viernes, 31 de diciembre de 2010

Nochevieja en la Puerta del Sol: Cortylandia, el bien y el mal

Esto es Cortylandia. Está en Maestro Victoria, Madrid

Pocos meses después de que el presidente Kennedy fuese asesinado, en 1964 se celebró en Nueva York una Feria Universal, como aquella nuestra de Sevilla, pero sin Curro. Faltaba sólo un año para que Estados Unidos se metiese de lleno en la Guerra del Vietnam y tal acontecimiento representaba un último canto utópico a la unidad internacional y a la paz, además de una oportunidad para mostrar al mundo el poderío tecnológico e ingenieril de Estados Unidos en plena Guerra Fría.
Los sponsors, que eran General Electric, Ford y Pepsi-Cola (entre otros) pensaron que sería buena idea encargarle a Walt Disney y a sus técnicos, a quienes él llamaba sus "imagineros", exposiciones temáticas. Después de meses de diseño y construcción en Glendale (California) los elementos de los exposiciones fueron enviados a los espacios feriales de Queens, en Nueva York.

Esto es "A Small World". Está en Orlando, Florida

Pero todos los stands creados fueron un fracaso.

Todos menos el esponsorizado por Pepsi Cola para UNICEF. Se llamaba "A Small World" y dramatizaba el concepto "Cada niño es todos los niños" o "todos los niños son un niño". O sea: Alejandro Dumas goes to Neverland.

"A Small World" era un recorrido a través de 26 países poblados por 250 juguetes audio-animatrónicos. Los escenarios incluían cúpulas con forma de cebolla al estilo ruso, mezquitas turcas, arcos japoneses, un carnaval brasileño, cabañas africanas de adobe, y otras representacions simbólicas de la idiosincrasia de todas las naciones del mundo. Dentro de ellas, pequeños muñecos de cabeza redonda, vestidos con trajes nativos bailaban y cantaban, junto con una variedad de animales acordes con los países representados: gansos belgas, tigres asiáticos, una cobra india, pingüinos chilenos...



Colgando en tus manos

Después del éxito neoyorquino, el montaje fue trasladado a Disneylandia, donde durante años fue uno de los grandes reclamos del parque de atracciones.
En un tiempo en que la realidad y la ficción no se habían devorado aún la una a la otra, los videojuegos violentos inspirados en conflictos auténticos no se habían convertido en el pan nuestro de cada día de los niños y aún era posible vender un mensaje bienpensante de unidad y fraternidad infantil universal.


La imaginera prodigiosa

Aquel "Pequeño mundo" tiene una autora. Se llamaba Mary Blair. Y era la Anna Wintour de los dibujos animados.

Desde finales de los años cuarenta y durante todos los años cincuenta fue directora artística en la factoría Disney. El stand que creó para la exposición universal de Nueva York era, de hecho, la culminación tridimensional del universo que había creado para docenas de películas que en el siglo XX educaron visualmente a millones de niños a lo largo y ancho del mundo. Suyas son -en parte- Canción del Sur, Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan y (especialmente importante para el Milodón) Los Tres Caballeros, esa maravilla animada que resultó de las experiencias extraídas de los viajes que ella hizo a Río de Janeiro, Buenos Aires, Lima y otras ciudades de sudamérica dentro de los programas incentivados por Franklin Delano Roosvelt en su Política de Buena Vecindad.

Mejora tu tren de vida: es difícil encontrar tanta belleza reunida en sólo un minuto y siete segundos.
Esa rueda cuadrada...

Mary Blair se crió en una familia humilde. Muy joven se casó con otro chico con inquietudes artísticas al que conoció en la escuela de Arte de Los Angeles. Juntos, su marido y ella, se convirtieron en miembros destacados de la escuela californiana de acuarelistas. Ella, que era mejor y más competitiva que él entró a trabajar en Disney muy pronto y también muy pronto entró en sintonía con el tío Walt que le dio plenos poderes para hacer y deshacer en los proyectos más importantes de la casa.

En un libro que el Milodón os presta cuando queráis (The Art and Flair of Mary Blair) cuentan que esta mujer de imaginación desbordante y trazo salvaje, incapaz de cerrar las líneas de sus dibujos (watercolorista como era) torturaba a los dibujantes a sus órdenes, que encontraban un verdadero calvario en la tarea de "traducir" sus manchas de color abiertas y libres al lenguaje de la animación de la época. Iracunda, caprichosa y adicta al trabajo, compartía con el patriarca Disney su creencia ciega en los valores tradicionales de la "familia". Pero se entregó con tal pasión a su carrera que ella mismo no fundó una (familia) hasta bien entrada la treintena.
Cuando por fin tuvo hijos, no, no fue feliz.
El matrimonio no funcionaba.

Mientras ella había triunfado, él no había conseguido hacer realidad sus sueños de estudiante. WASP's (White Anglosaxon People), de clase alta, con una buena posición profesional... estaban atrapados en un infierno de reproches y frustación que resolvían a lingotazo limpio.
Ambos eran alcohólicos perdidos y lo fueron hasta el final de sus días.


Así veía Mary Blair a uno de sus churumbeles. Telita.

En la historia de la dipsómana despótica esdrújula que creó todo el mundo infantil del mejor Disney, el de los valores rotundos y fascistoides, el de la insoportable belleza plástica, el de los años cuarenta y cincuenta, están las bases de todo el dysfunctional americana. Y el germen de las películas de Douglas Sirk, los libros de Richard Yates o todos los capítulos de Mad Men.
Es la historia de los que podrían haber sido felices y decidieron no serlo.

Los muñecos animados del "Pequeño Mundo" que Mary Blair creó para la Exposición Universal de NY se movían al ritmo de una canción simple y repetitiva, que se pegaba a la memoria como un pegamento musical. Como la de Cortylandia, pero mejor.
La canción, que es ya un clásico universal para niños, fue traducida a veintiséis idiomas y la podéis escuchar clicando aquí:
También está en Spotify:

La parte en español reza:

"En el mundo hay risas y dolor,
esperanza, fe y también temor.
Pero mucho hay en verdad que poder compartir
entre la humanidad:
muy pequeño el mundo es"

El caso es que el aquella gran falla valenciana que Mary Blair creó para la Exposición Universal de NY se convirtió en un referente mundial del entretenimiento infantil: desde la familia Telerín, hasta los caballitos de las ferias de pueblo, pasando por la fachada de El Corte Inglés. Todavía hoy muchas atracciones respiran esa estética saltarina, colorida y naïf.

Así que esta noche, si vais a la Puerta del Sol ("otra vez el champán y las uvas y el alquitrán de alfombra están") y pasáis por delante de Cortylandia, pensad que detrás del bien siempre puede esconderse el mal.
Acordaos de Mary Blair, la borracha que inventaba mundos perfectos para los niños en plena Guerra Fría y que inspiró ese engendro que turrará a los madrileños hasta el día de Reyes.
Ella, rodeada de canciones felices y colores vibrantes, escogió no ser feliz.

Pero nosotros aún podemos hacer la elección correcta.

Que seáis felices en 2011.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Provincian Christmas


Cuatro anuncios que ponen tierno (y muy proviciano) al Milo. El segundo, dedicado a Vero; el tercero a Chanín.

Y todos, a los que habéis tenido que cruzar la meseta alguna vez para llegar a casa.


Podéis decir a gritos que es la capital de Europa, podéis ganar la Liga, podéis ganar la Copa. Afirmaréis seguros que es la capital de España.


Podéis tener hipódromo, Jarama y Complutense, y al lado la Moncloa donde siguen los de siempre.


Podéis tener al mando del Imperio en vuestras manos.


Podéis tener la tele y los 40 Principales, podéis tener las Cortes, organismos oficiales, el Oso y el Madroño, Cibeles, Torrespaña.


Podéis tener movida ¡hace tiempo!, movida promovida por el Ayuntamiento.


Podéis rogar a Tierno o a Barranco o al que haya...


Pero en días como éste el Milodón no ve el momento de volver a abrazarse a su madre.


Feliz Navidad a todos los que venís por aquí.


El Milodón os quiere.

martes, 21 de diciembre de 2010

Fernando León y Rotterdam (el Súper de los Barrios)


Súper bien

En la calle Santa Engracia hay un supermercado donde todavía dan el perejil gratis. Y el carnicero dice a sus clientas piropos terapéuticos, aunque alguna de las clientas en cuestión tenga peor pinta que el espantajo de los melones en un día de resaca.

Este carnicero dicharachero -no pesado- que sabe exactamente qué corte de carne ha de vender para que un guiso de ternera salga tierno y jugoso, le habla a voces a su compañero del mostrador de al lado, que es el charcutero. El charcutero, mientras corta lonchas de jamón cocido fresco que hacen pensar en un desayuno salado y tardío de domingo (con zumo de naranja recién hecho, pan caliente y huevos revueltos), responde con un improperio muy bien dicho y muy gracioso, que hace reír a su compañero, el profesional de la carne, y a los clientes que, al menos ese rato, parecen algo felices.

Unos metros más allá está la pollería: en este supermercado son de la vieja guardia taxonómica y por eso separan las aves de los mamíferos. Da gusto ver cómo hace filetitos finos de pechuga el pollero, que trabaja con una prestancia y resolución que apetece ponerse también a rebanar.
En la pescadería el pescadero limpia la lubina -si se lo pides- como quien peina la cabeza de un niño; y el frutero... ese grita también, pero cuando se le pregunta si aquellos tomates son buenos. "¡Vaya que si son buenos. Los traemos de León!".
Y vuelve a gritar, pero esta vez al carnicero, que desde el fondo de la sala le devuelve los alaridos.

La coreografía del trabajo es tan perfecta en este lugar que si de pronto carnicero, charcutero, pollero, pescadero y frutero se pusiesen a bailar y a cantar como en una escena de Mary Poppins (quien, por cierto, se acaba de quedar viuda) a nadie le parecería raro.


Parafernalia nazionalsocialista con estética victoriana

Si el Milodón os cuenta todo esto no es para cubrir con una pátina bucólica una escena cotidiana y prosaica, ni para convertir en héroes a estos profesionales por el mero hecho de trabajar en un sitio sin glamour.
Para eso ya está Fernando León de Aranoa.

El Milodón os cuenta esto porque siempre que va a este supermercado piensa que lo que allí ocurre es una exaltación natural del trabajo colectivo coordinado (o en equipo, como le llaman ahora) y un ejemplo práctico de los beneficios de hacer las cosas bien, con cariño y compañerismo.

El Milodón es consciente de que la estampa de realismo social romántico que al principio de este post tufaba a poesía de barrio ahora está empezando a apestar a retórica comunistilla de saldo. Pero es que en esta "sociedad del conocimiento" poblada de pajilleros (como el Milodón aquí firmante) que vivimos mirando hacia delante, presionando F5 de forma compulsiva y gestionando las interacciones de forma unidireccional a través de una pantalla, resulta bastante emocionante ver que hay gente que aún interactúa para crear algo plural, humano, rico. Y no nos referimos con esto a hacer una película, por muchos empleados de astillero que salgan en ella.

"¿A que tengo pinta de oler a perejil?"

martes, 14 de diciembre de 2010

Almagro, 38



A las cuatro de la mañana, subido en la parte trasera de un coche, con las neuronas flotando suavemente en un charco de enebro, el Milodón atraviesa la Gran Vía hacia casa. La Cibeles brilla como un espejismo nocturno. La Castellana es un río arborescente. El neoclásico luce, efectista, reflejado en los muros de cristal de los edificios de oficinas. Colón señala al infinito. Fantasmas de tecnócratas se pasean por los arcos de Nuevos Ministerios. Y la ciudad corre a los lados, tan bonita, que hasta Sabina se quedaría callado (por fin).
¿Cómo es posible que los taxistas de Madrid tengan el alma tan arrugada, contemplando esta visión todas las noches?

martes, 7 de diciembre de 2010

Salvemos el Frontón Beti Jai (Lanvin juega a la Pelota)


Lanvin correr, llegaba tarde a clase...

Hace dos semanas a estas horas muchas chicas en diferentes puntos de la ciudad se revolvían inquietas en la cama. No podían dormir. Les desvelaba una idea: a primera hora del día siguiente se ponía a la venta la colección low cost que Lanvin había creado para la cadena sueca H&M y debían conseguir ser de las primeras en la cola para llevarse a su armario alguna pieza alta-baja costura. Uno de esos vestidos abullonados, entes casi flotantes, que convierten el cuerpo de una mujer en una torre de merengue presta para acudir a un evento lúdico en cualquier momento.
¿Funcionaría el despertador?


Ya es Semana Santa en el Corte Inglés

El Milodón se apostaría sus dos pezuñas a que un amplio porcentaje de esas chicas desveladas, si fuesen preguntadas en este instante preciso quién es este señor de aquí abajo dirían que es Lanvin en persona.
Pero no.
Este señor -que otra amplia mayoría poblacional tomaría por un Magistrado con cara de capullo-, repetimos... Este señor de aquí abajo es Alber Elbaz, director creativo de la casa Lanvin.
Y Lanvin en realidad era una señora que repondía al nombre de Jeanne y que como, la dichosa Coco Chanel, se murió hace muchos años.
De vieja.

Lo sentimos, Grande-Marlaska: no eres el único gay de la Audiencia Nacional

El énfasis en la senectud de las señoras Jeanne Lanvin y Coco Chanel no es casual. Está ahí para hacer de puente hacia otra idea: ¿Os habéis dado cuenta de con qué desfachatez se resucitan muertos para estimular el consumo? ¿A vosotros qué tal os parecería que después de haber abandonado este mundo y sin pediros permiso (porque estáis en el otro) se usara vuestro nombre con fines comerciales?. Imaginad con qué impotencia observaríais desde el más allá cómo vuestro apellido se estampa sobre unas bolsas que tarde o temprano pasarán a engrosar la sopa de plástico del Pacífico.
¿Os imagináis cómo se siente Steve McQueen en el cielo cada vez que un reloj Tag Heuer se vende en su nombre?


Licencia para vender: está vivo y se puede defender

La semana pasada a estas horas, algunas señoras del Barrio de Salamanca le dieron la orden a sus chicas (sic) de ponerse el despertador a las siete de la mañana para hacer cola en los H&M de Velázquez y Goya a primera hora de la mañana.
El nuevo Judenstern

La semana pasada chicas y chicas (sic) hicieron cola con una estigmatizante pulsera fluorescente en la muñeca en la puerta de Hennes y Moritz (orgullo ario del pret-a-porter mundial) que daba derecho a deambular durante catorce minutos por la tienda, elegir una sola talla de cada modelo para ir al probador y comprar por 150 euros una prenda tan acrílica como cualquiera de las que habitualmente puebla los colgadores de esta megaboutique. Una chica, compañera de trabajo, le contó al Milodón que vio a todas las otras chicas correr de un lado para otro, como pollos sin cabeza, presas de una histeria colectiva irracional, en busca de cualquier cosa que llevase el sello Lanvin.

¿Estaban las chicas enfermas (sick)?

No. Las chicas eran presas del frenesí esteticista de un mundo en el que siempre es fiesta.
Beti Jai.


En euskera Beti Jai significa eso: siempre fiesta.
En madrileño Beti Jai significa frontón decimonónico que ocupa una manzana entera en Almagro-Distrito de Chamberí (a la izquierda de la Castellana, la Rive Gauche del Barrio de Salamanca) que aunque ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural en diferentes ocasiones, se encuentra en estado de semirruina por el desinterés de las autoridades locales.

Es ese huequito en el medio... ¿lo veis?

El Frontón Beti Jai es obra del mismo arquitecto que diseñó el ayuntamiento de Bilbao. Con esas credenciales, es de suponer que el edificio es recio.
Y lo es.
Pero desde que fue construído en 1893, sus 10.800 m² de superficie construida, su fachada ecléctica, su interior neomudejar, su graderío de hierro (con cuatro plantas, capacidad para 4.000 personas y frescos en el techo) y su cancha al aire libre de 67 metros de largo no sólo no han sido reparados sino que han funcionado como comisaría durante la Guerra Civil, como local de ensayo para orquestas falangistas en etapas tempranas de la dictadura y como taller de Citröen a mediados del siglo XX.
No hay reciedumbre que soporte tanto trote.

No siempre es fiesta

Las malas lenguas dicen que el Ayuntamiento de Madrid está dejando morir este espacio que en tiempos estuvo destinado única y exclusivamente al esparcimiento deportivo de la población porque que ocupa una manzana entera en el barrio más apetitoso -desde el punto de vista inmobiliario- de la ciudad.

Una plataforma llamada Salvemos el Frontón Beti Jai está recogiendo firmas para que las autoridades públicas insten a la familia propietaria del espacio a poner en marcha las obras de recuperación que se posponen una y otra vez. Podéis uniros a la causa aquí.

En el blog que han creado para guerrear hablan del hermano italiano del Frontón Beti Jai. El Sfisterio de Macerata: "Hasta 1920 fue escenario de torneos de pelota, espectáculos circenses, partidos de fútbol del equipo de la localidad y demás eventos deportivos. En 1921 inaugura su época de teatro de la ópera con la representación de Aida de Verdi, dejando atrás casi 100 años de actividades deportivas. A partir de 1967, gracias a las gestiones del ayuntamiento, el Sferisterio acoge con regularidad numerosos eventos relacionados con la ópera y la lírica. En los 70 y 80 fué sede del 'Festival Internazionale del Jazz'. En la primera década del siglo XXI acoge un festival de ópera".

El Sfisterio: bien bonito


A estas horas, el Milodón piensa en todas esas chicas que no podían conciliar el sueño, locas por Jeanne Lanvin y H&M. Y se pregunta, ¿cuándo no es fiesta?
Y después, inevitablemente, se acuerda de la Pasarela Cibeles. Se acuerda también del terrible espacio que es IFEMA para vender sueños. Y después razona... Si en esta ciudad hay tantas devotas seguidoras de la moda dispuestas a resucitar nombres muertos, ¿por qué no se intenta resucitar el Beti Jai, por ejemplo, como espacio para desfiles?


Seguro que las señoras de la Rive Gauche madrileña harían cola para jugar a esa pelota.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Que empiecen las hostias

Con independencia de lo dispuesto en el artículo anterior, el decreto de declaración del estado de alarma, o los sucesivos que durante su vigencia se dicten, podrán acordar las medidas siguientes:

a) Limitar la circulación o permanencia de ...personas o vehículos en horas y lugares determinados, o condicionarlas al cumplimiento de ciertos requisitos.
b) Practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias.
c) Intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de domicilios privados, dando cuenta de ello a los Ministerios interesados.
d) Limitar o racionar el uso de servicios o el consumo de artículos de primera necesidad.
e) Impartir las órdenes necesarias para asegurar el abastecimiento de los mercados y el funcionamiento de los servicios y de los centros de producción afectados por el apartado d) del artículo 4.


lunes, 29 de noviembre de 2010

Nuevo Diccionario Madriñelo - Entrada 11




Tund(r)a

1. Terreno abierto y llano, de clima subglacial y subsuelo helado, falto de vegetación arbórea, inhóspito e inexplorado que se abre ante un equipo blanco como la nieve después de una humillación. 2 Acción o efecto de tundir (el pánico). 3. Paliz(r)ón

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cuando el viento sopla

Es de todos bien sabido que Kim Jong Il es un cinéfilo empedernido que ha llegado a fumar tres cajetillas de largometrajes al día.


(Entera en You Tube, dividida en 8 partes).

lunes, 22 de noviembre de 2010

Arcade Fire y el Valle de Los Caídos (una noche expresionista)

En la crítica de El País del concierto de Arcade Fire del domingo se mencionaba este monumento: el más enigmático de Estados Unidos.
Por lo visto había protagonizado la última entrada del blog del grupo canadiense.

"The Georgia Guidestones" son cuatro piedras gigantescas de granito colocadas de tal forma que funcionan como un enorme instrumento astronómico (reloj, brújula y calendario solar a la vez) y con instrucciones en ocho idiomas diferentes para reconstruir una civilización. El hombre que lo encargó y financió desapareció después de hacerlo y nadie sabe quién es realmente ni por qué se gastó un pastizal en construir una cosa tan fea. Lo que si se sabe es que le dijo al cantero al que le encargó el mamotreto que debía ser construido de tal forma que fuese capaz de soportar los sucesos más catastróficos "so that the shattered remnants of humanity would be able to use those guides to reestablish a better civilization than the one that was about to destroy itself". De las múltiples teorías conspiranoicas que se manejan sobre los orígenes de la cosa, la que se escucha/lee con más frecuencia es la de que el pagano del asunto era un masón Caballero Rosacruz que en estos momentos está preparando una conspiración mundial (que tendría mucho que ver con la crisis económica mundial) para provocar el caos planetario que llevaría al Apocalipsis. Podéis saber más al respecto clicando aquí.

Aquí tenéis el monumento más enigmático de España. Un mastodonte de hormigón y piedra con el que nadie sabe que hacer. Si volasen por los aires esa cruz colosal, el Milodón desde luego no querría perderse el espectáculo, al que sólo superaría en potencia visual la caída de las Torres Gemelas.


El Valle de los Caídos está cerrado a visitas desde hace tiempo. Los evangelistas de Juan de Ávalos que flanqueaban la cruz de la victoria están siendo restaurados. Así que hoy por hoy no podríais visitar el interior de su cripta, que se está derrumbando por problemas estructurales. El Milodón estuvo una vez en ese templo consagrado a la guerra, y en consecuencia a la muerte donde se rinde culto a tres vírgenes, una por cada cuerpo del ejército español (tierra, mar y aire). En su interior se respira un ambiente opresivo y tétrico, que el Milodón imagina similar al de un refugio nuclear en pleno invierno atómico.





La noche del 20-N el aire huele a cirio, como en las procesiones de Semana Santa provincianas y corren rumores de fiesta neonazis, que convierten las velas en antochas. En esta especie de San Juan del mal, en este Día de la Bestia alexdelaiglesiesco, algunos cruzan los dedos para que no pase nada.
La noche el 20-N el ambiente en Madrid es como el de una película expresionista alemana. Los negros son muy negros y los blancos muy blancos. Así que siempre es mejor no enardecer a las masas con himnos wagnerianos, por lo que pueda pasar.

"¿Por qué no me hablas?"

La Falange: indies de la derecha española
(foto tomada por el Milodón de camino al concierto de Arcade Fire)

Franco, Franco, que tiene el culo blanco

En el Palacio de los Deportes, la noche del 20-N, tocaban Arcade Fire. 15.000 personas levantaron los brazos en alto gritando al unísono un mesiánico "¡Despierta!". ¿Sabrán los canadienses de nuestros dramas cainitas? ¿Aparecerá el nombre de estos chavales en las instrucciones de "The Georgia Guidestones"?


miércoles, 17 de noviembre de 2010

Le Corbusier, el enano herreriano





Este señor pequeñaco que véis aquí arriba es Le Corbusier en 1928 subido a una bola de piedra de El Escorial. Parece ser que quedó tan impresionado por la obra herreriana en su visita al monasterio que ésta fue su inspiración principal en un proyecto megalómano (claro), llamado Mundaneum, que nunca llegó a construir pero sobre el que podéis descubrir muchas cosas interesantes clicando aquí.

Tom Wolfe cuenta en esa obra desmitificadora de arquitectos titulada Quién teme al Bauhaus feroz que en la mítica escuela de diseño, arte y arquitectura habían llevado el principio de "menos es más" a tal extremo que entre los estudiantes estaba mal visto (casi prohibido) condimentar la comida con especias o con salsas. Se consideraba de mejor gusto, más racional, menos ostentoso y por lo tanto más menos, cocinar la comida sólo con ajo. El resultado, según Tom Wolfe, es que los miembros de esta comunidad creativa despedían todos sin excepción un cierto tufillo a aliina y disulfuro de alilo, es decir: a ajazo.


No sabemos si le gustó Madrid al gurú de la Bauhaus amante del herreriano. Lo que sí parece bastante probable es que tuviese menos problemas con el universo aromático capitalino que Victoria Beckham.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Hojarasca madrileña e identidad nacional: una teoría (de porquería) sobre jardinería

"Un poquito de por favor"

Hay países donde la jardinería es una afición que se cultiva como medio para cultivar el alma.

En España la jardinería es esa cosa que practican unos funcionarios públicos con monos fluorescentes cuando llega el momento de podar los árboles. En este país las familias residentes en viviendas unifamiliares pasan la segadora por el jardín que hay fuera de casa con la misma resignación y aburrimiento con que pasan la aspiradora en el interior del hogar.
En Madrid los jardines privados son básicamente setos que se usan para tapar las vergüenzas: hileras de boj que separan parcelas de césped, mantos de hiedra que cubren paredes de ladrillo que a su vez separan piscinas. En la capital los jardines públicos son espacios que a veces cuesta distinguir de una huerta; la naturaleza vive acorralada, como esperando a ser arrancada.
No es fácil ser planta en Madrid: el clima es extremo y las sensibilidades botánicas escasas.

Una planta sería feliz, por ejemplo, en Londres, donde la jardinería es una disciplina renacentista y un acto de amor. En el canal 4 de la radio pública británica, desde hace sesenta años, todos los domingos se emite un programa llamado Gardener's Question Time, donde un gabinete de expertos en jardinería intenta calmar las inquietudes de unos ciudadanos que de verdad no pueden dormir porque a sus hortensias les han amarilleado los pétalos o sus lilas no lucen tan recias como otros años. "Hable con ella", dice uno de los miembros del gabinete de expertos jardineros que se hace cargo de las dudas de los oyentes. Y no se refiere a ese truñaco almodovariano que todos conocéis: es que de verdad les parece plausible el diálogo con un ficus.

Mi familia y otros animales

Los ingleses son más atentos y cariñosos con un arriate que con un hijo. El resultado de ésto es que son un pueblo reservado, tieso y desconfiado (aunque extremadamente educado), sí, pero capaz de mezclar dentro de la mayor estructura de hierro y cristal del mundo (el invernadero victoriano de los Kew Gardens) palmeras exóticas de toda procedencia con nenúfares -creando un espectáculo visual babilónico- y quedarse tan panchos.
Con todos los milodonianos respetos, no es algo que pueda decirse del Palacio de Cristal del Retiro, que después de sufrir durante largos años un flagrante abandono, ahora tiene que resignarse a albergar exposiciones sobre, pongamos un ejemplo, "Picasso: los años coruñeses".

España no tiene la paciencia ni la meticulosidad necesarias para ser un país jardinero. Y Madrid es la capital de España.
Por eso los parques de Madrid cuando están más bonitos es en otoño: las hojas caídas son el único espectáculo de jardinería urbana que no requiere grandes cuidados.

Aprovechad ahora para salir al Paseo del Prado a cultivar el alma. Es el mejor momento del año para hacer con la hojarasca como los niños del principio de Barrio Sésamo.

La-la-la-la

domingo, 7 de noviembre de 2010

Zaira

Aquí un hombre sencillo que trabajó como un chino (y que en esta foto parece un santero)

Cada vez que el Milodón baja al ultramarinos chino que hay justo debajo de su casa (casi siempre a comprar noodles deshidratados, Aquarius o atún en aceite) se reafirma en la creencia de que, efectivamente, los extraterrestres existen y además viven entre nosotros. No es este un comentario xenófobo, así que no desefunden sus machetes los batutsis de la corrección política. Es una observación desideologizada que nace del más profundo desconocimiento. Seguro que la respuesta a preguntas como "¿Por qué los chinos de los ultramarinos jamás dicen gracias ni usan ninguna fórmula de cortesía del mundo occidental?" tiene una explicación sencillísima enraizada en algún motivo cultural que se nos escapa. ¿Os acordáis de cuando fueron las Olimpiadas y nos enteramos de que el deporte nacional chino no es el ping pong sino el lanzamiento de escupitajo gordo? Pues así sucesivamente.

Preguntandle a cualquier estilista que conozcáis: el showroom de Zara en Madrid es de este tamaño.

Los chinos están perfectamente integrados en el día a día de la vida capitalina, y la verdad, los que regentan ultramarinos hacen nuestra vida mucho más cómoda. Poder comprar una botella de Cune a las diez y media de la noche y quedar como un señor con los amigos que te han invitado a cenar en su casa no tiene precio.

Qué decir ya de los que regentan boutiques de pret-a-porter inspiradas en las tendencias de la moda contemporánea. A esos las mileuristas coquetas deberíamos ponerles un monumento. Desde aquí y en representación de ellas el Milodón dice:

Gracias - 谢谢 (Xièxiè)

Por supuesto, hay cosas que reprocharles. Con sus tiendas uniformizadas de vocación low cost y sus productos seriados se están cargando poco a poco la auténtica personalidad del antiguo pequeño comercio de barrio.


Zaira: La feria de las vanidades

Pero eso no es algo que no se le pueda antes reprochar también a ese gran prócer de la patria llamado Amancio Ortega, a quien por cierto los chinos le han hecho una simpática jugada: en la calle Toledo esquina con la calle Colegiata han inaugurado recientemente una enorme tienda de ropa llamada Zaira (sic) donde venden versiones baratas de los diseños propuestos por las grandes marcas en las pasarelas. Ideón.

Desde aquí el Milodón le quiere formular una pregunta a los chinos: ¿Qué os ha hecho a vosotros Amancio? ¿Eh? Él que a estas horas estará tan tranquilo jugando un solitario o un buscaminas en su oficina de Arteixo mientras sus equipos de diseño fusilan las colecciones de temporada y sus equipos de logística subcontratan trabajo a países del tercer mundo...

Amancio, ahí va esta para ti: ¿De verdad alguna vez pensaste que el dragón dormido no se iba a comer con patatas tu modelo de negocio, estudiadísimo en Harvard, en cuanto despertase?

Se suelen citar las mundanísimas costumbres de Amancio Ortega (va todas las mañanas a tomar el café y leer el periódico al Casino de (L)a Coruña, no le interesa particulamente la moda, no hace ostentación de cochazos o casoplones, no le gusta aparecer en los medios de comunicación...) como una muestra indiscutible de lo buen tipo que es. Como si con su campechanía nos estuviese demostrando a nosotros, ciudadanos de a pie, que al final no somos tan pringaos por encontrar un gran placer en una simple tapa de patatas bravas.
Como si nos aliviase saber que se pueden facturar 6.000 millones al año y hacer como si nada.
Lo que pasa es que a veces, cuando se facturan 6.000 millones de euros al año hay que hacer algo. Y "algo" no es abrir más tiendas. Tú verás, Amancio.

Los chinos son raros, sí. ¿Pero con qué adjetivo describiríais a un hombre de setenta y cuatro años que a pesar de aparecer cada año en la lista Forbes de los hombres más ricos del mundo, sigue yendo cada día a trabajar ocho horas?

Los chinos de Zaira han copiado todo: el nombre, la tipografía, la señaléctica en el interior de la tienda, el merchandising (la ciencia de colocar las prendas en el interior de la tienda de la forma más atractiva y que más favorezca la rotación). Una compañera que durante años trabajó en el imperio Inditex le comentó al Milodón que esta tienda incluso ha reclutado a escaparatistas de Zara para sus tiendas.

Amancio: da rabia que te copien. Pero empezaste tú.

Y llegados a este punto el Milodón aprovecha para comentaros varias cosas:

a) Es una completa leyenda urbana que el mejor restaurante chino de Madrid sea el de los bajos de la Plaza de España. El mejor chino de Madrid se llama Jin Jin y está en la calle San Bernardino, 2. Si váis, pedid los dumplings de cerdo con salsa de vinagre.


b) Podéis descubrir cosas que no sabíais de la cultura china e intentar aproximaros a la idiosincrasia de estos "extraterrestres" terrestres en un blog llamado Chino Chano (el mundo chino al alcance de tu mano). El autor hace una labor verdaderamente titánica para mantener el blog actualizado y ofrecer información interesante. Es un placer leerlo.


c) Esto no viene a cuento, pero no importa: los que tengáis Facebook capado en el trabajo, sabed que si ponéis https:// en el navegador en lugar de http://, todo arreglado.


d) Si estáis con la autoestima baja, nunca vayáis al Zara de Princesa. Ostenta la mayor densidad de población de pivones de la comunidad autónoma.


e) Todos los hombres que hayan pasado por vuestras vidas, todos sin excepción, tienen fantasías con mujeres orientales. Si pones Zaira en Google sale una señora con un culo soberbio.

f) Si os cuesta entender el universo de los chinos, pasad una tarde en el aeropuerto de Alicante con todos los turistas que vienen de Benidorm. Y luego habláis con el Milodón

jueves, 4 de noviembre de 2010

El alcorconazo


¿Os acordáis de cuando el Alcorcón ganó al Real Madrid 4-0? ¿Os acordáis del gol en propia puerta de Arbeloa? No sufráis. El Milodón no va a meteros una tufa semipoética y pepedomingocastañera llena de metáforas y símiles futbolísticos sobre el sabor a mierda pura de la combinación derrota + humillación.

Sólo quiere llamar vuestra atención sobre unos chicos de Alcorcón (o casi) que se hacen llamar Margarita. Lo más interesante del panorama musical madrileño (entendida Madrid como comunidad autónoma uniprovincial en este caso) en estos momentos.

El disco que acaban de editar se llama Explota el Cuerpo y está en Spotify. También lo podéis comprar a través de internet a su propio sello, BCore, los mismos que editan a Las Charades y al New Raemon. El arte del disco se lo ha currado Manuel Donada, un diseñador que hace unas portadas que quitan el hipo. Echadle un vistazo al trabajo gráfico de este chico: desearéis poder compraros sus posters para adornar vuestra casa.

Y escuchad la rabia cósmica que hay en las canciones de Margarita.

Tocan en el Nasti el 20-N, día del no cumpleaños del Generalísimo y fecha del recital de Arcade Fire en la ciudad. Nadie puede culparos por escoger ir a gritar furiosos himnos épicos con unos canadienses.

Aunque el caso es que los de Alcorcón también saben conjurar fantasmas con alaridos.
Y encima ellos han ganado al Real Madrid. Eso sí que le hubiese dado una rabia épica a Franco.

martes, 2 de noviembre de 2010

Santuarios Pepinilleros - Entrega 6 - Carlos, Tony Soprano y los pepinillos



Acodado en la barra de un bar berciano, decía un amigo el pasado sábado -parafraseando una reflexión de ese modélico padre de familia llamado Tony Soprano- que el recuerdo es la forma más baja de conversación.

Los mejores pepinillos que uno puede saborear de Despeñaperros para arriba no se pueden encontrar en Madrid. Los mejores pepinillos que uno puede saborear en la mitad norte peninsular los ponen en la barra de La Destilería.

La Destilería es un bar de Ponferrada que regenta otro amigo: Carlos, un tipo que guarda un parecido más que razonable con Tony Soprano. Su bar es un lugar especial que, como muchos bares, es grato para conversar.

El Milodón se agarra al recuerdo del sabroso crujido de los encurtidos de La Desti como las abuelas se agarran al recuerdo de las verbenas.

Puede que la nostalgia sea una estrategia burda, pero es muy socorrida para sobrevivir en la ciudad.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Cosas que son muy madrileñas (aunque los madrileños ni siquiera lo saben) - Parte I

Siguiendo con el argumento (desarrollado en el anterior post) de que hay costumbres de la vida capitalina que los habitantes de la ciudad han incorporado a sus hábitos de forma maquinal y que ya no perciben como extraordinarias, el Milodón os revela en esta serie que empieza hoy algunas cosas más madrileñas que el Vicente Calderón, que el oso y el madroño, que el chocolate con churros de San Ginés, que las faldas almidonás y los nardos en la cadera. Nadie habla de ellas. Pero ahí están, como la Puerta de Alcalá.




El tricornio de los pies

Los castellanos

Y nos referimos a los zapatos, no a esas gentes mesetarias a las que les gusta cocinar sopas de ajo en fin de año.
Los zapatos castellanos son una cosa muy madrileña no porque los luzcan orgullosos en sus pies tanto los chavales de Nuevas Generaciones, fans de The Killers, que las tardes de jueves se arremolinan en torno a los bares de cañas de Chamberí (no dejéis de visitar Casa Camuñas, un clásico moderno del gominamen patrio) como los ejecutivos con motos de paseo BMW que aparcan en la calle Castelló. Son una cosa muy madrileña porque nacieron en Madrid a principios de los años 20, en una zapatería llamada Castellano, donde artesanalmente producían una tirada muy limitada de este calzado. Su escasez los convirtió en un bien exclusivo en la ciudad, donde hoy son una seña de identidad de aquellos que hacen declaración de bienes patrimoniales y jamás compartieron piso. "Gente de cierto gusto y refino", comEnlaceo explican en la web de la propia Zapatería Castellano. El Milodón lanza al aire la pregunta... ¿Y cuál es entonces la diferencia entre el españolísimo castellano y el americano loafer? El idioma. Y que, al contrario de lo que le sucede al castellano, jamás veréis un loafer acompañado de una chaqueta Teba.




Si Midas levantase la cabeza

Los Compro Oro

Lo de Pontejos es sólo un espejismo. Las mercerías están desapareciendo. Y el Milodón os lo advierte: desconfiad de una civilización que no sepa remendar unos pantalones o ya no tenga tiempo para coser un botón.
Desconfiad más aún de un mundo que cambia los pequeños comercios (por ejemplo, las mercerías) del centro de la ciudad por negocios que por todo equipamiento tienen una barra y unos carteles amarillos enormes. Siempre fueron muy característicos en la calle Preciados y aledaños, pero están invadiendo toda la urbe.
Por si nunca os lo habíais preguntado, los Compro Oro son lugares donde unos espabilados se aprovechan de la gente que pasa por apuros económicos, comprándoles sus áureas posesiones a un precio muy inferior al del mercado. Vamos, un sistema de usura que se parece mucho a lo que en su versión evolucionada y profesional es la banca.
Y a todo esto: imprescindible la visita a la mercería el Botón de Oro, en la calle Juan de Austria. Las más antigua de Madrid.


"¿Jo, tío, luego vamos al H&M nuevo de Gran Vía?"
Los viejos
Dice un londinense y milodoniano amigo que la vida en la capital inglesa es como un "graduation show" permanente; una de esas presentaciones de fin de curso (tan habituales en las universidades británicas) donde los estudiantes de disciplinas creativas despliegan todo su talento para enseñar al mundo lo que son capaces de hacer. En ese espectáculo de graduación urbano todo el mundo lucha por ser el más guapo, el más listo, el más extravagante, el más colorido. Pero hay algo que nadie quiere ser en Londres: viejo. Sólo hay ancianos en Central London el día que se rinde homenaje a la Legión. En el centro de Madrid, por suerte, los ancianos aún no han sido desterrados: se sientan a charlar con sus sillas de madera en las puertas de los mercados y van al café Comercial a jugar la partida. A veces, incluso regentan las mercerías que quedan. No son tan creativos como los chicos de las art schools, ni compran en Urban Outfitters, pero saben un par de cosas o tres. Por ejemplo, qué es un refugio antiaéreo, por qué los jueves ponen paella en los restaurantes de Madrid o cómo se cose un botón.



Bienvenidos al proceloso mundo de las tarjetas internacionales
La letra arial
La letra Arial es al paisaje visual madrileño lo que el eucalipto fue en su día a los bosques autóctonos gallegos. Una putada.
Hija bastarda de la Helvética, la letra arial no tiene la elegancia minimalista ni el halo cool de su mami. Su capacidad para coronar locales donde se desarrollan actividades ilegales, oscuras o cuando menos deprimentes, hace casi imposible no atribuirle poderes malignos. Sus remates secos y sus ojos zafios (condensados, estirados y deformados por esa herramienta demoniaca llamada Corel Draw) pueblan los rótulos de un 98% de los negocios independientes abiertos hace menos de diez años. Los "compro-oro" incluídos, por supuesto.
El Milodón aprovecha para recomendaros que visitéis el blog Madrid Tipográfico, donde se hace un maravilloso inventario de los carteles de la ciudad antes de la llegada de este parásito alfabético.

Y con letra arial el Milodón os dice CONTINUARÁ...

lunes, 25 de octubre de 2010

Madrid cruel




La primera vez que Miguel Hernández visitó la capital le escribió una carta triste y algo desesperada a su amigo Ramón Sijé en la que le decía:
"Madrid es cruel".

Según se cuenta en la exposición sobre el poeta alicantino que estos días se celebra en la Biblioteca Nacional y que el Milodón os recomienda muy mucho, su primera impresión de Madrid fue muy mala. Cargar como una mula con dos cajas de naranjas desde la estanción de Atocha hasta su casa por no tener ni quince míseros céntimos para pagarse un billete de tranvía le dió la medida de hasta qué punto la vida metropolitana podía ser inhumana y esforzada.

Cierto. La gran ciudad puede ser cruel y obliga a vivir con las mandíbulas apretadas.
Pero a todo se acostumbra uno.

Ésto le decía Miguel Hernández a su novia Josefina Manresa en una carta de 1935 después de una estancia prolongada en la capital:

"La vida de Madrid, Josefina, la vida de Madrid que le hace a uno olvidarse de todo con sus ruidos y sus mujeres y sus diversiones y sus trabajos. Es tan diferente de esa vida callada de ahí, donde no se sabe hacer otra cosa que murmurar del vecino, o hablar mal de los amigos, o dar vueltas por los puentes.
Yo tengo mi vida aquí en Madrid. Me sería imposible vivir en Orihuela. Aquí tengo amistades que me comprenden perfectamente. Ahí ni me comprende nadie ni a nadie le importa lo que hago".

De la misma manera que Sonsoles Espinosa a fuerza de mirarle la cara todos los días a su señor marido ya no repara en que éste es un clarísimo híbrido entre Spok y Mr. Bean, quienes viven en los confines madrileños ni siquiera son conscientes de las mil y una servidumbres que hacen la existencia complicada y trabajosa en la metrópoli.
El día que uno deja de ver todos esos obstáculos y los incorpora al escenario habitual de su existencia, consigue la tarjeta de ciudadanía capitalina.
Las mandíbulas se ablandan.
Pero el corazón endurece.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Los pájaros visitan al psiquiatra



La misma finísima línea que separa al indie del gay es la que separa a Joaquín Sabina del hortera.
Pero esta canción es grandiosa. Indie y hortera el que diga lo contrario.

lunes, 18 de octubre de 2010

Carta Abierta a un Madriñelo Ilustre 4 - Hoy: Ramon J. Márquez


Querido Ramón,

Vaya por delante que al Milodón también le pareces un mamarrián de mucha categoría. Obsérvese el uso meditado e intencionado del adverbio también: nunca en una sola palabra se había resumido un segmento poblacional tan amplio. Porque tú, amigo Márquez, le caes mal absolutamente a todo el mundo. Y eso, querido, no es nada fácil de conseguir. No va a ser este plantígrado antediluviano quien haga una defensa de tu figura. Hay que reconocer que esa tentadora posibilidad pasó por su mente en los últimos días, cuando el linchamiento público era flagrante. La mofa que se ha hecho de tu versión de una insulsa y sobrevalorada canción hubiese sido desmedida incluso en tus días gloriosos de defensa empecinada de la SGAE. Ahora que ya has renegado, cual Judas, de Teddy Bautista, este ensañamiento sorprende y fastidia. Tienes peor prensa que Henry Kissinger. ¿Es eso justo?

Tu capacidad para hacer el comentario más inadecuado en el peor momento, la declaración más desfortunada en el contexto más confuso, la intervención más desastrosa en el foro menos tolerante, es verdaderamente prodigiosa. Eres un blanco tan fácil que despiertas muchísima compasión. Pero después de una exhaustiva labor de documentación para argumentar tu defensa el Milodón tiene que rendirse a la evidencia: hasta un abogado de oficio te dejaría en la cuneta.

José Luis Borau, Jorge Drexler, Rosa León, Caco Senante, Mikel Erentxun, Icíar Bollaín, José María Cano y Luis G. Berlanga, como tú mismo explicas en tu blog, también han formado (y forman) parte de la junta directiva de esa entidad que quiere cobrar a los pequeños comercios por poner música en sus locales. Lo que pasa es que ellos, además de no tocarle los huevos a Kurt Cobain, lo llevan menos a gala.

Y eso sí que no es justo.

jueves, 7 de octubre de 2010

La balada de la groupie (y el secreto del rictus instrumental)

*Dedicado a Las Cartucheras (Elena, Patri, Cris).


Patty Scialfa: una a la que no le hizo falta ser groupie

Le parece recordar al Milodón que era Nick Hornby quien decía eso de que se había metido a crítico musical porque carecía de cualquier tipo de talento musical: ni capacidad de componer, ni dotes para tocar un instrumento, ni voz para cantar. Nada. Pensaréis: “Pero Milodón, ¿y qué pasa con Dani Martín, que se ajusta perfectamente a la descripción que acabas de dar y no sólo no es crítico musical sino que es uno de los músicos más exitosos de nuestro país y después de torturarnos durante años con su grupo, ahora saca un disco en solitario". Cierto, pero estamos hablando de gente como Nick Hornby. Es decir: gente con sentido del ridículo y dignidad.

De la misma manera que el autor de Alta Fidelidad se resignó a escribir de música por saberse incapaz de crearla, habéis de saber que ésta es la misma pulsión que mueve a miles de groupies alrededor del mundo. La de estar relacionadas de alguna forma con la creación musical.
La fascinación por la parafernalia también cuenta, claro. Pero, si John Entwhistle -de The Who- lo flipaba con su colección de bajos, ¿por qué no va a fliparle a una groupie su colección de músicos?

Los de El Canto del Loco tienen uno como el Rickenbacker amarillo. Pa que veáis

Así es, gentes. La mayoría de las groupies son melómanas. Y no ninfómanas, como muchos pensabais.

El Milodón sabe que a ti, querido músico amateur o profesional que estés leyendo esto, te va a doler hondamente saber que esa chica que se acercó a ti aquella noche después de un concierto no lo hacía llevada solamente por la erótica del poder. A ti, guitarrista, el Milodón te dice que no fue sólo el atractivo sexual irresistible que te confiere haber estado subido ahí arriba con un chisme (sea este guitarra o bajo) claramente fálico entre las manos. A ti, querido batería, el Milodón te señala, que no son tus dotes percutidoras lo que lanzaron a aquella muchacha entre tus brazos gorileros.




A todos vosotros, chavales que os metisteis en un grupo con la sana intención de follar se os dice: bien jugado. Pero que tengáis claro que muchas chavalas se meten a novias vuestras porque les gusta la música tanto como a vosotros.



Es el de la groupie un oficio muy sacrificado y desagradecido. La groupie se come la misma cantidad de conciertos que el músico adorado, los vive con la misma intensidad y nervios, se sabe las canciones igual o mejor que él pero con dos desventajas competitivas clarísimas:

- No conoce la gloria escénica. Pero tiene que soportar las consecuencias de tal gloria cuando al amado se le acercan las niñas al final de los recitales. Y muchas, efectivamente, de melómanas no tienen nada (de lo otro, bastante).

-No le está permitido opinar. "¿Qué está diciendo ya la Yoko Ono ésta?".

"Ya, Milodón, pero la groupie bebe gratis allá donde va con su músico".
Efectivamente, queridos amigos. Porque la groupie es sacrificada, pero no gilipollas.

Son además, una especie muy desprovechada. Los de las bandas no se dan cuenta de que las groupies, aunque sólo sea por la de veces que han escuchado el concierto de los cotones, son los mejores técnicos de sonido del mundo. Y encima tienen la piel muy suave.

Además funcionan como la mejor oficiona de promoción. ¿No ves, querido músico, que al chaíñas que dirige tu pequeña discográfica en realidad se la soplas un poco y tu novia te profesa amor verdadero?. Es cierto que la groupie, al estar enamorada, no es del todo objetiva y por tanto hay que concederle credibilidad limitada. Seguro que la novia del cantante de Manos de Topo cree estar escuchando a un tipo con los graves de Stephin Merrit -y no a un tipo que parece Robert Smith con los cataplines trillados por la tapa de un piano- cuando va a sus conciertos. Pero tampoco es objetiva Tita Thyssen cuando habla de los encantos personales del difunto Heini y mira qué cuadros más bonitos nos ha traído la jodía a España.

Con esto, lo que os quiere decir el Milodón, es que la próxima vez que vayáis a un concierto a alguna pequeña sala de esta ciudad -Fotomatón, Boite, Nasti, Chocho y Medio- y veáis en primera fila a aquella tía que tan bien describía Mauro Entrialgo en Curiosidades del Mundo del Rock, que se desgañita bailando frente a algo que vosotros sólo intuís como un ruido infame, penséis que efectivamente, quizá sea la novia del cantante. Pero también una guitarrista frustrada.

No la subestiméis.
Sobre todo porque ella, melómana fracasada, mujer sufrida, durante años ha sido silenciosa portadora de uno de los más grandes secretos del mundo de la música.
El secreto del rictus instrumental.

El Milodón os lo desvela hoy aquí después haber realizado un vastísimo estudio de campo, avalado por Sigma2, con un margen de error de +-2 y una muestra de 300 groupies encuestadas.

Atención guitarrista, achtung bajista, attention batería, ésto también puede doler...

Ellas saben que ese gesto que ponéis cuando estáis tocando vuestro instrumento sobre el escenario
es
exactamente
el
mismo
que
ponéis
cuando


En fin, feliz fin de semana.

lunes, 4 de octubre de 2010

Fe de erratas (sobre el anterior post)

Mi amigo sindicalista me pide que matice:

"Me salí del piquete, me quité la pegatina y entré en un bar a tomar un café porque llevaba más 24 horas sin dormir"


"Me ha molestado que describas a un militante de CGT como un tipo que puede entrar en un bar, pegar una pegatina en el cristal, y luego pedirse un café"

Desde aquí, MUY SENTIDAS disculpas milodonianas

jueves, 30 de septiembre de 2010

Anacronismos (o la Mina de Ríos Rosas)


En el Museo Geológico Minero de la Calle Ríos Rosas hay una mina. Una mina con su castillete, su pozo vertical y sus galerías. Una mina parecida a esa a la que bajaban todos los días los cincuenta y dos mineros de Velilla del Río Carrión y los trece de Pozo Casares de Tremor que llevan dos meses sin cobrar, solo que de esta no se puede sacar carbón. De las otras -las de Palencia y León- se puede sacar carbón: el problema es que ese carbón no le interesa a nadie ya.



La mina de Ríos Rosas se llama "Mina subterránea Marcelo Jorissen" ( a los que, como el Milodón seáis bercianos, se os aconseja que cliquéis sobre el nombre de este señor) y se construyó a finales de los años sesenta para que los estudiantes de ingeniería de minas pudiesen hacer prácticas. Hoy podéis ir a verla. Como quien va a contemplar un oso panda al zoo.


Las minas van a desaparecer. ¿Es eso una mala noticia? ¿La desaparición de un oficio esforzado y terrible en el que los hombres se ven obligados a respirar porquería durante jornadas interminables enterrados en la oscuridad para conseguir esas piedras que producen energía? ¿Es una mala noticia la desaparición de una actividad anacrónica?

Un minero

El día 29 por la mañana un tertuliano del programa de Ana Rosa Quintana se reía de las personas que habían optado a ejercer su derecho a huelga esgrimiendo un argumento estilístico: "Las huelgas están pasadas de moda. Son una cosa del siglo XIX". El Milodón se dio cuenta paseando después por las calles de Madrid, cuánta razón asistía a ese parlanchín ciudadano. Con las terrazas del centro de la ciudad cuajadas de gente disfrutando de sus cañas en un día soleado y todas las tiendas abiertas de par en par, era un acto de disciplina propio de un gentleman victoriano tipo Phileas Fogg no dejarse arrastrar por la llamada del consumo. Hasta un amigo sindicalista de la CGT le confesó a este plantígrado antediluviano que después de entrar en un bar de Malasaña a pegar pegatinas de "Cerrado por Huelga General" se pidió un café.

No importa de qué lado os situéis en este debate. Asumamos que todos tienen razón:

-Los que acusan a los sindicatos inoperantes y vividores de haberle lamido el culo al Gobierno y llegar demasiado tarde.

-Los que llaman a Zapatero judas por haber aprobado la reforma más neoliberal de todos los tiempos en un país donde, precarizados los salarios hasta extremos vergonzosos, lo que nos quedaban eran los derechos sociales conquistados al principios de nuestra democracia.

-Los que piensan que las huelgas -y la presión que ejercen sus piquetes- son un tipo de vandalismo urbano y una cosa muy hortera.

-Los que hacen caso al calendario maya y piensan que ya todo da igual porque el mundo se va a acabar en 2012.


El hollín no es 'in'

No importa si pensáis que al fin y al cabo la minería tenía que desaparecer: que ha sido un sector que ha sobrevivido con respiración asistida desde finales de los años setenta.

La mala noticia no es que los mineros sean una especie en peligro de extinción.

El drama es que la valentía, la dignidad y la conciencia colectiva que ellos nos enseñaron hayan pasado de moda.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Soy Cibelino


¿No os pasa que cada vez que escucháis el nuevo eslogan de la Semana de la Moda de Madrid os viene a la mente el Marqués de Lequineche y su colección de vellos púbicos, "suaves como la marta cibelina"? Pues al Milodón sí.

martes, 14 de septiembre de 2010

Eels y los universos paralelos (Cosas que los nietos deberían saber sobre el hype)



"Los pilaricos de la tierra", una epopeya maña

En estos momentos ponen en la tele la versión cinematográfica de Los Pilares de la Tierra: esa novela de aeropuerto más frecuente en los hogares españoles que los vasos Duralex, escrita por un señor de desafortunado apellido.

Ken Follet, aún no sabes la suerte que tuviste de no haber nacido en España.

Y no porque aquí no se te quiera: según le ha hecho saber su compi de piso al Milodón, aunque este libro fue un best-seller en todo el mundo, en España cosechó un espectacular éxito de ventas.
Es que, Follet, a los españoles nos gusta más un mote que a Sloth Fratelli el chocolate. Y, la verdad, tu nombre da para algún que otro ingenioso chascarrillo.

Baltasar Garzón meets Richard Gere

Esto de los hypes es una cosa muy curiosa: nunca se sabe quién lo va a petar y quién no. Por aproximación a las tendencias, por empatía o por intuición uno puede señalar a los candidatos más plausibles para el éxito. Pero como bien explicaban en aquel anuncio de Aquarius el ser humano es imprevisible: "¿Quién podía imaginar que la gente se liaría la vida escribiendo
complicados sms, en lugar de llamarse directamente. La gente hace lo que le da la gana?", decían.

Una tesis similar aunque mucho más elaborada exponía un señor con un pelo muy raro llamado Malcolm Gladwell en The tipping point, un libro que como Los Pilares de la Tierra se convirtió en un best-seller mundial. Este superventas intentaba explicar las misteriosas corrientes sociológicas que convierten a algo o a alguien en el objeto de deseo de la masa y el importantísimo papel que juegan algunas personas (los influencers) a la hora de darle un empujón definitivo a un fenómeno.


¿Alguien entiende lo de los sujetadores con tiras de silicona?


Por qué la biografía de un músico independiente, barbudo y fumador de puros, que responde al nombre de Mark Everett, inventor de un subgénero del pop llamado dysfunctional americana (del que podéis encontrar buena muestra clicando aquí) que a la vez es líder y compositor de la banda Eels se ha convertido en uno de los éxitos de ventas de la temporada en un país cuyo rockero más insigne es Miguel Ríos es un misterio. Sobre todo si tenemos en cuenta lo cenizo de su historia: siendo un chaval se encontró a su padre muerto en el salón de casa, su hermana -adicta a drogas duras y depresiva crónica- se suicidó y más tarde su madre murió de cáncer.

Con tal material prima, Everett -o Mr. E, tal es su mote- ha conseguido tejer lo que Rodrigo Fresán (prologuista de la edición española de la obra) califica como "el mejor libro de autoayuda que no intenta ayudar a nadie pero lo consigue casi sin proponérselo"; una obra que sin caer en moralinas ni cursis lecciones, ofrece una lección luminosa. La lección de un tipo que va de loser pero es en realidad un triunfador (todo hay que decirlo).

El Milodón leyó por primera vez sobre este libro, titulado Cosas que los nietos deberían saber, en el blog del Tapir Nicanor. Y desde entonces el hype no ha hecho más que crecer. Eso quiere puede querer decir dos cosas:

-Que el Tapir es un influencer.
-Que hay muchos más indies en España de los que pensábamos.

Pero no cantéis victoria todavía. Los datos de ventas que permiten constatar el éxito del libro de Mr. E han sido extraídos de la lista de El Cultural, donde por encima de Everett aparece José Ramón de la Morena con "Los Silencios del Larguero".



Silencio.






Volviendo al libro más vendido de la temporada seguro que os interesa saber que el padre de Mark Everett fue un brillantísimo físico. Una mente privilegiada que vivió arrinconada toda la vida.

Siendo aún un tierno investigador veinteañero en la Universidad de Princeton expuso una teoría tan revolucionaria que haría tambalearse los cimientos de la física cuántica. ¿Qué es la física cuántica? Os preguntaréis. "Una de las ramas principales de la física y uno de los más grandes avances del siglo veinte para el conocimiento humano, que explica el comportamiento de la materia y la energía". Gracias, Wikipedia.

El caso es que el padre de Mark Everett, Hugh Everett, expuso siendo un yogurín una teoría que le puso los cataplines de corbata al mismísimo Einstein: la teoría de los Universos paralelos.

El Milodón os hace aquí un corta-pega de un párrafo donde se explica muy bien en qué consiste dicha teoría:

"Expresado de una manera muy simplificada, lo que propuso Everett fue que cada vez que se explora una nueva posibilidad física, el universo se divide. Para cada alternativa posible se “crea” un universo propio.

Un ejemplo puede ayudarnos a entender este concepto: imaginemos que un peatón escapa por poco de ser atropellado por un coche. Este evento tiene lugar en un universo, pero en otro puede haber resultado atropellado y estar recuperándose en un hospital. Y en un tercero, puede haber muerto. El número de posibilidades es infinito".

Según esta teoría, por ejemplo, ahora mismo no existe un sólo Madrid, sino infinitos Madriles en infinitos universos paralelos. Al Milodón se le erizan los vellos de su primitiva trompa de sólo pensar en las posibilidades. Estas son sólo algunas...

  • Universo Paralelo 1: Napoleón Bonaparte decide que España es perfectamente prescindible en su Imperio y pasa de nosotros. La Guerra de Independencia nunca se declara. La noche del 2 de mayo, en la que los levantamientos no tienen lugar, Goya se va de copas con Godoy. Deciden montar un negocio inmobiliario. En el mismo lugar donde hoy está Malasaña construyen una urbanización sindical para los empleados de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Goya, instalado en una cómoda vida burguesa nunca pasará por su etapa negra. El bar Pepe Botella, claro, nunca llega a abrirse. No hay mal que por bien no venga.

  • Si pones "Pepe Botella" en Google te salen cientos de fotos de señoras vestidas de novia. Haced la prueba.

  • Universo Paralelo 2: Tejero tiene un cólico de riñón el día del golpe de Estado. En el Congreso de los Diputados la sesión parlamentaria transcurre con tranquilidad. Adolfo Suárez aguanta hasta el final de la legislatura. El Rey se queda sin su coartada favorita y los españoles se dan cuenta que tiene más perfil de relaciones públicas de discoteca pija que de estadista. España se convierte en República. El Palacio de la Zarzuela pasa a ser la embajada de Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía, que se han unido para formar la Unión Federal Tartessa.
  • Universo Paralelo 3: Boyer se levanta con un buen día y decide no expropiar Rumasa. José María Ruiz Mateos sigue ampliando el agujero financiero de su holding. Andado el tiempo, se convierte en presidente del Real Madrid y compra Porcelanosa. Cuando Rumasa se derrumba, el sistema económico español se tambalea. La banca se nacionaliza y Mario Conde, que se ha casado con Isabel Preysler, se presenta a presidente del Gobierno. Las Torres Kio se construyen con forma de M.

Ésto nunca ocurrió
  • Universo Paralelo 4: Letizia Ortiz no consigue la nota de corte para estudiar periodismo. El príncipe Felipe nunca llega a conocerla así que se casa con Eva Saanum. Madrid se convierte en el principal destino turístico de los noruegos. Las noches de verano en la ciudad empiezan a ser mucho más interesantes.

  • Universo Paralelo 5: 12 de Marzo de 1956. Ha llegado la primavera a Brunete y a la madre de José Ramón de la Morena, alérgica a las gramíneas, tiene un ataque agudo. Estornuda tanto durante la noche, que es incapaz de satisfacer las demandas carnales de su señor marido. Ese día, la pareja no concibe al insigne locutor de la Cadena Ser. Joserra nunca pisará la Gran Vía. El mundo se queda sin un best-seller.

¿Todo esto os parece de coña verdad? Normal. Pues a los colegas del padre del Eels, es decir, a la comunidad científica de Princeton también les dio la risa la primera vez que le escucharon formular la teoría de los Universos Paralelos. Le arrinconaron y no fue hasta el final de sus días que reconocieron el calado y la dimensión de sus teorías.
Podéis ver un documental precioso sobre la aventura vital de Hugh Everett y la teoría de los universos paralelos en You Tube (aquí abajo tenéis la primera parte. Está dividido en seis).

Su propio hijo, Mark (Eels), es quien se dedica a seguir sus pasos y esclarecer aspectos oscuros de la biografía de un señor que nunca hablaba en casa, atrapado como estaba en el infierno del fracaso.


¿Qué milagro hizo que en los años setenta algunos investigadores avezados recuperar sus teorías y le diesen de nuevo credibilidad al pobre Hugh Everett? ¿Qué extraña fuerza decide cuándo ha llegado la hora del hype? ¿Dónde está Malcolm Gladwell cuando se le necesita?

Eels ofrece un concierto en Madrid el próximo sábado. No está previsto que firme ejemplares.

En estos momentos, en un universo paralelo vosotros sois millonarios y os va cojonudamente bien en todos los aspectos.
Y Ken Follet es una estrella del rock gótico.