lunes, 28 de junio de 2010

5 grandes bluffs madrileños (Parte 1)

¿Fin de la luna de miel majeritófila? No.
Pero es que no todo el monte es orégano. El Milodón os deja aquí un hit parade de cosas que aparentemente los madrileños aman y que el Milodón no es que odie, pero no comprende muy bien.

1. Los sandwiches de Rodilla



Algunos vómitos resaqueros saben mejor que el relleno de queso blanco con piquillo, anchoas y champiñones de bote, el de pollo al curry o el de atún, nueces y oporto de estos MEDIOS sandwiches (porque señores, en Rodilla le llaman sandwich a la mitad de un sandwich sin corteza) que además de estar malísimos son un timo. ¿Pruebas de que es un fenómeno exclusivamente madrileño?
Por lo que tiene entendido el Milodón, el plan de expasión a través de un sistema de franquicias que esta antigua repostería de la Plaza de Callao ha intentado poner en marcha ha sido un total fracaso. Y es que en algunas ciudades aún ponen un bocata de jamón asado con queso a 2.50 euros. Frente a eso, quién quiere un poco de miga de pan con engrudo a 1.50.

2. El VIPS los domingos por la tarde


Lo mismo que hay gente que encuentra un secreto placer en ir a un centro comercial un sábado por la tarde o pasar la noche del viernes en un cine (el Milodón ama el cine entre semana, pero el viernes por la noche le parece el peor plan posible), hay gente en esta ciudad para la que un domingo sin una sesión de VIPS no es un verdadero domingo. Dicen los viejos del lugar que en tiempos las tortitas con nata estuvieron aquí buenísimas. El Milodón os dice que lo ha intentado todo: las dichosas tortitas, la hamburguesa completa, el clásico sandwich club, la ensalada césar, las fajitas... TODO. Y está todo verdaderamente asqueroso. Plácido Arango, puedes estar contento.
El VIPS es como una cafetería de un Corte Inglés, pero más cargada de bombo, con alimentos de plástico y con muchos niños gritando por doquier. Lo único bueno que tiene es que precisamente los domingos por la tarde, cuando todos los quioscos de la ciudad están cerrados, es un lugar donde los desgraciados que hemos salido la noche anterior y nos hemos levantado tarde podemos comprar el periódico.

3. El Antikaraoke


Este invento importado directamente desde la Sala Sidecar de Barcelona a la Sala Sol de Madrid ha estado muy de moda los últimos dos años. El Milodón os calca aquí la explicación que sus propios creadores dan de la cosa: "Es una fusión entre un concierto de rock, un karaoke underground, un show de Broadway y una fiesta pasada de vueltas que se celebra cada lunes en Barcelona y el último miércoles de cada mes en Madrid". La explicación del Milodón: es un happening a modo de cabaret bastante hortera donde va a lucirse gente que canta de puta madre y que normalmente ya es muy popular por algún motivo en el círculo underground. O sea, una jam session vocal bastante forzada. La advertencia legal que aparece en la web de este espectáculo ya debería ser una razón suficiente para no ir:
Anti-Karaoke® es una marca registrada. Queda prohibido copiar el nombre de Anti-Karaoke, el
concepto del show, o el contenido de esta web para fines comerciales.

4. El Jose Alfredo


Este bar en las inmediaciones de la Plaza de la Luna es un punto de encuentro de famosillos de todo jaez. El gin tonic de Hendricks con pepino está buenísmo, nadie lo niega. Pero en el local huele a cloaca. Y eso no lo arreglan ni trece clones de Hugo Silva juntos.

5. Ir a la Latina el domingo


¿Un after al que van los tíos más pesados del mundo? No, gracias.

17 comentarios:

  1. No sé quién eres Milodón, pero me das miedito
    ;-))). De verdad, me lees el pensamiento, tanta sintonía me aterra. Ya me tuve que contener para no felicitarte por la entrada anterior al describir tan vivamente cuál es el modus operandi de un entrenador de spinning... pero hoy, ya es algo pa' estudiarlo: qué asco que dan los sandwiches de Rodilla, sobre todo esos champis de bote!!!;-))

    Anónima Matritense

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  2. qué es esto? un sentimiento generacional? Yo no quería ser parte de nada!

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  3. OLE!
    desmitificando!, voy a tener que imprimir esta entrada y llevarla conmigo ;).
    María (Madrid) estaba enganchada a los rodilla, nadie lo entendía...

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  4. Eres grande de España! Título nobiliario ya!!

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  5. Peña toda, hoy más que nunca os lo digo: os acompaño en el sentimiento.

    :D

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  6. He discutido muchísimo sobre el tema Rodilla, asqueroso e incomprensible a partes iguales para los que tenemos nuestros orígenes lejos de esta ciudad... Y por fin encuentro una gota de comprensión, Mylodon. Totalmente contigo.

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  7. efectivamente, LA GRAN POTA
    pero, a ratos, ¿no da un cierto gustico zamparse una masa repulsiva de color indefinido o unas dosis de plástico insípido; y sentir como caen, cual ladrillacos, en el estómago?
    ay, cuánta perversión
    ahora, por el punto tres, cuatro y cinco sí que no paso. ni morbo me suscita

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  8. Teipir! Nos estás ofeciendo nuevas pruebas del indiscutible madrileñismo del fenómeno rodilla, jie jie jie...

    Cónsul, somos legión. Hagamos una plataforma o algo.

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  9. Siempre tuve una idea de negocio: "Codo" una cadena de comida rápida basándose en el sandwitch, pero uno entero, no el medio de mierda que dan en Rodilla. El aplastante slogan contra la competencia serí "Codo. Siempre por encima de la Rodilla"

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  10. Apoyo la plataforma con entusiasmo. De todos modos, Mylodon, ¿qué se puede esperar de un pueblo que tiene omo seña identitaria en lo culinario el bocata de calamares, una aberración que te deja los piños como un campo de minas? Con el Rodilla la cuestión, para este diplomático, es la siguiente: el sandwich es en sí un invento asqueroso puesto que se basa en el pan de molde, una cosa indigna en un país donde se pueden comer bocadillos de pan de verdad, pero es que si encima eso lo llenas de pasta de engrudo en vez de poner un buen encurtido o una simple loncha de jamóndeyorc (que en su modestia le va bien a la porquería del bimbo), la cosa alcanza cotas de grimosidad verdaderamente chungas. No, Tapir, no dan ningún gustico. Para eso hasta prefiero un kebab, que por lo menos quita la gazuza.

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  11. Cónsul, ahí si que no te puedo dar la razón: para mi uno de los grandes manjares de la vida es un sandwich de jamón y queso tostadito...hum!y el bocata de calamares también me encanta!
    El Milodón es un gochu!

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  12. En verdad el sandwich de jamón de york y queso bien tostadito entra más que bien, pero me pasa como con la pasta, que me resulta una comida propia de tiernos infantes y hasta me da vergüenza que me guste. Yo quisiera ser un hombre español de verdad y rechazar estas cosas sin dudas ni dismulos... El bocata de calamares me resulta tan difícil de comer como lo sería un bocata de muslitos de pollo; las dos cosas por separado están bien, pero no sé yo si mezclan adecuadamente jaja.

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  13. Acabo de descubrir otro motivo para odiar rodilla: su cerveza oficial es Estrella Damm. No entiendo nada.

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  14. Milodón, qué pena que no hayas vivido la étapa dorada del vips. aunque parezca increíble, la tuvo. yo iba muchos días a comer con mi abuela. estaba todo riquísimo!! recuerdo que me regañaba porque no pedía postre. "eso es de pobres", refunfuñaba. si ve ahora el vips se muere.

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  15. El jose alfredo huele a cloaca. y sabes por qué? porque la gente se mete y se caga.

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  16. Yo lo del VIPS nunca lo he entendido. Así, en general.

    Y lo del cine un viernes por la noche... pufff... opino lo mismo que tú. Vamos, que si no salgo un viernes, pues no pasa nada y no salgo. Pero con dignidad.

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