domingo, 29 de noviembre de 2009

Los cristianos

Este tío es un elegante

Todos tenemos nuestros referentes, nuestros héroes, personas a las que dirigimos nuestra devoción. Dado que hoy hay Derby, el Milodón aprovecha para recomendaros un blog insuperable: Madridistas Ateos. Echadle un vistazo y ya me contáis.

En esta ciudad hay muchos feligreses de la Santa Madre Iglesia Madridista, cuyo máximo apóstol esta temporada es un señor que, claro, sólo se podía llamar Cristiano. Y encima, hoy es domingo.

El Milodón es devoto de Enric González, un corresponsal a la vieja usanza, autor de apetitosos libros de viajes, cuyo nombre mira de igual a igual a otros como Manuel Vázquez-Montalbán o Manu Leguineche. Un periodista que adora el fútbol y que, siendo barcelonés, se declara hincha del Español.

A estas alturas ya sabréis que al pobre Enric, como castigo por ser díscolo y criticar sin miedo la impía política de despidos del Monstruo Prisa desde el interior de las tripas de la propia bestia (dijo en su columna que los propietarios del "periódico global en español -antes "diario independiente de la mañana"- padecían "ludopatía bursátil) le han quitado su espacio fijo en el periódico y le han encomendado la corresponsalía de Jerusalén. Cosa que Enric, como impenitente viajero, contador de historias y narrador de la actualidad que es, ha asumido, en realidad, como un premio.

Gracias a una recomendación de la prima María, el pasado jueves el Milodón leyó un artículo de Enric (brillante, como siempre), donde hablaba de la banalidad del mal y de cómo a veces, las cosas más abyectas, los momentos más atroces, tienen una pátina de cotidianidad: los momentos transcendentes pueden parecer de lo más intrascendente cuando están aconteciendo. El Milodón se permite añadir: y viceversa. A veces, a los humanos nos encanta revestir de grandeza las cosas más intrascendentes.

¿Qué es el viento? Las orejas de Enric en movimiento

Cuenta Enric en su su artículo que el 11 de septiembre ese que cambió el mundo, el de 2001, en pleno fragor del ataque a la Torres Gemelas "cuando la tragedia alcanzaba su punto culminante y el mundo entero miraba hacia Nueva York con espanto, alguien en algún lugar del World Trade Center envió este mensaje desde su móvil: "¿Dónde estás? Nekko dice que podemos largarnos de la oficina cuando queramos. ¿Mantienes el plan de almorzar? Llámame si puedes".

Ahora mismo, sentado en su habitación de Chamberí, frente al ordenador, mientras en la Calle Ponzano cientos de seres humanos se arremolinan en torno al televisor en los bares, caña en mano, para ver El Clásico (como lo ha bautizado la prensa extranjera), starring Cristiano Ronaldo (94 millones de euros de fichaje), el Milodón se siente un poco como el tal Nekko de las Torres Gemelas.

Un templo cañero y ponzanil. Highly recommended

Parece ser que algo muy grande está ocurriendo fuera. Y el Milodón ni se entera.
Pese a haber estudiado en colegio de curas, nunca ha muy sido cristiano, la verdad. Seguro que Enric sí que está viendo el partido.

7 comentarios:

  1. La prima María está muy orgullosa de serlo. Y suscribe cada oración (nada cristiana) de tu post.

    Besos, milodona.


    M

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  2. por partes: totalmente de acuerdo en la admiración por enric gonzález y en la reivindicación urgente de america

    2. hoy prometo seguir con la lista, que en el trabaho me están exigiendo hasta los fines de semana

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  3. jelou pecadora, yo lo vi de pie en el Iberica, a reventar, habia un jaleo estupendo, del que reconforta. Al de la foto alguno le decian "sinverguenza", a lo que uno de Orense le espetaba "cala a boca home, cala a boca..."

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  4. Si es que ayer cuando pasaba por delante de los bares hacia casa y veía a todo el mundo ahí, ensimismado, sentía una envidia... La última vez que sentí esa “comunión colectiva” fue el año pasado, cuando vi el final de la Eurocopa en un bar en Londres. Qué apoteosis! Hay que joderse cómo funciona el nacionalismo en el interior de uno!

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  5. Me acabo de enterar de que existe esa página de San Ignacio...

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  6. Adriano! San Ignacio ya no es lo que era. Si inspectores de Sanidad de hoy hubiesen entrado en el salón de actos que nosotros conocimos o en el gimnasio de Jose Sáez, hubiesen precintado el colegio.

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  7. Ya te digo. Me acuerdo del plinto que se caía a cachos y de las espalderas carcomidas. Y el olor... ni magdalena ni hostias. El olor.

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