los que nunca se preguntan qué es la capa freática o qué demonios lleva la fórmula de la coca-cola para que cuando uno de-verdad-de-verdad tiene sed quiera beber litros de ese barro con burbujas.

Ellos son los que, si fuesen al Yakarta, un bar que hay nada más salir de la boca del metro Oporto, no se cuestionarían qué carallo contiene esa salsita deliciosa (con un ligero toque a vinagre y un lejano eco a ajo) con la que aliñan los mejores berberechos a la plancha de la ciudad.

Hoy el Milodón estuvo allí. En ese bar que, pese a lucir en todas sus paredes enormes cuadros de mariscadores gallegos, lleva el nombre de la capital de Indonesia.

"Es que cuando se abrió esto [hace cuarenta años] había ocurrido un desastre natural allí y es un homenaje", le contaron los camareros del lugar al plantígrado antediluviano.

Esta noche el Milodón ha tenido una revelación mágica: antes de que termine el año abrirá una tienda de variantes en La Estrella. Se llamará 'Fukushima'.



lunes, 21 de marzo de 2011

Elecciones municipales y generales


Carrera de San Jerónimo

Qué preciosidad de nuevo disco se ha mangado Antonio Luque (Sr. Chinarro, para los amigos).
Se titula Presidente.
'Una llamada a la acción' es uno de los pildorazos españoles más evidentes de los últimos diez años. 'Babieca' la lectura del Cid más intrépida de los últimos cien.
En Presidente, Luque habla de -entre otras muchísmas cosas- San Borondón, una isla (situada según la mitología en algún lugar del archipiélago canario) que aparece y desaparece en función de vientos y nieblas. En ella, Chinarro vive rodeado de loros y a ella se retira cuando no quiere saber nada de la gente.
El Milodón ya sabe ahora que ésta será la banda sonora de su primavera.
Aún no está en Spotify (apenas el single, que no representa ni con mucho, los tesoros que esconde todo el larga duración, y una cara B con una letra brillante).
El Milodón os recomienda que os compréis Presidente muy mucho. Si no os gusta, os reta a lo que decía el otro Luque (Manuel).

Nos vemos en San Borondón.

domingo, 13 de marzo de 2011

33 (La escuela de baile de Galileo y una lección de agricultura)


Mirad qué cosa más bonita ha hecho la prima del Milodón*

En Japón racionarán la energía para evitar apagones masivos.
En tiempos del accidente de Chernobil, cuando el Milodón era todavía un chaval ufano, sus abuelos cultivaban una huerta de pimientos, tomates, lechugas, cebollas, repollos y judías que abastecía de energía a la familia: era fuente primordial de ensaladas espectaculares y caldos reconstituyentes. Al Milodonín le encantaba ir con su abuelo a regar aquella pequeña huerta de apenas diez surcos en las horas en que a su parcela de tierra le tocaba disfrutar del privilegio del agua, racionada en turnos entre los vecinos del pueblo.
El agua, como la luz, el amor verdadero o los pepinillos con gusto alemán del Eroski, es uno de esos bienes que gracias a la ficción capitalista del supuesto suministro ilimitado, uno da por sentado. Pero en aquel pueblo pequeño y raro, la gente, que sabía cómo manejar una azada, aún podía recordar cuando el regadío había sido secano, el verde ocre y los periódicos papel higiénico.

La abuela del Milodón sabía (y sabe) cómo acondicionar los surcos de la huerta, que deben ser lo suficientemente profundos como para que las hortalizas se acomoden adecuadamente sobre su lecho y lo bastante esponjosos como para que las raíces respiren el oxígeno que les hace falta para insuflar lozanía a lo de arriba. Cuando el Milodón miraba a su abuela remover la tierra húmeda como si fuese nata montada y manejar el sacho como si se tratase de una pluma estilográfica daba por sentado que aquello tenía que ser muy fácil. Hasta que un día su abuela invitó al Milodón a debutar como agricultor. Y el Milodón comprobó que levantar en el aire un apero de labranza de tres kilos y cavar con él requiere una fuerza y una potencia propias de un atleta olímpico. Perurena: there we go.

Ese día el Milodón ya pudo intuir que simple y hermoso no es igual a fácil. Y que el talento tiene esa cualidad: hace parecer las cosas más complejas sencillas.

Esa lección no fue suficiente para arredrar a este plantígrado antediluviano, muchos años después, en su empeño de aprender a bailar claquet. Había visto tantas veces las coreografías de Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia, que no se resistía a intentar ejecutar él mismo Moses Supposes. Así que se fue con una amiga a una escuela de baile de la calle Galileo, se calzó unos zapatos de suela metálica e intentó coordinar sus pies derecho e izquierdo a ritmo de foxtrot. Pero sus pies se revelaron (y se rebelaron) incapaces de los prodigios sincopados que se les exigía.
El profesor era paciente, pero el Milodón bailarín es ansioso y tendente a la ira (sobre todo ante el fracaso). Sólo había asistido a tres clases pero tenía que rendirse ante la evidencia de que es muchísimo más fácil ver hacer piruetas prodigiosas que realizarlas.

Con 33 recién estrenados el Milodón ya ha asumido que nunca bailará como Ginger Rogers y Fred Astaire.
El día de su cumpleaños en los periódicos se hablaba de un terremoto terrorífico y de una explosión nuclear.
Es mejor no dar nada por sentado.

*Biquini es el grupo de María, la prima del Milodón. Ella conoció aquella huerta...

martes, 8 de marzo de 2011

Coño


Beatriz Galindo, a.k.a (also known as) "La Latina". Era célebre en todo el Reino debido a sus conocimientos de lingüística / humanística y respetada por Isabel La Católica por sus consejos de toda índole. Estudió latín cuando ninguna otra mujer lo hacía.
Qué par de tetas.
Feliz Día de la Mujer Trabajadora.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La Cafetería Portosín cumple 50 años (Elogio del Pollo Empanado)

A Unamuno le encantaba la papiroflexia. Pero el pollo le daba cosica.


Parece ser que los pollos del mundo cada día son más grandes.

Y por lo visto no es gracias a ningún tratamiento con hormonas, sino a una cuestión de herencia genética natural. Ésto ha leído el Milodón en alguna página web de un endocrino de Algete: "La ganancia diaria de peso de los pollos tiene una heredabilidad del 50%". La frase es indescifrable pero cobra algo de sentido cuando en algún otro lado el Milodón descubre que
en los años cincuenta, cuando Ava Gardner iba con Frank Sinatra a Chicote, para que un pollo llegase a pesar dos kilos hacían falta 100 días. A finales de los años setenta, cuando Carillo paseaba por ahí con peluca, el número de días para que el pollo alcanzase el mismo peso se había reducido a 63. En el año 2000, cuando en la televisión programaban 'Raquel busca su sitio', las aves pesaban casi tres kilos en 52 días.
En la actualidad, mientras Esperanza Aguirre y sus asuntos médicos nos tienen en vilo, los pollos del mundo crecen 56 veces su peso al nacer en 50 días.

Ya le gustaría a María Esteve que la genética hubiese sido tan benévola con ella como con nuestros amigos aviares.


Sí. Es hija de Marisol.

En Matrix se argumentaba aquello de que el del pollo es el sabor que la gran máquina central que controla la conciencia de los humanos asigna a los alimentos que en realidad no saben a nada o que se encuentran en una zona indeterminada del espectro gustativo.

El pollo -como opción gastronómica- tiene muy mala prensa. No se fríen muchos nuggets en El Bulli. Ni se hacen maridajes de Vega Sicilia con alitas al ajillo. Y la culpa es de los Hermanos Wachosky. O de Evo Morales.



Sin embargo hay pocos alimentos que alivien el hambre de una forma tan placentera y tan inmediata como una pechuga de pollo rebozada como Dios manda.

Take me down to the Paradise City

Los ciudadanos de Calvert (Maryland) para comer un pollo rebozado decente tienen que ir al Kentucky Fried Chicken. Pero vosotros no. Vosotros para dar cuenta del mejor escalope de pollo de la ciudad tenéis que acercaros a la Cafetería Portosín, en Almagro número 4.

Según las estadísticas inmobiliarias esta calle es la más cara de la ciudad. Por algo en ella vive Naty Abascal. Sin embargo, degustar vuestra pechuguita con una guarnición de pisto y arroz blanco o patatas fritas y una caña sólo os costará siete euros. Siete euros que os dan acceso a un mundo de planchas de acero inoxidable impolutas, barras y mesas de formica verde, paredes de mármol blanco y camareros uniformados con batines blancos que os ofrecerán un trato de cinco estrellas.

El Portosín abrió sus puertas en la calle Serrano en 1961. Ese año la Liga de la Decencia censuró en España 'Esplendor en la hierba'.

En 1977 el negocio se mudó a su ubicación actual. Hoy, a pesar de que la especialidad que le distingue no goce del mayor prestigio culinario, sigue siendo un sitio elegante.

En 2024 la industria avícola hará crecer a sus bichos a razón de diez kilos diarios. Godzilla será un pollo.
Y el Milodón contemplará al monstruo con plumas tomar la ciudad almorzando tranquilamente en una de los tres mesas del Portosín que dan a la calle.
Ya sabéis en qué consistirá el menú.

martes, 1 de marzo de 2011

Nuevo Diccionario Madriñelo - Entrada 12


"¿Seré yo, Señor?"

Tron


1. Expresión cheli, apócope de "tronco". 2. Película de la factoría Disney de los años ochenta con estética futurista protagonizada por Jeff Bridges. 3. “No me puedo creer que no le hayan dado ni un Oscar a True Grit, tron”