lunes, 31 de enero de 2011

La fiesta del árbol


Un bando de D. Enrique Tierno Galván, de 1986

"EL ALCALDE PRESIDENTE del Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid

Madrileños:

Sentencia fue y parecer de aquel grande filósofo Platón que no nació el hombre para sí solo, también fue criado para el uso y utilidad de su patria y amigos. Y todos los que piensan confirman ésto, afirmando que los hombres por causa de los mismos hombres fueron formados y engendrados y que nacieron obligados a se ayudar y aprovechar los unos a los otros. Pues si los filósofos muy antiguos y de los primeros tiempos por sólo la lumbre de la razón, sin haber gran experiencia, nos muestran esto, ¡qué diríamos ahora que durante siglos hemos experimentado las ventajas de la humana ayuda y compañía y las desventajas de la enemistad y el rencor, que ocultan y destruyen los dulcísimos bienes del progreso! Y digo a este propósito que tenemos los Regidores de las ciudades la obligación de comunicar y hacer partícipes a nuestros naturales y vecinos de las claras y honestas ideas que para mejor vivir en común sirven. Por lo cual aprovechando la ocasión de acercarse, como al cabo diremos, el día que llamamos del árbol, solícitamente esta Alcaldía invita a convecinos y transeúntes a que al común bien ayuden, pues pueden hacerlo, sin mayor esfuerzo, aplicándose con grandes ánimos a que la ciudad y la naturaleza sean amigas y no enemigas, próximas y no ajenas. Común idea, que algunos desconocen y muchos no practican, con perniciosas consecuencias, para el bienestar de todos cuantos en esta Capital y Villa moran. Así ocurre que hay vecinos, de muy diversa edad, condición, oficio y sexo, que han dado en hollar los prados y pradillos que con suma diligencia procura este ayuntamiento mantenerlos en perenne verdor, para hechizo de los ojos, regalo del ánimo y suave y atrayente adorno de nuestra ilustre Villa, Ciudad y Corte. Otros hay, por fortuna pocos y sin duda extravagantes, que utilizan las añosas hayas, los corpulentos olmos, y los viejos y fuertes pinos para que oculten como desaguan sus corporales humores, a veces líquidos, a las veces sólidos, con daño para los jardines, peligro para la honestidad y mal ejemplo para los infantes que en los públicos lugares gozan de la libertad y juegos de la inocente puericia. Con menos culpa, pero igual o mayor perjuicio, abundan los canes que con permiso y en ocasiones el acicate de sus dueños, el mismo y natural desprendimiento que hemos dicho, en los verdes prados hacen, ocasionando infinitas molestias, por el descuido y empinamiento de sus amos, a los habitantes de esta Coronada Villa. Si todas las faltas que dicho se han censura merecen, mayor y más acerba ha de ser la que caiga sobre aquéllos que a los plácidos e inofensivos patos, que al renovado Manzanares sirven de gratísimo adorno, apedrean sin escrúpulo, apostando entre sí almuerzo y cena en favor de aquél que con el guijarro acierte y a alguno mate. Son por dicha nuestros aprendices de ánades tan naturalmente avispados y sagaces que no hay trampa que los sorprenda ni pedrada que los desmaye. Pero, aun así, ordénase a los que tales desafueros cometen que respeten río, peces, patos y aves, pues Manzanares nuestro es y por la inexcusable diligencia de todos se hace. Por último, por cabo y fin de este Bando, se convoca a los vecinos de este honrado Concejo para que celebren la Fiesta del Árbol, por lo que se suplica concurran a plantar los que el Ayuntamiento regale o los que de su propia voluntad los vecinos obsequien, con participación de todos, en especial de los niños, que aquí dicen chavales, con el propósito de que colaboren en bien de su ciudad y aprendan a querer y velar por la tan cruelmente perseguida pródiga naturaleza"

El Milodón vuelve al tajo después de unos días trepando árboles.
Más bandos del alcalde que quiso ver patos en el Manzanares y los parterres públicos con flores, aquí.

martes, 25 de enero de 2011

Desayuno con Carlos Boyero (Sylkar y la mejor tortilla de Madrid)

'Balada triste de Naturhouse'

A todos aquellos que practiquéis ejercicio aeróbico a menudo con la sana intención de manteneros en forma y bajar peso, el Milodón os aconseja: dejad de hacer el imbécil.
Está demostrado que el deporte que más adelgaza es el Twitteo.
Mirad si no lo flaco que se ha quedado Álex de la Iglesia tras meses de defensa encarnizada de los derechos de los creadores a través de las redes sociales. Batirse el cobre con la Sinde y seguirle la chapa a Vigalondo sí que ayuda a quemar calorías.

Vigalondo, el nuevo Gabilondo

Aunque al Milodón le gustaba mucho más Álex de la Iglesia cuando era regordete. Los quilos sobrantes le daban ese aspecto de losúltimosseránlosprimeros que tanto nos gusta a los adoradores de lo alternativo. Las lorzas eran un medio. El medio es el mensaje. Y el mensaje era:
"Yo como lo que me peta".
A un hombre entrado en carnes le podemos presuponer el gusto al menos por uno de los pecados capitales: la gula.
A un hombre pecador podemos presuponerle al menos una cualidad: la temeridad.
Álex de la Iglesia nos ha demostrado ya a todos que no teme a nadie.
Hay que tener un par de huevos/estar muy hasta los huevos para abandonar la Academia de Cine por una cuestión de principios. O ser del mismo Bilbao. Y en la personalidad de este director se dan cita todas las citadas circunstancias.

Al Milodón le encantaría poder preguntarle a Alex-ex Gordetxo cuál es su comida favorita del día.
La del Milodón es el desayuno.
El desayuno es a las comidas del día lo que el jueves noche a los días de la semana.
Un momento en el que todo parece posible.
Durante el desayuno se abre ante uno un menú de posibilidades vitales que cobran formas gastronómicas: croissant tostado con mantequilla y mermelada (¿un aumento de sueldo?), lonchas jugosas de jamón cocido (¿una carta inesperada?), ensalada de tomate (¿un beso?), zumo de naranjas recién exprimido (¿unos zapatos nuevos?), cafetito con leche caliente (¿una siesta gloriosa?) o pincho de tortilla (¿un buen concierto?).

Slurp
Pincho de tortilla.
Detengámonos en este punto.
Tan español como la Guerra Civil española, las cacerías de Franco, el atentado contra Carrero Blanco, las baladas de Raphael o las fugas de El Lute -elementos todos que aparecen en Balada Triste de Trompeta, la última película de Alex de la Iglesia- el pincho de tortilla alcanza cotas de perfección inaudita en la barra de un bar madrileño situado en la calle Espronceda llamado Sylkar.
El Sylkar es un entrañable cuchitril con forma de pasillo en el que apenas caben dos mesas con dos sillas cada una de ellas. Tras la barra, una señora que se llama Mercedes y que sabe muchísimo de vino explica la sencillísima oferta de su carta a quien le pregunte: boquerones fritos, albóndigas en salsa de pisto, lomo a la plancha, ensalada de anchoas... y después aconseja un buen caldo para acompañar al sólido. En el piso de arriba nueve mesas amplían el bar, que abajo, como ya se ha dicho, es muy pequeñito.
Si a Mercedes le pides una ración de su famosa tortilla te preguntará si la quieres sin cebolla, con cebolla o de espinacas. Y después te pondrá una de esas combinaciones mágicas de patatas y huevos, no muy hecha, muy jugosa y extraordinariamente sabrosa.


El pasado sábado a la una de la tarde saboreaba el Milodón, a modo de desayuno tardío, un pincho de tortilla con cebolla en el Sylkar cuando cruzó la puerta del bar un tipo con la cara picada de viruela y expresión de pocos amigos que se dirigió directamente a Mercedes para preguntarle qué le aconsejaba que se tomara.
El Milodón no pudo escuchar la respuesta porque estaba demasiado ocupado en cerciorarse de que aquel señor era, efectivamente, Carlos Boyero 'El Camorrero'.
Y sí.
Era.


"Los modernos adoran a Serge Gainsbourg. A mi me ha dado grima siempre este fulano". Con un par, Boyerín

El Milodón, con el móvil en la mano, sintió el deseo irrefrenable de hacerle un "robado" y enviar la instantánea a amigos y seres queridos. "Chavalada, aquí lo tengo. El crítico de cine al que las frases de Chuck Norris se le quedan cortas, el tipo que llamó a las películas de Almodóvar 'hilarantes chapuzas fílmicas', el tío que le meó en la cabeza a Víctor Erice , el misógino que dice experimentar rechazo hacia la figura de Leire Pajín 'por motivos éticos y estéticos', él, va a participar del sagrado ritual del desayuno aquí a mi lado".
Pero Boyero miró a los ojos directamente a este plantígrado antediluviano, como anticipando sus intenciones, y ante la amenazante descarga de testosterona gestual, el Milodón (que es Milodona) sintió dos cosas:
-Miedo a quedarse embarazada sólo con una mirada.
-Miedo a que le calzasen una hostia.
Así que no hay prueba documental de este encuentro.

A Carlos Boyero le gustó muchísimo 'Balada triste de trompeta'.
Seguro que su amigo Álex le encantaría la tortilla del Sylkar.

lunes, 17 de enero de 2011

Las semillas de Segundo

Segundo Rubio. Copropietario de la floristería de la Calle Bretón de los Herreros (su otro socio es su esposa). Como podríais comprobar vosotros mismos si visitarais su establecimiento hoy, en el escaparate luce orgulloso este póster en el que anuncia su obra "El libro de los frutales". Con este título, Rubio se ha convertido en uno de los pocos hombres del mundo que ha conseguido superar de una sola tacada dos de las pruebas que dan acceso a la realización humana: plantar un árbol y escribir un libro. El Milodón desconoce si Segundo y su señora tienen hijos.

domingo, 16 de enero de 2011

martes, 11 de enero de 2011

Los Beatles recorren la M40 (y los Reyes os dejan dos regalos)

La entrada de las ciudades, segun Edward Hopper

Las gotas se deslizan definiendo trayectorias imprevisibles sobre las ventanas del autobús y fuera un Madrid sombrío, inhóspito y lluvioso le da la malvenida a este plantígrado antediluviano que regresa a casa desde El Bierzo mientras George Harrison canta al oído aquello de "ahí-llega-el-sol".

¿Es que nunca va a dejar de ser Abbey Road el mejor disco del mundo, maldita sea? Piensa el Milodón, dispuesto a admitir que si un beatle dice que hace bueno, las nubes que encapotan el cielo no tienen peor pinta que un jardín de pulpos, por muy violáceas y espesas que sean.

"Sus Majestades: Este año he sido muy bueno y os pido un par de zapatos" Paul McCartney

"But, oh, that magic feeling, where did it go...", se pregunta Paul en You never give me your money mientras el autobús da vueltas por la M-40.
¿Cómo consiguieron superponer esa pianola de saloon del oeste, esa guitarra elegante, ese bajo percutor y esas campanas precursoras (del final de algo grande) de forma tan magistral en una canción que es emocionante pese a hablar de negocios y dinero (por lo visto Macca la compuso con los problemas financieros de Apple, la discográfica, en mente)?
¿Por qué el perfil socioeconómico de los barrios de Madrid se diluye visto desde aquí? Los centros comerciales tienen el mismo aspecto deprimente, hortera y alienante al norte, en la pudiente Majadahonda, que al sur, en el obrero Carabanchel.
La M-40 funciona como un vínculo de asfalto igualitario que convierte a todos los madrileños, de Pozuelo a Usera, en ciudadanos de una sola clase: consumidores.



McCartney exclama ahora que un chica entró en su casa "por la ventana del baño" y el Milodón ve a través de los ventanales de esos urinarios móviles que son los autobuses Alsa cómo las provincias de Estaespañamíaestaespañanuestra se suceden en salidas encadenadas de forma inaudita
¿Cómo es factible que después de Valencia venga Cuenca?
¿Cómo es posible encadenar de esa manera, en plan medley y sin pausa, una nana como Golden Slumbers con Carry that weight, ese himno de despedida cantado al unísono por Ringo, John, George y MacPollo?
¿Cómo puede oler tanto a pis en este autobús?
¿Cómo es que a mi edad no me puedo permitir tener un coche y debo resignarme a pasar por este calvario de ambientadores asesinos, felpillas que generan electricidad estática y películas de Eddie Murphy programadas en bucle (a pesar de que mi madre me haya costeado con todo su amor el billete más caro las seis veces que he hecho el mismo recorrido estas Navidades)?
¿Cómo puedo haber visto cuatro Decathlones diferentes en menos de veinte minutos?
¿Por qué en la Clase Supra de Alsa obsequian a los pasajeros al terminar el viaje un minidiccionario Collins y un cepillo limpiador para el ordenador portátil?
Y sobre todo: ¿por qué no puedo seguir creyendo en los Reyes Magos?


Esto se preguntaba el Milodón mientras veía desfilar ante sus ojos ese infierno suburbano que crece dentro del anillo autopístico que cerca a la capital del Reino. La respuesta al último interrogante era la única que se le presentaba clara y meridiana a la conciencia del plantígrado antediluviano y preguntón. "Pues porque tienes treintaitantos, mamalón. Crece de una puta vez".

Charles Sheeler, "Rascacielos"

Y porque si el mismísimo John Lennon confesó en su día en aquella canción titulada God, con los cuatro fabulosos ya más que finiquitados, que ya no creía ni en la magia, ni el i-ching, ni en la Biblia, ni el tarot, ni el Hitler, ni en Jesús, ni en Kennedy, ni en Buddha, ni en el Mantra, ni en Gita, ni el el Yoga, ni el los Reyes, ni en Elvis, ni en Zimmerman (así en el original), ni en en los mismísimos Beatles.... ¿vas tú a creer en el moreno, el rubio y el pelirrojo teniendo en cuenta el paisaje que se pinta ante tus ojos a tu llegada a Madrid?
No. Ni aunque en El Bierzo exista un rey mago adicional -propio, bercianísimo y más negro que Baltasar- llamado Chalupa.

Horace Pippin, "Jugadores de dominó" o "La familia del mago Chalupa"

Sin embargo, algo tenía que admitir el Milodón: observando las arquitecturas deshumanizadas de los centros comerciales de extrarradio que irradiaban (enerrrgía consumista) bajo una manta incesante de lluvia, pensó que a cubierto, con una temperatura idónea y la persona adecuada al lado, no se debía de estar tan mal en uno de esos lugares donde la gente que es feliz adquiere televisiones enormes para ver películas cojonudas los fines de semana sin hacerse preguntas existencialistas y aguafiestas.
Le dieron entonces ganas de ir a comprar. Comprar cosas bonitas para estar bien y ser feliz.

Este año, en casa del Milodón los Reyes Magos os han dejado dos cosas bonitas que podrían haceros felices.

Una es una invitación a ver una exposición gratuita que se clausura este domingo y que lleva en la Fundación Mapfre ya unos meses. Su terrible título, Made in USA, no habla de todas las maravillas que os podréis encontrar en ella. Todas las pinturas que decoran este post, entre otras cosas.
Pinturas donde se refleja el encanto de los paisajes suburbanos e industriales de un país recién nacido que inventó el consumo (con la cultura de los malls) tal y como lo conocemos hoy en día.

Otra es este link. Clicando sobre él os podéis descargar el Abbey Road completo en MP3. Hacer esto es ilegal, claro. Pero el Milodón delinque por amor y os invita a delinquir por la misma razón.
Porque como decían los chicos en un tema titulado The End, donde Ringo hace su primer y último solo de batería y que además es el colofón del mejor disco del mundo:
"And in the end, the love you take
is equal to the love you make".



NOTA - Milodonianas disculpas al Dr. Rolls por este atraco a mano armada

sábado, 1 de enero de 2011

Así se empieza un año


Hay cosas que son muy grandes. No importa cuántas veces las veas.
Gracias, programadores de televisión.
Y ahora, Tiburón.