lunes, 29 de noviembre de 2010

Nuevo Diccionario Madriñelo - Entrada 11




Tund(r)a

1. Terreno abierto y llano, de clima subglacial y subsuelo helado, falto de vegetación arbórea, inhóspito e inexplorado que se abre ante un equipo blanco como la nieve después de una humillación. 2 Acción o efecto de tundir (el pánico). 3. Paliz(r)ón

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cuando el viento sopla

Es de todos bien sabido que Kim Jong Il es un cinéfilo empedernido que ha llegado a fumar tres cajetillas de largometrajes al día.


(Entera en You Tube, dividida en 8 partes).

lunes, 22 de noviembre de 2010

Arcade Fire y el Valle de Los Caídos (una noche expresionista)

En la crítica de El País del concierto de Arcade Fire del domingo se mencionaba este monumento: el más enigmático de Estados Unidos.
Por lo visto había protagonizado la última entrada del blog del grupo canadiense.

"The Georgia Guidestones" son cuatro piedras gigantescas de granito colocadas de tal forma que funcionan como un enorme instrumento astronómico (reloj, brújula y calendario solar a la vez) y con instrucciones en ocho idiomas diferentes para reconstruir una civilización. El hombre que lo encargó y financió desapareció después de hacerlo y nadie sabe quién es realmente ni por qué se gastó un pastizal en construir una cosa tan fea. Lo que si se sabe es que le dijo al cantero al que le encargó el mamotreto que debía ser construido de tal forma que fuese capaz de soportar los sucesos más catastróficos "so that the shattered remnants of humanity would be able to use those guides to reestablish a better civilization than the one that was about to destroy itself". De las múltiples teorías conspiranoicas que se manejan sobre los orígenes de la cosa, la que se escucha/lee con más frecuencia es la de que el pagano del asunto era un masón Caballero Rosacruz que en estos momentos está preparando una conspiración mundial (que tendría mucho que ver con la crisis económica mundial) para provocar el caos planetario que llevaría al Apocalipsis. Podéis saber más al respecto clicando aquí.

Aquí tenéis el monumento más enigmático de España. Un mastodonte de hormigón y piedra con el que nadie sabe que hacer. Si volasen por los aires esa cruz colosal, el Milodón desde luego no querría perderse el espectáculo, al que sólo superaría en potencia visual la caída de las Torres Gemelas.


El Valle de los Caídos está cerrado a visitas desde hace tiempo. Los evangelistas de Juan de Ávalos que flanqueaban la cruz de la victoria están siendo restaurados. Así que hoy por hoy no podríais visitar el interior de su cripta, que se está derrumbando por problemas estructurales. El Milodón estuvo una vez en ese templo consagrado a la guerra, y en consecuencia a la muerte donde se rinde culto a tres vírgenes, una por cada cuerpo del ejército español (tierra, mar y aire). En su interior se respira un ambiente opresivo y tétrico, que el Milodón imagina similar al de un refugio nuclear en pleno invierno atómico.





La noche del 20-N el aire huele a cirio, como en las procesiones de Semana Santa provincianas y corren rumores de fiesta neonazis, que convierten las velas en antochas. En esta especie de San Juan del mal, en este Día de la Bestia alexdelaiglesiesco, algunos cruzan los dedos para que no pase nada.
La noche el 20-N el ambiente en Madrid es como el de una película expresionista alemana. Los negros son muy negros y los blancos muy blancos. Así que siempre es mejor no enardecer a las masas con himnos wagnerianos, por lo que pueda pasar.

"¿Por qué no me hablas?"

La Falange: indies de la derecha española
(foto tomada por el Milodón de camino al concierto de Arcade Fire)

Franco, Franco, que tiene el culo blanco

En el Palacio de los Deportes, la noche del 20-N, tocaban Arcade Fire. 15.000 personas levantaron los brazos en alto gritando al unísono un mesiánico "¡Despierta!". ¿Sabrán los canadienses de nuestros dramas cainitas? ¿Aparecerá el nombre de estos chavales en las instrucciones de "The Georgia Guidestones"?


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Le Corbusier, el enano herreriano





Este señor pequeñaco que véis aquí arriba es Le Corbusier en 1928 subido a una bola de piedra de El Escorial. Parece ser que quedó tan impresionado por la obra herreriana en su visita al monasterio que ésta fue su inspiración principal en un proyecto megalómano (claro), llamado Mundaneum, que nunca llegó a construir pero sobre el que podéis descubrir muchas cosas interesantes clicando aquí.

Tom Wolfe cuenta en esa obra desmitificadora de arquitectos titulada Quién teme al Bauhaus feroz que en la mítica escuela de diseño, arte y arquitectura habían llevado el principio de "menos es más" a tal extremo que entre los estudiantes estaba mal visto (casi prohibido) condimentar la comida con especias o con salsas. Se consideraba de mejor gusto, más racional, menos ostentoso y por lo tanto más menos, cocinar la comida sólo con ajo. El resultado, según Tom Wolfe, es que los miembros de esta comunidad creativa despedían todos sin excepción un cierto tufillo a aliina y disulfuro de alilo, es decir: a ajazo.


No sabemos si le gustó Madrid al gurú de la Bauhaus amante del herreriano. Lo que sí parece bastante probable es que tuviese menos problemas con el universo aromático capitalino que Victoria Beckham.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Hojarasca madrileña e identidad nacional: una teoría (de porquería) sobre jardinería

"Un poquito de por favor"

Hay países donde la jardinería es una afición que se cultiva como medio para cultivar el alma.

En España la jardinería es esa cosa que practican unos funcionarios públicos con monos fluorescentes cuando llega el momento de podar los árboles. En este país las familias residentes en viviendas unifamiliares pasan la segadora por el jardín que hay fuera de casa con la misma resignación y aburrimiento con que pasan la aspiradora en el interior del hogar.
En Madrid los jardines privados son básicamente setos que se usan para tapar las vergüenzas: hileras de boj que separan parcelas de césped, mantos de hiedra que cubren paredes de ladrillo que a su vez separan piscinas. En la capital los jardines públicos son espacios que a veces cuesta distinguir de una huerta; la naturaleza vive acorralada, como esperando a ser arrancada.
No es fácil ser planta en Madrid: el clima es extremo y las sensibilidades botánicas escasas.

Una planta sería feliz, por ejemplo, en Londres, donde la jardinería es una disciplina renacentista y un acto de amor. En el canal 4 de la radio pública británica, desde hace sesenta años, todos los domingos se emite un programa llamado Gardener's Question Time, donde un gabinete de expertos en jardinería intenta calmar las inquietudes de unos ciudadanos que de verdad no pueden dormir porque a sus hortensias les han amarilleado los pétalos o sus lilas no lucen tan recias como otros años. "Hable con ella", dice uno de los miembros del gabinete de expertos jardineros que se hace cargo de las dudas de los oyentes. Y no se refiere a ese truñaco almodovariano que todos conocéis: es que de verdad les parece plausible el diálogo con un ficus.

Mi familia y otros animales

Los ingleses son más atentos y cariñosos con un arriate que con un hijo. El resultado de ésto es que son un pueblo reservado, tieso y desconfiado (aunque extremadamente educado), sí, pero capaz de mezclar dentro de la mayor estructura de hierro y cristal del mundo (el invernadero victoriano de los Kew Gardens) palmeras exóticas de toda procedencia con nenúfares -creando un espectáculo visual babilónico- y quedarse tan panchos.
Con todos los milodonianos respetos, no es algo que pueda decirse del Palacio de Cristal del Retiro, que después de sufrir durante largos años un flagrante abandono, ahora tiene que resignarse a albergar exposiciones sobre, pongamos un ejemplo, "Picasso: los años coruñeses".

España no tiene la paciencia ni la meticulosidad necesarias para ser un país jardinero. Y Madrid es la capital de España.
Por eso los parques de Madrid cuando están más bonitos es en otoño: las hojas caídas son el único espectáculo de jardinería urbana que no requiere grandes cuidados.

Aprovechad ahora para salir al Paseo del Prado a cultivar el alma. Es el mejor momento del año para hacer con la hojarasca como los niños del principio de Barrio Sésamo.

La-la-la-la

domingo, 7 de noviembre de 2010

Zaira

Aquí un hombre sencillo que trabajó como un chino (y que en esta foto parece un santero)

Cada vez que el Milodón baja al ultramarinos chino que hay justo debajo de su casa (casi siempre a comprar noodles deshidratados, Aquarius o atún en aceite) se reafirma en la creencia de que, efectivamente, los extraterrestres existen y además viven entre nosotros. No es este un comentario xenófobo, así que no desefunden sus machetes los batutsis de la corrección política. Es una observación desideologizada que nace del más profundo desconocimiento. Seguro que la respuesta a preguntas como "¿Por qué los chinos de los ultramarinos jamás dicen gracias ni usan ninguna fórmula de cortesía del mundo occidental?" tiene una explicación sencillísima enraizada en algún motivo cultural que se nos escapa. ¿Os acordáis de cuando fueron las Olimpiadas y nos enteramos de que el deporte nacional chino no es el ping pong sino el lanzamiento de escupitajo gordo? Pues así sucesivamente.

Preguntandle a cualquier estilista que conozcáis: el showroom de Zara en Madrid es de este tamaño.

Los chinos están perfectamente integrados en el día a día de la vida capitalina, y la verdad, los que regentan ultramarinos hacen nuestra vida mucho más cómoda. Poder comprar una botella de Cune a las diez y media de la noche y quedar como un señor con los amigos que te han invitado a cenar en su casa no tiene precio.

Qué decir ya de los que regentan boutiques de pret-a-porter inspiradas en las tendencias de la moda contemporánea. A esos las mileuristas coquetas deberíamos ponerles un monumento. Desde aquí y en representación de ellas el Milodón dice:

Gracias - 谢谢 (Xièxiè)

Por supuesto, hay cosas que reprocharles. Con sus tiendas uniformizadas de vocación low cost y sus productos seriados se están cargando poco a poco la auténtica personalidad del antiguo pequeño comercio de barrio.


Zaira: La feria de las vanidades

Pero eso no es algo que no se le pueda antes reprochar también a ese gran prócer de la patria llamado Amancio Ortega, a quien por cierto los chinos le han hecho una simpática jugada: en la calle Toledo esquina con la calle Colegiata han inaugurado recientemente una enorme tienda de ropa llamada Zaira (sic) donde venden versiones baratas de los diseños propuestos por las grandes marcas en las pasarelas. Ideón.

Desde aquí el Milodón le quiere formular una pregunta a los chinos: ¿Qué os ha hecho a vosotros Amancio? ¿Eh? Él que a estas horas estará tan tranquilo jugando un solitario o un buscaminas en su oficina de Arteixo mientras sus equipos de diseño fusilan las colecciones de temporada y sus equipos de logística subcontratan trabajo a países del tercer mundo...

Amancio, ahí va esta para ti: ¿De verdad alguna vez pensaste que el dragón dormido no se iba a comer con patatas tu modelo de negocio, estudiadísimo en Harvard, en cuanto despertase?

Se suelen citar las mundanísimas costumbres de Amancio Ortega (va todas las mañanas a tomar el café y leer el periódico al Casino de (L)a Coruña, no le interesa particulamente la moda, no hace ostentación de cochazos o casoplones, no le gusta aparecer en los medios de comunicación...) como una muestra indiscutible de lo buen tipo que es. Como si con su campechanía nos estuviese demostrando a nosotros, ciudadanos de a pie, que al final no somos tan pringaos por encontrar un gran placer en una simple tapa de patatas bravas.
Como si nos aliviase saber que se pueden facturar 6.000 millones al año y hacer como si nada.
Lo que pasa es que a veces, cuando se facturan 6.000 millones de euros al año hay que hacer algo. Y "algo" no es abrir más tiendas. Tú verás, Amancio.

Los chinos son raros, sí. ¿Pero con qué adjetivo describiríais a un hombre de setenta y cuatro años que a pesar de aparecer cada año en la lista Forbes de los hombres más ricos del mundo, sigue yendo cada día a trabajar ocho horas?

Los chinos de Zaira han copiado todo: el nombre, la tipografía, la señaléctica en el interior de la tienda, el merchandising (la ciencia de colocar las prendas en el interior de la tienda de la forma más atractiva y que más favorezca la rotación). Una compañera que durante años trabajó en el imperio Inditex le comentó al Milodón que esta tienda incluso ha reclutado a escaparatistas de Zara para sus tiendas.

Amancio: da rabia que te copien. Pero empezaste tú.

Y llegados a este punto el Milodón aprovecha para comentaros varias cosas:

a) Es una completa leyenda urbana que el mejor restaurante chino de Madrid sea el de los bajos de la Plaza de España. El mejor chino de Madrid se llama Jin Jin y está en la calle San Bernardino, 2. Si váis, pedid los dumplings de cerdo con salsa de vinagre.


b) Podéis descubrir cosas que no sabíais de la cultura china e intentar aproximaros a la idiosincrasia de estos "extraterrestres" terrestres en un blog llamado Chino Chano (el mundo chino al alcance de tu mano). El autor hace una labor verdaderamente titánica para mantener el blog actualizado y ofrecer información interesante. Es un placer leerlo.


c) Esto no viene a cuento, pero no importa: los que tengáis Facebook capado en el trabajo, sabed que si ponéis https:// en el navegador en lugar de http://, todo arreglado.


d) Si estáis con la autoestima baja, nunca vayáis al Zara de Princesa. Ostenta la mayor densidad de población de pivones de la comunidad autónoma.


e) Todos los hombres que hayan pasado por vuestras vidas, todos sin excepción, tienen fantasías con mujeres orientales. Si pones Zaira en Google sale una señora con un culo soberbio.

f) Si os cuesta entender el universo de los chinos, pasad una tarde en el aeropuerto de Alicante con todos los turistas que vienen de Benidorm. Y luego habláis con el Milodón

jueves, 4 de noviembre de 2010

El alcorconazo


¿Os acordáis de cuando el Alcorcón ganó al Real Madrid 4-0? ¿Os acordáis del gol en propia puerta de Arbeloa? No sufráis. El Milodón no va a meteros una tufa semipoética y pepedomingocastañera llena de metáforas y símiles futbolísticos sobre el sabor a mierda pura de la combinación derrota + humillación.

Sólo quiere llamar vuestra atención sobre unos chicos de Alcorcón (o casi) que se hacen llamar Margarita. Lo más interesante del panorama musical madrileño (entendida Madrid como comunidad autónoma uniprovincial en este caso) en estos momentos.

El disco que acaban de editar se llama Explota el Cuerpo y está en Spotify. También lo podéis comprar a través de internet a su propio sello, BCore, los mismos que editan a Las Charades y al New Raemon. El arte del disco se lo ha currado Manuel Donada, un diseñador que hace unas portadas que quitan el hipo. Echadle un vistazo al trabajo gráfico de este chico: desearéis poder compraros sus posters para adornar vuestra casa.

Y escuchad la rabia cósmica que hay en las canciones de Margarita.

Tocan en el Nasti el 20-N, día del no cumpleaños del Generalísimo y fecha del recital de Arcade Fire en la ciudad. Nadie puede culparos por escoger ir a gritar furiosos himnos épicos con unos canadienses.

Aunque el caso es que los de Alcorcón también saben conjurar fantasmas con alaridos.
Y encima ellos han ganado al Real Madrid. Eso sí que le hubiese dado una rabia épica a Franco.

martes, 2 de noviembre de 2010

Santuarios Pepinilleros - Entrega 6 - Carlos, Tony Soprano y los pepinillos



Acodado en la barra de un bar berciano, decía un amigo el pasado sábado -parafraseando una reflexión de ese modélico padre de familia llamado Tony Soprano- que el recuerdo es la forma más baja de conversación.

Los mejores pepinillos que uno puede saborear de Despeñaperros para arriba no se pueden encontrar en Madrid. Los mejores pepinillos que uno puede saborear en la mitad norte peninsular los ponen en la barra de La Destilería.

La Destilería es un bar de Ponferrada que regenta otro amigo: Carlos, un tipo que guarda un parecido más que razonable con Tony Soprano. Su bar es un lugar especial que, como muchos bares, es grato para conversar.

El Milodón se agarra al recuerdo del sabroso crujido de los encurtidos de La Desti como las abuelas se agarran al recuerdo de las verbenas.

Puede que la nostalgia sea una estrategia burda, pero es muy socorrida para sobrevivir en la ciudad.