jueves, 22 de julio de 2010

Piscinas en los tejados

Lo creáis o no, hubo un tiempo en que estaba permitido tirarse desde ahí...

Hay un momento sublime durante las vacaciones de todo mortal que en términos metafóricos es comparable a ese instante en que un satélite empieza a moverse con autonomía por el espacio exterior o a ese otro en que un pequeñajo consigue poner en marcha una bicicleta sin ayuda de los ruedines. Es ese momento efímero (que a veces dura varios días, otras apenas unas horas y a menudo nunca llega) en el que se produce la desconexión de los dramas cotidianos. Ese instante en que el mundo deja de ser un ring de boxeo para convertirse en un patio de colegio.

Hay un momento sublime del verano en el que es posible regresar a la infancia.



Cuando el Milodón era niño había un juego de mesa que le llevaba de vacaciones a lugares exóticos. Se llamaba Hotel. Era como el Monopoly pero con edificios tridimensionales que representaban hoteles temáticos de todo tipo: uno reproducía los clásicos rascacielos de Tokyo (el Fujiyama), otro estaba formado por cabañas típicas hawaianas (el Tiki Tiki), otro inspirado en los edificios neoclásicos del parís hausmaniano (L'Etoile)...
Pero el favorito del Milodón era uno llamado Boomerang, con forma de bumerán, claro.
Tenía una piscina en el techo.

¡Una piscina en el techo! En su imaginación de niño, aquella audacia inaudita sí que era un viaje exótico.

La semana pasada el Milodón se bañó en una piscina en un tejado de la calle Zurbano.
Fue como merendar un bocadillo de pan con chocolate después de una tarde jugando en la playa.

9 comentarios:

  1. Que chula la foto-postal! desde el más bajo me tiraba yo.
    luego está la leyenda urbana de que si un niño se tiró del alto y se partió los piños y más.

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  2. Yo me tiré desde el del medio. Habrá que hablar con Rober de esa leyenda urbana y de otros mitos del Club de Tenis.
    El de Rompemuros te encantará.

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  3. Rompemuros?? no me suena. También estaba la leyenda urbana del lavapiés...
    En la página web hay una foto de uno tirándose en directo del alto. MIEDO.

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  4. Yo de Rompemuros poco tengo que decir (salvo que le encantan los peces de colores y que no se ha cambiado el bañador en los últimos 23 años). Pero sí que te agradezco, querido y misterioso Milodón, que me hayas transportado a mi más tierna infancia, cuando una y otra vez soñaba con el París hausmaniano jugando a Hotel.

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  5. JAJAJAJA
    ERES UN HIJODEPUTA

    A dónde te transporta eso?

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  6. Oye, ahora que lo pienso. Por qué le encantan los peces de colores a Rompemuros, cochonegro??
    Qué bien se conserva ese hombre

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  7. pero quién es rompemuros?
    cochonegro murió, no?
    me no entender.

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  8. Cochonegro es Rober, que no me deja que me ponga profunda, con lo que me gusta
    Rompemuros era y es un señor que lleva 50 años jugando al frontón de forma agresiva en la entrada del Club

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