jueves, 31 de diciembre de 2009

¡Bienvenido, 2010!



This time tomorrow where will we be
On a spaceship somewhere sailing across an empty sea

This time tomorrow what will we know
Well we still be here watching an in-flight movie show

I’ll leave the sun behind me and watch the clouds as they sadly pass me by
Seven miles below me I can see the world and it ain’t so big at all

This time tomorrow what will we see
Field full of houses, endless rows of crowded streets

I don’t where I’m going, I don’t want to see
I feel the world below me looking up at me

Leave the sun behind me, and watch the clouds as they sadly pass me by
And I’m in perpetual motion and the world below doesn’t matter much to me

This time tomorrow where will we be
On a spaceship somewhere sailing across any empty sea

This time tomorrow, this time tomorrow

martes, 29 de diciembre de 2009

El mejor disco de la década. Emilio José (o la morriña que no fue)

2010, Año Jacobeo. Jaco veo, jaco quiero.
Dice Albertito, un buen amigo del Milodón, que la afirmación de que en Madrid el cielo tiene un color tan especial que se podría patentar y hacer un Pantone con él es sólo una estrategia de los promotores inmobiliarios, que quieren vender más pisos a costa de esa falacia. No sé qué opinaría Goya de tal teoría conspiranoica.

¿Cuál se os parece al cielo de Madrid?
El caso es que estos días en Madrid el cielo está muy gris. Hace un ventarrón del demonio. Llueve sin parar. Y, al margen de lo que opine Albertito I El Polemista -y a pesar de las muy profusas luces navideñas que adornan todas las calles- la ciudad así pierde muchos enteros. Porque, seamos francos, las cañas aquí se tiran muy bien, pero si al salir del bar el pelo se te encrespa, pues te quedas en casa, te pillas una birra de la nevera y sufres menos por tu aspecto externo. Y si te tienes que quedar en casa, habiendo conexión wi-fi y con la última temporada de Los Soprano aún por ver (sí, lo sé, yo tampoco entiendo cómo es que aún no la he visto), ¿cuál es la diferencia entre Madrid, y, pongamos... Lugo?

Y ya que el Milodón se sincera, de paso os dice que hay sitios donde llueve lo mismo que aquí estos días, pero encima la comida deliciosa es mucho más barata, no hace falta usar el transporte público para moverse y las playas son mejores.

¿Qué din os rumorosos na Pradera de San Isidro?

Si quisiéramos lluvia a tutiplén nos iríamos a Galicia. Y en Galicia ya estuvimos, ¿eh?. Una década y tres años, para ser exactos.

Si el Milodón tuviera que resumir lo que fueron esos trece años, o bien escribiría un tratado socio-etnográfico-autobiográfico de 1.500 páginas, o bien se quedarían sin palabras. Pero afortunadamene un chico que se hace llamar Emilio José, nacido en Quins (Concello de Melón), ha compuesto y escrito las canciones de un doble disco titulado
Chorando Apréndese. ¡Bien!.

Emilio José, como Anntona, tenía un grupo (Apeirón, un tostón). Pero se animó a montárselo a su bola y le salió muy bien la jugada.

Este es uno de sus temas más efectistas (resultón que dicen por ahí). Quizá os predisponga negativamente, sobre todo si tenéis cierta tendencia al prejuicio, pero al Milodón esta canción le empujó irremediablemente a escuchar el resto de la obra EmilioJosiana.




Chorándo apréndese es para el Milodón el disco de la década porque resume su década en Galicia. A saber:

  • Las clases de economía de Xosé Manuel Beiras en el aula fría y enorme de la facultad de Xornalismo. Las clases de "normalización" lingüística a las ocho de la mañana (aquel aula también era grande y aún más fría).
  • Manolo Rivas Barrós blandiendo un toxo en el aire cuando su hijo Martín aún se llamaba Martiño (que manda huevitos lo del niño. Y yo "normalizándome"...)
  • Tardes de invierno interminables en una vivienda de novísima construcción a las afueras de Santiago de Compostela -barrio de Conxo- asomados a una autopista. Eucaliptos y grúas. Coches pasando.
  • Mañanas caminando entre maizales para llegar a un garaje sin calefacción que se hacía llamar "productora audivisual". Economía sumergida. Política emergida.
  • La marea negra del Prestige.
  • Fraga. El PP. "Son sólo unos hilillos". El muñeco/monstruo de Fraga que había en la sala Nasa. Hai que botalos. Ramón Torres Freitas (Mon, te quiero y pienso en ti todos los días. Seguro que estás en el cielo tomándote una Estrella).
  • Subvenciones. Ayudas. Becas. Informes. Funcionarios. Estudiantes. Nuevos ricos. Jazz. Dado-Dadá. Licor café. Bloque (de hormigón). Bloque (Nacionalista Galego). Carteles de Husqvarna. Eucaliptos, grúas.
  • Ese mundo deslabazado, rural y a la vez post industrial, donde los referentes de la cultura pop y los tótems de la alta cultura se superponen con el folklore ancestral, ni para bien, ni para mal. Cero grados.
  • Aquellas elecciones que nos hicieron pensar por algunos meses que no habíamos sido idiotas por creernos el altermundismo. Eucaliptos. Grúas.
  • Las hogueras de San Juan. El beso del mar. La arena tan suave.
  • Aquel spot de televisión que convirtió la imbecilidad en virtud (ya se sabe, una mentira dicha muchas veces se convierte en una verdad).
  • La lluvia, claro. La lluvia, siempre. Como los eucaliptos y las grúas.
  • El amor no correspondido por un país imposible que al final tienes que dejar atrás. Y estas palabras de Federico Luppi.




Si no habéis entendido nada, no os preocupéis. El Milodón tampoco entendía a Galicia. Y no por eso la quería menos.

Y ya para terminar. Desde aquí el Milodón desea hacer público su desacuerdo con esa sentencia maldita que es "De todo se aprende" (Chorando apréndese). No se aprende nunca.

Que salga pronto el sol en Madrid, por favor.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Cocidito madrileño


"Si alguien viniera a hablarme bien de alguien, al menos una vez al día, no sólo le daría la bienvenida sino que le daría un abrazo, lo glorificaría", dice el Ministro de Educación, Ángel Gabilondo en un libro que se titula Contigo, una especie de autobiografía que acaba de publicar.

¿No os da buen rollo?

Lo que el Milodón se pregunta es qué diría el Ministro de Cultura, Ángel Gabilondo, si se enterase de que el otro día, justo después de congratular por lo sabroso del almuerzo que acababa de degustar al dueño de una casa de comidas madrileña muy conocida por la supuesta calidad de su cocido, justo después de salir por la puerta -con una expresión en la cara que era una mezcla de satisfacción, alegría y camaradería-, justo cuando él ya iba ufano por la calle con sus gabilondeños andares, el dueño de ese restaurante, con mucha desfachatez, dijo (aprovechando que las miradas de todos los comensales se habían fijado en la puerta, donde el Ministro había estado y ahora estaba él): "Estos ministros son unos pesados".

¿No os da mal rollo?

Aunque su hermano no lo sea tanto, este señor es muy majo.

La carcajada fue general, claro. A la gente a veces le hacen gracia las puñaladas traperas.

A los que iban a degustar el supuestamente maravilloso cocido a este conocido restaurante con el Milodón, y al Milodón mismo, no les hizo foquin gracia. Pero habían venido caminando desde Raimundo Fernández Villaverde y este establecimiento estaba al final del Paseo de la Habana.
La caminata, que esa sopita de fideos finos olía maravillosamente bien, que las bandejas llenas de garbanzos y compango rulaban por doquier y que las cebolletas con guindillas vascas parecían decir "cóoooogeme", ayudaron a correr un tupido velo sobre el Gabilongate.

Y así fue como los futuros degustadores de cocido concedieron el beneficio de la duda al restaurante y a su dueño.

Nos pusimos hasta el tuétano.

Hay que reconocer que se pusieron las botas. Pero en honor a la verdad, el cocidito madrileño no era nada del otro mundo. Lo mejor, en opinión del Milodón, la sopa. Nada reseñable por lo demás.

Bueno, sí. Hay algo más que se puede reseñar.

El dueño del restaurante, después de contar que allí se podía jugar al mus toda la tarde con sus garbanzos crudos, se tomó la molestia de explicarnos que a su casa de comida podía ir todo el mundo, desde ciudadanos de a pie hasta ministros.

"Los únicos que aquí no son bienvenidos" aclaró "son los sindicalistas, porque van contra los empresarios. Y yo soy un empresario".

Ahí fue cuando decidimos, no sin antes haberle esquilmado la botella de chupitos -que era complimentary-, peregrinar sólo unas manzanas más abajo. Al monumento a José Martí. El próximo día nos tomamos un arroz a la cubana. Queda oficialmente invitado el Ministro Gabilondo.



jueves, 24 de diciembre de 2009

Madroñera Navidad desde El Bierzo!

El Milodón y ese José Bové español llamado José Luis Prada os desean -desde El Bierzo con Amor- una noche, cuando menos, llevadera.

El Milodón tiene un mensaje para todos vosotros en general: haced el bien, que cuesta lo mismo que hacer el mal y encima haciendo el bien se pilla más.

Y José Luis Prada tiene un mensaje para los madrileños en particular, sobre todo para aquellos que, como Rober, están haciendo guardia esta noche y no pueden reunirse con su familia hoy:
¡A TOPE!

lunes, 21 de diciembre de 2009

El mejor disco de 2009 (y el plagio de Los Punsetes)

"No me mires así, que yo también me he asustado mucho"
No hace falta que glose lo mucho que nos gustan a los seres humanos las listas. Para eso ya está Umberto Eco, que es más pesado que Manu Chao y Carlinhos Brown juntos y ha escrito un tratado sobre el tema titulado 'El vértigo de las listas', con 21 capítulos, entre ellos, estos: La lista o el elenco, La lista visual, Listas de lugares, Colecciones y tesoros, La enumeración caótica e Intercambio entre lista práctica y lista poética (al menos eso dicen en El Pais).

Efectivamente, este libro, como los LP's de Dire Straits, deberían venderlo con una almohada.

El caso es que, como se termina el año, hay listas de los mejores discos de 2009 por todas partes. La favorita del Milodón, ha sido siempre -de toda la vida de Dios- la de la RockdeLux, que este año, claro, también se ha atrevido con una de los mejores discos de la década. Pocas cosas tienen más capacidad de mosquear y arrancar la risa a partes iguales que este diabólico listado, concebido exactamente para eso. Echadle un vistazo a la lista que hicieron en 1999 con los 200 mejores discos del siglo XX. En quinto puesto está uno de Public Enemy. El Milodón no os dice na y os lo dice tó.

Eso sí, aunque el orden de los discos es una mierda más grande que el Obelisco Calatrava de la Plaza de Castilla, con ese listado os podéis hacer una discoteca spotifiana muy maja.

Monumento a la RockdeLux
Todas estas cosas han hecho al Milodón reflexionar sobre qué determina si un disco es el mejor del año o no.

Y ha pensado:

Si al menos cinco canciones de ese disco están permanentemente (o al menos, durante más de nueve meses) en el grupo de las 25 más escuchadas de tu iTunes.
Si consigue sacarte una sonrisa cada vez que lo escuchas (incluso después de escucharlo de vez en cuando durante más de ocho meses).
Si se lo recomiendas a todos tus amigos.
Si cantas alguno de sus temas a voz en grito a altas horas de la madrugada antes de entrar a Destino Gran Vía (por Dios Santo, ¡no vayais ahí!).
Si no puedes dejar de acosar al autor cada vez que te lo encuentras en un evento lúdico-festivo (véase el vídeo adjunto)...




Eso tal vez, sólo tal vez, significa que ese es para ti el disco del año.

Todas esas cosas y algunas más le pasan a el Milodón con "En la cama con Anntona", el primer disco de un chico, Anntona, que además de tener un talento lírico inconmensurable, es tan majo que deja que os descarguéis su obra completamente gratis desde aquí.

¿Que por qué le gusta al Milodón este disco? No es porque las letras sean desternillantes a veces, enternecedoras otras, irónicas siempre (que podría ser). No es porque contenga uno de los himnos al resentimiento amoroso más certero que se haya compuesto jamás (que podría ser). Tampoco es porque la sencillez de los medios con que ha sido creado ponga en evidencia que para hacer un buen disco de pop hoy en día sólo hay que tener buenas ideas (que podría ser). Ni porque sólo haya que escucharlo una vez para darse cuenta de que tiene cero pretensiones - ahí reside su grandeza (que también podría ser).

Es porque sí.

Y esto todo os lo dice el Milodón puntualizando que, aunque es verdad que el tal Anntona es guitarrista de Los Punsetes, Los Punsetes no le gustan al Milodón porque expolian al pobre Anntonio Vega. Y si no, comparad estas dos líneas de bajo (abajo):






O mejor dicho, y practicando el fino arte del silogismo, si Nacha Pop plagiaban a G. Morandi y Piero, y los Punsetes plagian a Nacha Pop, Punsetes plagian a...

P.D Rober, mañana sin falta hablo del cocido

domingo, 20 de diciembre de 2009

El Toni 2 (Acto de Contricción)

Id si queréis. Pero no digáis que el Milodón no os lo advirtió.

¿No os pasa que os odiais profundamente cuando os sorprendeis volviendo a hacer algo que os habíais prometido que no volveríais a hacer?

Al Milodón le pasa muchas veces. Por ejemplo, con los macrofestivales. Una madrugada de agosto del año 2000, depués de una semana de compartir duchas públicas al aire libre con guiris de media Europa, luchar por un 10 centímetros cuadrados de arena en la playa, hacer cola para comprar tickets que compran cosas, compartir espacio vital bajo carpas-invernadero con todos los yonkis de Levante, dormir en una tienda de campaña en la que la temperatura ambiental era 37 grados y el insistente tum tum del bongo de una banda de costras, el hilo musical, decidió que jamás volvería a Benicassim. Y aunque no volvió a Benicassim, no ha habido año en el que no haya picado en el anzuelo de la masificación, el sudor, la birra caliente, el camisetismo recalitrante y, sobre todo, el mal sonido en recitales milimetrados y sin bises.

Neil, tu guitarraco mola, no lo podemos negar. Pero tus últimos diez discos son un peñazo

Sin ir más lejos, esta primavera, ahí estaba, en Barcelona. Mientras la cara de un señor que se parecía mucho a Chucky, el Muñeco Diabólico, a cuyo concierto se suponía que era absolutamente perentorio-necesario-obligatorio acudir, aparecía amplificada en dos pantallas gigantes, el Milodón miraba perplejo a su a su alrededor, preguntándose qué coño pintaba en esa explanada de hormigón, fría y sin alma, llena de máquinas expendedoras donde huele profundamente a mierda (no es figurado, sino literal: por lo visto la depuradora de la ciudad está allí) que es el Fórum.

El Milodón podría excusarse a si mismo y decir: "Milodón, es que eres un tipo curioso, te gusta la música y quieres investigar". Pero no es cierto. Eso sería cierto, por ejemplo, aplicado al concierto que fue a ver este fin de semana a la Sala Nasti.

The Dodos. Dos horas y medio de concierto, con tres bises en un encuentro íntimo (la sala es bastante pequeña y el escenario está muy cerca del público) con tres chiflados de California, que con una guitarra (acústica unas veces, eléctrica otras), una batería bastante reducida y un instrumento rarísimo parecido a un xilófono, nos hicieron sentir que merece la pena estar vivo. Aunque estos días haga mucho frío fuera y a veces dentro (muy dentro), también.



Pero no, al Primavera Sound el Milodón no fue para descubrir música. Fue porque, a veces, se deja llevar.
De la misma forma que este fin de semana se dejó llevar, no una, sino DOS VECES a ese antrazo de la calle Almirante llamado Toni 2. Sí, sí, ahí donde le partieron ocho costillas a Hermann Tertsch.
Ese piano-bar con camareros con pajarita y parroquianos cincuentones de clase media-alta que tantos se empeñan en ver como un recodo decadente y encantador (y que Quico Alsedo definió en un post de su blog como "un entrañable pequeño las Vegas en Madrid"), es últimamente el gran hype de la noche madrileña. La bizarrada que hay que hacer.

Los posavasos, lo mejor del Toni 2, hoy por hoy

Puede que el Toni 2 tuviese su gracia cuando era posible encontrar a José Luis Coll entre la clientela habitual, apostado en la barra, degustando un gin tonic de buena calidad mientras arremolinados en torno al piano de cola y al carismático pianista, otros clientes -de la misma quinta de Coll- cantaban canciones de Sinatra y Bola de Nieve. Puede que tuviese su gracia cuando nadie lo conocía, cuando era un secreto. Puede incluso que tenga su gracia un miércoles a altas horas.
Pero el viernes, el sábado por la noche el Toni 2 no es ya la "mezcla de alegría y tristeza, gloria y drama, frenesí y melancolía" que Quico Alsedo describía en su artículo.

Es un pub de estilo ochentero (así, muy de la cultura del pelotazo) en el que hay que pagar 10 euros (el ticket incluye la copa) por entrar y ver a hordas de modernos gafapastas y pijos y pijas de libro que van a vomitar su borrachera allí en forma de cántico y de paso a reirse de los parroquianos habituales porque se creen que eso es cool.

Esta vez sí. Esta vez el Milodón se ha prometido que no vuelve. Aunque también se había prometido que iba a intentar no tomar tantos pepinillos y cebolletas y esta tarde se ha metido un atracón fino. La culpa es de las hermanas Lamagrande, que le han regalado esto...

5 kilos de placer hardcore


Y ahora, una canción de Neil Young muy bonita. Si le cantaran o cantasen esta en el Toni 2, volvería.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Se armó el Belén

En Conde-Nast son fans del Bierzo. Natural

Pues sí. Ya tenemos encima la Navidad. En opinión del Milodón, lo mejor de los preámbulos epifánicos está siendo, sin duda, la cesta que le han regalado en el trabajo, con un jamonaco de Guijuelo incluido.

Y hablando del trabajo, el otro día iba el Milodón a tomarse su cafetito-break de media mañana, cuando al entrar en el hall de su curro se encontró con que niños de varios colegios de Madrid habían venido a montar unos belenes muy chulos.

Qué banco de experimentación infantil tan enternecedor son los belenes, la verdad. En este blog estamos muy a favor de los Nacimientos, sean estos hechos con pinypones, clics de Playmobil, figurillas de miga de pan, argamboys o masters del universo. Estamos muy en contra de los caganets, eso sí. Esa cosa tan catalana nos parece una ordinariez (¿o era que esa cosa tan ordinaria nos parece una catalanada?).

¿Qué tal estaría He-Man como San Jose?

Lo que no puede faltar en cualquier Belén que se precie es lo que incluía este que el Milodón ha fotografiado para vuestro disfrute.

Sí. El Castillo de Ponferrada. Provincia de León.

Qué ganas de volver a casa con ese jamón de guijuelo al hombro, rediola.


martes, 15 de diciembre de 2009

Old Gregg (The Mighty Boosh)





"Hola, soy el Milodón. He decidido que el día que encuentre a la persona que esté de acuerdo conmigo en que este este es el sketch más gracioso de la historia, me caso"


Los interesados podeis dejar vuestros datos de contacto en al zona de comentarios.

Gracias por vuestro tiempo y consideración. De nada por las risas (futuros potenciales cónyuges).



P.S. Sí, estáis en lo cierto. Probablemente el Milodón se quedará para vestir santos...

Y aquí, una canción que habla de encontrar al freakie de tus sueños y tal y cual. Pascual.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Santuarios Pepinilleros- Entrega 3 - Al fondo a la derecha

Unas viejas muy viejas se ponen a vender cebollas, sentadas en sillas, en la puerta de este mercado por las mañanas

Esto que véis aquí arriba es el Mercado de Chamberí, un santuario pepinillero como la copa de un pino. En un puesto que está al fondo a la derecha (con permiso de Siniestro Total) venden unos pepinillos que quitan el sentido. Buscadlos: saborcito a anchoa, crujido perfecto y tamaño ideal (ni muy grandes ni muy pequeños).

Sólo hay una cosa que pueda reconfortar más al Milodón en una tarde de domingo que una bolsa llena de esos pepinillos y es ver "Cuando Harry encontró a Sally" acurrucadito en un sillón grande, que exactamente lo que acaba de hacer, bajo los auspicios de la excelsa Aguedina, que tiene un sofá que se te va la ollaca.



Llamadle moñas al Milodón, pero él os dice que Nora Ephron es la Frank Capra de finales del siglo XX, y se queda tan pancho.

Y también os dice que este tipo de rituales, como el de ver por enésima vez "Cuando Harry encontró a Sally" una tarde de domingo en compañía de una buena amiga no sólo son absolutamente recomendables sino totalmente necesarios.

Por cierto, el Milodón estuvo en mayo de este año en el lugar donde se rodó la famosa escena del orgasmo de Meg Ryan.

El Milodón hizo esta foto tan fea al cartel que pende sobre la mesa donde Sally montó el chou

Es un delicatessen (en el sentido anglosajón de la palabra, es decir: un lugar donde venden fiambre) del Lower East Side neoyorquino llamado Kat'z, donde la especialidad es el sandwich de pastrami con mostaza caliente. El Katz es un lugar entrañable, que apenas ha cambiado desde que lo abrieran, a principios del siglo pasado, con mesas de formica, las paredes cuajadas de fotografías de celebridades que han acudido allí a probar el delicioso sandwich y unos empleados carismatiquérrimos que lo mismo rebanan el dicho pastrami (una especie de fiambre parecido al lacón, hecho con carne roja) que empaquetan salamis para mandar a los soldados norteamericanos. Seguro que ya habéis oido hablar de este sitio mil veces.

Pero lo que seguro que no sabéis es que con el colosal sandwich, ponen una guarnición espectacular de, ¿adivináis qué?...

Esto se lo comió el Milodón sin rechistar

viernes, 11 de diciembre de 2009

Souvenirrrsss

Nº1 - El Oso y el Madrogno



Este souvenir (el oso y el madroño, no la bola del mundo), fue recolectado a las puertas del Wurlitzer el viernes antes de entrar a un concierto. Una tienda de recuerdos había dejado restos de la colección primavera-verano tirados junto a un contenedor. El Milodón se pilló al amigo omnívoro por fraternidad madroñera. Gerardo, un colega con quien el Milodón se echó unas buenas risas ese día, se pilló una banderola de España con el escudo del buitre que consiguió revender en la mesa de merchandising del concierto por 5 leiros.

Nº2 - Como su mujer, lo lava con Ariel

Hablando de la bandera del buitre, mirad lo que se encontró el Milodón el otro día en la calle Bretón de los Herreros cuando se dirigía a degustar una cañita fresca al siempre socorrido Vidales.
¿Que no veis nada? No os preocupéis. El Milodón se ha currado un zoom para vosotros...


Nº3
- Ornamento y Delito

El martes , constitucional y vacacional día, por la tarde, estaba el Milodón saboreando un mojito quitaresaca en la calle Argumosa cuando no pudo resistir la tentación de decirle a los chicos que tenía a su lado: "Perdonad, pero vosotros sois Ornamento y Delito, ¿verdad?". Superada la perplejidad, el susto, e incluso diríamos el miedo, los pobres chicos dijeron, con muy poquita voz: "Sí, somos nosotros". El Milodón les confesó su admiración militante y su devoción por ese temazo titulado Madrid.
Y ellos le regalaron un disco firmado. ¿Qué más se puede pedir?



Nº4 - Cerullo de cogna

Se puede pedir un homenaje a Omar Shariff

domingo, 6 de diciembre de 2009

This is not London



Madrid no es Londres. Esto, que a simple vista puede parecer una perogrullada similar a "Una lechuga no es una patata", no lo es.

El sábado por la tarde el Milodón echaba por enésima vez, un vistazo a las estantería de la libreria Pantha Rei en busca de un regalo de cumpleaños. Acabó comprando un clásico: "Cómo ser un hijo de puta" de Mauro Entrialgo.

Entrialgo, ese cronista gráfico de la cultura contemporánea en general y de la cultura pop-ular madrileña en particular, es un tipo brillante que, después de haber creado algunos de los personajes más míticos de la historia del cómic español (Ángel Sefija, Herminio Bolaextra, El Diablo Rojo, Alter Rollo...) y de haber dado forma a un sinfín de cosas que él explica muy bien en este gráfico que encontraréis pinchando aquí, nos arranca una sonrisa cada mañana desde Plétora de Piñatas, su espacio en el diario Público.

El caso es que buceando entre estanterías, el Milodón se encontró con otro clásico. Éste, de la literatura infantil: "This is London", de Miroslav Sasek.



Sasek fue un dibujante checoslovaco que a finales de los años cincuenta comenzó una serie titulada "This is..." en la que ilustraba con dibujos coloristas, punzantes, expresionistas, el alma de las ciudades, para que los niños viajasen con los ojos.

El número más popular de esa serie, es el segundo, dedicado, precisamente a Londres (el primero es el de París).

Una vez intentaba el Milodón explicar a una amiga chamberilera cuál es la diferencia entre el Tube londinense y el metro de Madrid. Y por qué las paredes de uno y otro dicen más de la idiosincrasia de cada ciudad que Charles Dickens y Largo Caballero juntos.

El sábado por la tarde, el Milodón, mirando a una de las ilustraciones del libro de Sasek encontró una que explicaba esa idea con colores. Así que esto que véis aquí abajo no es un dibujo, sino un ideograma del espíritu londinense.


La melancolía, esa zorra, a veces sobreviene cuando uno menos se lo espera. Y este ha sido un fin de semana melancólico para el Milodón. Casi sin esperarlo, se reencontró con amigos galaicos a los que no había vuelto a ver desde una fiesta de despedida que se celebró hace dos años. Quien se despedía era el Milodón, que se marchaba a vivir al Reino Unido.

Esta vez, como hace dos años, hubo abrazos. Pero esta vez hubo, además, aluvión de recuerdos, nostalgia por lo que fue, por lo que pudo haber sido, por lo que no será.

Después de aquella fiesta de despedida, nada volvió a ser lo mismo. Menos mal. Gracias a todo lo que pasó luego, el Milodón descubrió Madrid.

Esta noche, el Milodón pone a Mauro Entrialgo y a Sasek a caminar de la mano. Y por eso os deja aquí una versión castiza que Los Cardiacos hicieron en los ochenta de esa canción de los Kinks titulada Victoria.

En la versión inglesa, todo empieza en el corazón de la Common Wealth.

En la española, todo empieza en Callao.



viernes, 4 de diciembre de 2009

Patapalo-lo-lo-lo-lo...

Cuando el Milodón vivía en un edificio semiderruido del siglo XIX en Malasaña, su vida era como una película de Álex de la Iglesia (atención al trailer de La Comunidad en alemán). Ahora que ha regresado a Chamberí, su vida, se parece más a una de Fernando Colomo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Nacho Escolar, que estás en los cielos




Manifiesto en Defensa de los Derechos Fundamentales en Internet
(que parece ser que lo hay por ahí hasta en aragonés)

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Fuerte

"Me entran ganas de cogerte..."

Luis Eduardo Aute siempre le había parecido al Milodón un personaje curioso. Esencialmente, porque un hombre capaz de introducir la palabra "concupiscencia" en las letras de una canción, es digno de, al menos, un poco de curiosidad.


Escuchad esto si no me creéis lo de la concupiscencia.

Dice Perfecto Caballero Británico en su blog que Aute es "la antítesis de Leonardo da Vinci: un humanista que toca todos los palos y que la jode en todos".

En un arranque más bien oscurantista, ayer Luis Eduardo nos descubrió una nueva faceta. La de adivino agorero. El tío aseguró al amigo Lino Portela, de El Pais que "en CINCO años esto desaparece. No habrá canciones ni música". ¡Cinco años!. Que se joda Nostradamus.

Hizo estas declaraciones en el contexto de una reunión que representantes de la Asociación de Productores de Música de España mantuvieron con Miguel Sebastián, Ministro de Industria, Turismo y Comercio. Por lo visto, Aute, ante la debacle, ha puesto su fe en el antiguo candidato a la alcaldía de Madrid.

Ya se sabe que la música se hace en los despachos de los ministerios.


El nuevo John Peel.

Como el Milodón es un ciudadano de a pie y tiene difícil el acceso a los despachos ministeriales, prefiere acudir a conciertos para contribuir en la medida de lo posible al mantenimiento de la industria. Eso que Aute llamó esto.

El pasado viernes, en el concierto de los Wave Pictures, hablaba el Milodón con su amigo Rogelio González-Abraldes sobre la posible existencia (por fin!) de un relevo al mito de la Movida. El Milodón está convencido de que en la escena musical madrileña está ocurriendo algo muy tocho. Pero bueno, a lo mejor sólo eran los efuvios de la Mahou.

Lo que no es producto de la cerveza, sino una realidad tangible es que Rogelio y su pequeña productora, La Nube Studio, han hecho una película documental sobre los Surfin' Bichos, una banda española de referencia en los noventa que nunca necesitó acudir a la ayuda de organillos, digo, organismos públicos, pero que conoce bien las miserias de la no-industria musical española.

Aquí tenéis el trailer de 'Buzos haciendo Surf', que es como se titula el docu...



A lo mejor Miguel San Sebastián sí que podría ayudar a La Nube a distribuir la película, que de momento se proyecta de cuando en cuando en festivales. Parece ser que en febrero podría proyectarse en Madrid.

Ya veis, a pesar de la que según Aute se nos viene encima, aún hay algunos incautos con ganas de hacer cosas interesantes.

Mientras el apocalipsis autiano no llega, el Milodón os deja aquí una selección de más incautos con base en Madrid.

Los Punsetes
Las Charades
Anti
Linda Mirada
Cohete
Corazón
Hola a todo el mundo
Tubular Balls
Regiones Devastadas
Rosvita
(de Anntona no os habla aún, porque a ese le va a dedicar un capítulo aparte).

También os pone una lista de reproducción que hay en Spotify. Viene de un Ministerio del Sonido.

Y esta canción.


Daos prisa en escucharlo todo, que cinco años pasan volando.