martes, 25 de enero de 2011

Desayuno con Carlos Boyero (Sylkar y la mejor tortilla de Madrid)

'Balada triste de Naturhouse'

A todos aquellos que practiquéis ejercicio aeróbico a menudo con la sana intención de manteneros en forma y bajar peso, el Milodón os aconseja: dejad de hacer el imbécil.
Está demostrado que el deporte que más adelgaza es el Twitteo.
Mirad si no lo flaco que se ha quedado Álex de la Iglesia tras meses de defensa encarnizada de los derechos de los creadores a través de las redes sociales. Batirse el cobre con la Sinde y seguirle la chapa a Vigalondo sí que ayuda a quemar calorías.

Vigalondo, el nuevo Gabilondo

Aunque al Milodón le gustaba mucho más Álex de la Iglesia cuando era regordete. Los quilos sobrantes le daban ese aspecto de losúltimosseránlosprimeros que tanto nos gusta a los adoradores de lo alternativo. Las lorzas eran un medio. El medio es el mensaje. Y el mensaje era:
"Yo como lo que me peta".
A un hombre entrado en carnes le podemos presuponer el gusto al menos por uno de los pecados capitales: la gula.
A un hombre pecador podemos presuponerle al menos una cualidad: la temeridad.
Álex de la Iglesia nos ha demostrado ya a todos que no teme a nadie.
Hay que tener un par de huevos/estar muy hasta los huevos para abandonar la Academia de Cine por una cuestión de principios. O ser del mismo Bilbao. Y en la personalidad de este director se dan cita todas las citadas circunstancias.

Al Milodón le encantaría poder preguntarle a Alex-ex Gordetxo cuál es su comida favorita del día.
La del Milodón es el desayuno.
El desayuno es a las comidas del día lo que el jueves noche a los días de la semana.
Un momento en el que todo parece posible.
Durante el desayuno se abre ante uno un menú de posibilidades vitales que cobran formas gastronómicas: croissant tostado con mantequilla y mermelada (¿un aumento de sueldo?), lonchas jugosas de jamón cocido (¿una carta inesperada?), ensalada de tomate (¿un beso?), zumo de naranjas recién exprimido (¿unos zapatos nuevos?), cafetito con leche caliente (¿una siesta gloriosa?) o pincho de tortilla (¿un buen concierto?).

Slurp
Pincho de tortilla.
Detengámonos en este punto.
Tan español como la Guerra Civil española, las cacerías de Franco, el atentado contra Carrero Blanco, las baladas de Raphael o las fugas de El Lute -elementos todos que aparecen en Balada Triste de Trompeta, la última película de Alex de la Iglesia- el pincho de tortilla alcanza cotas de perfección inaudita en la barra de un bar madrileño situado en la calle Espronceda llamado Sylkar.
El Sylkar es un entrañable cuchitril con forma de pasillo en el que apenas caben dos mesas con dos sillas cada una de ellas. Tras la barra, una señora que se llama Mercedes y que sabe muchísimo de vino explica la sencillísima oferta de su carta a quien le pregunte: boquerones fritos, albóndigas en salsa de pisto, lomo a la plancha, ensalada de anchoas... y después aconseja un buen caldo para acompañar al sólido. En el piso de arriba nueve mesas amplían el bar, que abajo, como ya se ha dicho, es muy pequeñito.
Si a Mercedes le pides una ración de su famosa tortilla te preguntará si la quieres sin cebolla, con cebolla o de espinacas. Y después te pondrá una de esas combinaciones mágicas de patatas y huevos, no muy hecha, muy jugosa y extraordinariamente sabrosa.


El pasado sábado a la una de la tarde saboreaba el Milodón, a modo de desayuno tardío, un pincho de tortilla con cebolla en el Sylkar cuando cruzó la puerta del bar un tipo con la cara picada de viruela y expresión de pocos amigos que se dirigió directamente a Mercedes para preguntarle qué le aconsejaba que se tomara.
El Milodón no pudo escuchar la respuesta porque estaba demasiado ocupado en cerciorarse de que aquel señor era, efectivamente, Carlos Boyero 'El Camorrero'.
Y sí.
Era.


"Los modernos adoran a Serge Gainsbourg. A mi me ha dado grima siempre este fulano". Con un par, Boyerín

El Milodón, con el móvil en la mano, sintió el deseo irrefrenable de hacerle un "robado" y enviar la instantánea a amigos y seres queridos. "Chavalada, aquí lo tengo. El crítico de cine al que las frases de Chuck Norris se le quedan cortas, el tipo que llamó a las películas de Almodóvar 'hilarantes chapuzas fílmicas', el tío que le meó en la cabeza a Víctor Erice , el misógino que dice experimentar rechazo hacia la figura de Leire Pajín 'por motivos éticos y estéticos', él, va a participar del sagrado ritual del desayuno aquí a mi lado".
Pero Boyero miró a los ojos directamente a este plantígrado antediluviano, como anticipando sus intenciones, y ante la amenazante descarga de testosterona gestual, el Milodón (que es Milodona) sintió dos cosas:
-Miedo a quedarse embarazada sólo con una mirada.
-Miedo a que le calzasen una hostia.
Así que no hay prueba documental de este encuentro.

A Carlos Boyero le gustó muchísimo 'Balada triste de trompeta'.
Seguro que su amigo Álex le encantaría la tortilla del Sylkar.

10 comentarios:

  1. En Bilbao, capital eterna del mundo, baten los huevos para hacer tortilla a gritos. El Milodón podría perfectamente ser de Barakaldo, porque bate la realidad a soplidos. Por cierto, a su lado Boyero no tiene media hostia. El próximo día dispare primero, carajo. Ya preguntará si eso después.

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  2. Milodón, hay que ver cómo trenzas, qué digo "trenzas", entretejes los temas de la actualidad más candente con las reflexiones culinario-intimistas y la experiencia en primera persona ;-))! En mis tiempos de la facultad, unos cuantos aspirantes a gacetilleros y yo ya te habríamos puesto en un pedestal ;-)!

    Ay, tantos días pasando delante del Sylkar de camino a maijoum y yo sin haber probado aún esa tortilla antológica...
    Me pongo a recuperar el tiempo perdido hoy mismo.

    Anónima Matritense

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  3. Quiero una trilogía de Milodón para mi editorial. Me has emocionado: Boyero, Alex de la Iglesia y el pincho de tortilla del Sylkar, sin duda, el más glorioso de la corte.

    y una frase ("el desayuno es a las comidas del día lo que el jueves noche a los días de la semana. Un momento en el que todo parece posible") radicalmente brillante, enricgonzaliana, luminosa, feliz.

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  4. Por dios, Milodón, cada día escribes mejor.
    ¡¡Libro de aventuras Milodonianas YA!!!

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  5. El Sr. Boyero es lo más parecido a La Verdad Absoluta que he leído/escuchado. Incluso aunque no esté de acuerdo con lo que dice (que no es habitual) acabo aceptandolo como un axioma por como lo dice.

    Esto es un anti-héroe y lo demás son tonterías. Aunque dé grimica. Aunque en el fondo sea un sinvergüenza.

    Por cierto: textazo.

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  6. Gracias chicos. El Milodón quisiera ser un animal incendiario y polemista como Boyero, pero se toma una tortilla del Sylkar y se queda manso, manso.
    Por cierto, ayer fui de nuevo pero pedí las albóndigas y no son tan ricas como la especialidad de la casa.
    En próximos episodios os hablaré del pollo empanado del Portosín.
    Abrazo de oso!

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  7. El pollo empanado del Portosín es un concepto. Metafísico, además.
    Te has salido.

    M

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  8. "El desayuno es a las comidas del día lo que el jueves noche a los días de la semana.
    Un momento en el que todo parece posible."

    Muy bueno, Mylodown, muy bueno.

    Boyero, tachado.

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