domingo, 14 de febrero de 2010

Carta Abierta a un Madriñelo Ilustre 1 - Hoy: Coque Malla



Querido Coque,

No sé si los chicos como tú van a Ikea los sábados por la tarde. Sinceramente, me cuesta imaginarte deambulando entre patas de mesa y tableros de aglomerado, con el lapicerito de madera en la mano, apuntando esos nombres que parecen salidos de un diccionario de Tolkien.

En mi cabeza apareces, con tu cuerpo menudito, tu bigote caprichoso, tu cara de niño y ese pelo corto y pinchón, como un James Dean castizo: uno de esos tipos guapos que van de duros -pero tienen un corazoncito muy blando- con cuya cara las chicas forran sus carpetas en el colegio.

En ese resumen de tu nombre real, Coque, resuenan ecos de una infancia burguesa, acomodada y bohemia. Un director de teatro y una actriz no podían acunar entre sus brazos a un ramplón "Jorge". Te puedo imaginar ya de bebé siendo un puro nervio, revolucionando la casa (sin muebles de Ikea) y con dos dientes traviesos asomando entre las encías respondiendo a los invitados sofisticados que pasaban por allí. "¿Cómo te llamas, nené?". "Co-que".

El nené siempre ha hecho lo que le ha dado la gana. Cuando ha querido ser actor, ha sido actor. Cuando ha querido ser cantante, ha sido cantante. Cuando ha querido desaparecer, ha sido mago. El nené es un espíritu libre, que incluso cuando viste directamente sobre su cuerpo desnudo un infumable chaleco negro, está atractivo. No es indie, ni heavy, ni siniestro, ni rocker. No es elegante ni hortera. Ni comercial, ni outsider. Es Coque Malla. El de la voz burlona.

Ahí lo tenéis.

Esa voz burlona llegó a mis oídos el otro día cuando estaba repantingada en mi sofá, mirando el televisor y disfrutando de una plácida resaca, con un botella de Aquarius de un litro en una mano y un bol de pepinillos y cebolletas en la otra.

Una canción tuya era banda sonora para un anuncio que puso una sonrisa enorme en mi cara. Hay que ser muy bruto para no sonreir viendo a seis parejas enamoradas intentando empezar a ser felices juntos. Aunque los felices sean actores, aunque la cosa sea sólo una artimaña para que nos lancemos al consumo irresponsable de fast-furniture.



Desde ese día, no puedo parar de tararear tu canción.



Te repito, Coque, que no sé si tú has estado en Ikea un sábado por la tarde.
Yo sí.
He cogido el lapicerito de madera, el papel para apuntar mi lista de artículos, he cogido un carrito y me he lanzado a la guerra. He deambulado entre parejas que negociaban como podían qué estampado preferían para los edredones. Saltando de cocina en cocina -de esa con azulejos rojos a aquella con sabor colonial- he fabulado con varias vidas diferentes.

Me he tumbado boca arriba en una cama con dosel y he soñado que llegaba un príncipe azul que me dejaba comprar un sillón con orejeras y un estampado floral muy bizarro, que me invitaba a poner mis discos de vinilo de Richard Clayderman (los tengo, no me preguntes por qué) al lado de los suyos de Wilco -en una estantería donde también cabría la enciclopedia de El País que siempre me arrepentí de comprar y los cómics de Jason Lutes que a él también le gustaría leer-, que me ayudaba a escoger un marco para mi póster de Naranjas Torres, que cocinaba conmigo en unas cazuelas de acero inoxidable con asas parecidas a esas que tenía en mi cocinita de niña y que me consentía que me echase un pedo bajo una colcha Brunkrissla (con él al lado).

M-I-E-D-O

Aquella vez que fui a Ikea un sábado por la tarde me compré tres o cuatro cosas que no necesitaba. Amén de una rata peluda que me acompaña ahora en mi cuarto y que se llama Farruquito.

Y de postre, Coque, me tomé unas albóndigas suecas con una salsa que hace que el chapapote del Prestige parezca coulis.

En este caso, no seré yo la que diga Nunca Máis.

Como estos días no podía parar de escuchar tu canción, he googleado tu nombre. Y así me he enterado de que el chico duro/blando del chaleco negro y el bigotito tonto, el nené indómito, adora las baladas y está muy enamorado de su mujer.

Así que no sé si has ido a Ikea, pero me gusta pensar que irías. Si ella te lo pidiese.

Feliz día de San Valentín, Coque.


Atentamente,
El Milodón (en primera persona)

11 comentarios:

  1. no te lo vas a creer, pero me has pisado la entrada
    la mía se iba a llamar el estilista errático
    y empezaba con lo del anuncio de ikea
    tendré que esperar un par de meses
    no parezca que te copio...
    jajaja

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  2. ahora me gusta más si cabe!!

    perdona que te corrija, tu rata no es farruquito, porque farruquito sólo hay uno :(.
    Tu rata es la rata de moncloa!

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  3. Tapir y Milodón, dos peludos aliados con telepatía!
    Aunque no sé por qué me huelo que al Tapir no le gusta tanto Coque como al Milodón...

    La rata de Moncloa, Marta, se llama Farruquito en honor a nuestra mascota bailarina. DEP

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  4. esto no es una carta abierta, es una cama abierta, viva el descaro y las galletas suecas

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  5. Yo hablo en compartir las cosas bonitas de la vida y usted piensa en sexo. Creo que debe de estar muy mal escrito este post para que se me haya interpretado así.

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  6. Coque Malla escuchando Wilco? Qué será lo próximo? Ruiz Mateos en el MOMA?

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  7. mylodon,
    me he estado conteniendo hasta hoy
    pero ya que:
    a) me has pisado la entrada
    y
    b) mencionas su infumable chalequito negro
    aquí va un enlace que te va a poner los pelos como escarpias
    atención al pelo rojo, a la camisa, a la suerte de leggins -no sé cómo describirlos-, pero sobre todo, al lorito con los botines ¿¿QUÉEEEE?? sí,has visto bien, no es un efecto óptico. aquello fue REAL. yo tuve que rebobinar varias veces porque no me lo podía creer. ¿qué calzado es ese? me lo explique... (ahora entenderás la razón por la que mi post se iba a llamar el estilista errático)
    ahí va el link, espero que estés ready for the worst:
    http://www.youtube.com/watch?v=yKbXO6WhSC8

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  8. y, por cierto, conste que soy fan de coque y de los ronaldos
    (¡ese concierto de despedida en la joy!, es pensarlo y lagrimeo)

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  9. Jopetas, Tapir! Impresionante. Y esa barriguita medio fofa? HUM! ÑAM!
    Que pase el tiempo rápido, que estoy deseando leer ese post!

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  10. En el entorno pasado (reciente) malasañero era conocido como "Coque Caca". No digo más.

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  11. jajajaja! coquecaca! un romántico de mierda...

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