lunes, 30 de noviembre de 2009

Madrid Calling



Bigas solía decir que esta canción es un plagio de aquella de The Clash. El Milodón, que entonces tenía sólo dieciocho añines no entendía nada. Pasado el tiempo, debe darle la razón. Pero bendito plagio.

Me encanta esa parte en la que dice "No cedas jamás".

domingo, 29 de noviembre de 2009

Los cristianos

Este tío es un elegante

Todos tenemos nuestros referentes, nuestros héroes, personas a las que dirigimos nuestra devoción. Dado que hoy hay Derby, el Milodón aprovecha para recomendaros un blog insuperable: Madridistas Ateos. Echadle un vistazo y ya me contáis.

En esta ciudad hay muchos feligreses de la Santa Madre Iglesia Madridista, cuyo máximo apóstol esta temporada es un señor que, claro, sólo se podía llamar Cristiano. Y encima, hoy es domingo.

El Milodón es devoto de Enric González, un corresponsal a la vieja usanza, autor de apetitosos libros de viajes, cuyo nombre mira de igual a igual a otros como Manuel Vázquez-Montalbán o Manu Leguineche. Un periodista que adora el fútbol y que, siendo barcelonés, se declara hincha del Español.

A estas alturas ya sabréis que al pobre Enric, como castigo por ser díscolo y criticar sin miedo la impía política de despidos del Monstruo Prisa desde el interior de las tripas de la propia bestia (dijo en su columna que los propietarios del "periódico global en español -antes "diario independiente de la mañana"- padecían "ludopatía bursátil) le han quitado su espacio fijo en el periódico y le han encomendado la corresponsalía de Jerusalén. Cosa que Enric, como impenitente viajero, contador de historias y narrador de la actualidad que es, ha asumido, en realidad, como un premio.

Gracias a una recomendación de la prima María, el pasado jueves el Milodón leyó un artículo de Enric (brillante, como siempre), donde hablaba de la banalidad del mal y de cómo a veces, las cosas más abyectas, los momentos más atroces, tienen una pátina de cotidianidad: los momentos transcendentes pueden parecer de lo más intrascendente cuando están aconteciendo. El Milodón se permite añadir: y viceversa. A veces, a los humanos nos encanta revestir de grandeza las cosas más intrascendentes.

¿Qué es el viento? Las orejas de Enric en movimiento

Cuenta Enric en su su artículo que el 11 de septiembre ese que cambió el mundo, el de 2001, en pleno fragor del ataque a la Torres Gemelas "cuando la tragedia alcanzaba su punto culminante y el mundo entero miraba hacia Nueva York con espanto, alguien en algún lugar del World Trade Center envió este mensaje desde su móvil: "¿Dónde estás? Nekko dice que podemos largarnos de la oficina cuando queramos. ¿Mantienes el plan de almorzar? Llámame si puedes".

Ahora mismo, sentado en su habitación de Chamberí, frente al ordenador, mientras en la Calle Ponzano cientos de seres humanos se arremolinan en torno al televisor en los bares, caña en mano, para ver El Clásico (como lo ha bautizado la prensa extranjera), starring Cristiano Ronaldo (94 millones de euros de fichaje), el Milodón se siente un poco como el tal Nekko de las Torres Gemelas.

Un templo cañero y ponzanil. Highly recommended

Parece ser que algo muy grande está ocurriendo fuera. Y el Milodón ni se entera.
Pese a haber estudiado en colegio de curas, nunca ha muy sido cristiano, la verdad. Seguro que Enric sí que está viendo el partido.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Aquello de la imagen y las mil palabras


La portada del disco de Los Claveles habla a gritos de lo que es Madrid dentro de España. Y al Milodón el Edificio España (monumento a la autarquía, que en la ilustración se localiza entre la Torre Madrid, a la izquierda, y el Edificio Telefónica, a la derecha) siempre se le ha parecido mucho al de los Cazafantamas.

Y hablando de angustia mastodóntica, aquí podéis ver La Cabina -la obra maestra dirigida por Mercero e interpretada por López Vázquez-. El link es cortesía de Papel Contínuo.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Huelga de hambre


Este hombre que veis aquí arriba, mezcla de ese señor llamado Paco que celebró el otro día su no-cumpleaños y aquel otro señor que salía en los billetes de cien pesetas (que resulta que no era -como muchos pensábamos- Gandhi, sino Manuel de Falla), es uno de los culpables de que el Milodón, desde su llegada a Madrid hace ya nueve meses, haya ganado seis kilos. ¡Séis kilos!. Ni más ni menos.



Este señor que veis aquí arriba (más arriba de Los Chichos), en fin, se llama Juan March y Ordinas. Es importante que sepáis que es el hombre que le pagó el avión a ese que el pasado 20-N celebró su no-cumpleaños. El avión llevó al no-cumpleañero de Canarias a Marruecos, con el fin de que montase eso que después de dio en llamar Alzamiento (allá vosotros si decidís fiaros de la entrada de Wikipedia sobre el Alzamiento Nacional).

Al Milodón le gusta aportaros este tipo de datos, porque piensa que es importante que se sepa que, este hombre, aunque después se convirtió en el honorable empresario que fundó Transmediterránea y la famosa banca que lleva su nombre, antes -como Barrié de la Maza- le dio unos dineros importantes a la dictadura para que llegase a ser tal. Que se sepa cuál es el origen del prestigio de los nombres que forman parte de nuestra vida cotidiana. Que se sepa, que se sepa.

Que se sepa también, que en la cafetería de la Fundación que este hombre creó en 1955 (Castelló, 77) ponen un menú del día a 9,50 euros que es para morirse. Hoy en concreto, el Milodón se zampó, de una sentada:

  • Salmorejo
  • Roast beef (con gravy de verdad, nada de Bovril) con guarnición de verduras
  • Macedonia de fruta fresca
Uno se puede rempantingar así después de la ñampa en los confortables sillones de la cafetería

La cafetería está en un sótano (no hay luz natural, por tanto) y con su diseño setentetero, en plan búnker enmoquetado, es una mezcla del disco-bar aquel de La Naranja Mecánica (el Moloko) y los bajos de ese monstruo brutalista absurdo, hoy destinado a sala de exposiciones, llamado Barbican Centre (visitadlo si vais próximamente a Londres, el lugar es un horror, pero allí siempre pasan cosas interesantes).

Resumiendo: el menú del día de la Fundación Juan March es excepcional.

Una sensación a medio camino entre amor brujo (de nuevo, Manuel Falla) y ganas de no comer nunca más invade al Milodón cuando piensa en el benefactor Juan March y en lo trullón que se está poniendo por su culpa.


Temazo que te bimbas

jueves, 19 de noviembre de 2009

El planeta de los Wattios


Qué bajón da este invierno que no acaba de llegar.

El Milodón os recomienda que este fin de semana, si andáis por los madriles, vayáis a un sarao que se celebra en Valdeacederas. Se llama The End of the Century Parties. Lo organizan los mismo que montaron Abril No Tan Cruel.

Y es el mejor sitio de la ciudad para ir a tomar una ración de SOMA: "un gramo cura diez sentimientos melancólicos y tiene todas las ventajas del cristianismo y del alcohol sin ninguno de los efectos secundarios".

¿Debatimos sobre las ventajas del cristianismo? De las del alcohol el Milodón no tiene dudas.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Begin the beguine

Dice Antonio Ferrandis en Volver a empezar: "Sólo se envejece cuando no se ama".

Salvador

Que vivan los manteles de tela

Los toros, los toreros y el toreo no molan. Hasta aquí de acuerdo. Ahora, el Milodón acaba de cenarse en un restaurante bien taurino, Salvador (Calle Barbieri, 12 - podéis ver fotos clicando aquí), el mejor rabo de toro de su vida. Si Joe Strummer y los chicos de The Durruti Column hubiesen podido escoger un lugar para una merendola de confraternización en Madrid, habría sido este.


El Milodón se queda con la descripción de la guía 11870: "Casa Salvador lleva décadas ahí, antes de que Chueca se convirtiese en un barrio de moda. Fue en tiempos el centro de reunión de la peña del torero Balmonte y todavía muchas fotografías y recortes de periódicos por las paredes lo recuerdan. Una casa de comidas tradicional de servicio amable y atento, con un aire de restaurante de provincias".

Y añade: si os gusta el rollo ranciete con clase y sois disfrutones (o hedonistas, como de dice ahora) de viejo cuño, id corriendo, aunque seáis miembros de PETA, que una joya como esta no va a tardar mucho en convertirse en un puñetero Sushi Bar o en un Starbucks.

Y de postre, pedid leche frita. La bomba.

domingo, 15 de noviembre de 2009

La pesadilla de Cifu



Este fin de semana, Juan Claudio Cifuentes, Cifu para los amigos, vió hecha realidad su peor pesadilla: una de las salas más míticas de la escena jazz madrileña, la Clamores, se olvidó de su vocación bluenotera durante cuatro días para convertirse en sede de la fiesta de presentación del Tanned Tin, un festival alternativo de esos que le gustan al Milodón: con la audiencia justa (justamente entregada), con una exquisita selección de bandas y con un ambiente familiar que invitaba al disfrute.


Dice Albertito Maldito que a él lo que más le gustó fue Polvo. Es un mathrockero, qué le vamos a hacer.

Al Milodón, que como se mencionaba en anteriores posts, es un poco fashion victim, los que más le gustaron fueron Dean Wareham y Britta Phillips. Pertenecieron a Galaxie 500 y a Luna. Hacen bandas sonoras para Noah Baumbach (la excepcional The Squid and the Whale). Le ponen música a screen tests de Andy Warhol. Él acaba de publicar una novela (autobiografía) con Penguin. Tienen un disco que se titula L'Avventure (así, con dos uves). Cantan versiones de Serge Gainsbourg y de Bob Dylan. Son guapos (ved el vídeo de arriba). Se codean con la crema neoyorkina. Y, encima, están casados. Un cínico diría que son un cliché viviente o unos gilipollinas.


Esta pinícula es muy bonica.

La verdad es que al verlos sobre el escenario juntos, al contemplar su coreografía conyugal -ella con ese bajo que (como le pasa a todas las chicas con los bajos) le venía encantadoramente grande, él con esa camisa como de arquitecto italiano, ella con esa voz infinitamente sensual, él con esa actitud casual-, es fácil darse cuenta de por qué son la peor pesadilla de cualquier envidioso.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Madrid-Berlin

La foto la hizo el Milodón con sus propias garras.

En la Embajada Alemana de Madrid estos días se celebra el aniversario de la caída del Muro con reproducciones de sus graffities como ésta que veis arriba y que el Milodón se encontró ayer de bruces en plena Castellana al salir del trabajo.

Estos días, sin embargo, al Milodón Madrid no le recuerda al Berlín de 1989. Sino más bien al de 1933. Los buitres se cernían sobre el paisaje antes de la batalla y nadie quería mirar hacia arriba.

Estos días, fuera, eso dicen los periódicos, eso dicen las pantallas de Bloomberg al subir las escaleras de la oficina cada día, se gesta una catástrofe.

Pero por donde al Milodón le toca pasar -por cosas del trabajo- sólo hay fiestas, risas, abundancia, decadencia. Cabaret.

lunes, 9 de noviembre de 2009

El árbol de la siensia (y otras reflexiones noventayochistas)

Está más seco el árbol de la siensia en España que el Mar de Aral en agosto.

Aprovechando el verano eterno en el que parecía inmersa Madrid, el Milodón se hizo recientemente una excursión al jardín botánico. Es que es un fashion victim, y como la movida victoriana, el darwinismo y la taxonomía están muy de moda, no se pudo resistir. Además, el año pasado visitó los Kew Gardens, y se quedó prendado de algunos descubrimientos. Marianne North fue uno de ellos.

Marianne era una señora -que nada tiene que ver con Peter North- a la que le encantaban las plantas y que entre 1871 y 1885 se recorrió Estados Unidos, Canadá, Jamaica, Brasil, Tenerife, Japón, Singapur, Java, Sri Lanka, India, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Seychelles y Chile con un maletín de pintura y un caballete al hombro, con el fin de plasmar al óleo las flores y especies vegetales más exóticas de estos países. Tenía 40 años cuando le dio por ahí. Con dos bemoles. El resultado de su esfuerzo son 837 cuadros que están expuestos en una galería de los Kew Gardens que lleva su nombre. Impresionante.


¿Os imagináis a esta señora cuarentona llegando a Java a finales del siglo XIX con sus pincelicos?

Parece ser que ahora la galería de la Señora North está cerrada, porque están haciendo obras de mantenimiento. Mantenimiento, eso que se nos da tan mal en España, por contraposición a las obras, que se nos dan estupendamente. Mantenimiento es lo que le hace falta, por cierto, al Jardín Botánico de Madrid.

El Milodón os asegura que un paseíto entre sus arriates, habla más de la situación del i+D en este país que mil palabras. Aunque claro, tenemos más problemas que la investigación. El paro, por ejemplo.

Dice Carlos Solchaga en la entrevista que ha concedido a la edición española de la revista Vanity Fair en el mes de noviembre que el problema de los españoles es que "se toman la prestación de desempleo como una beca". Qué caraduras los españoles, ¿no? Es incomprensible que, teniendo en cuenta la calidad de los salarios en el mercado de trabajo español, prefieran quedarse en casa durante una temporada disfrutando de un periodo de reflexión y asueto, que lanzarse de inmediato a buscar un trabajo que les mejore de forma sustancial la calidad de vida.

Solchaga en las páginas de Vanity Fair España. El sillón tiene pinta de cómodo. ¿Lo habrá en Ikea?

En la misma entrevista también hace una encarnizada defensa de Pedro Solbes, que, al parecer, se marchó de la vera (Vera, otro que también fue entrevistado en Vanity Fair) de Zapatero porque no soportaba el presidencialismo recalitrante de José Luis Rodríguez "El Leonés".

"Zapatero malo"

Por si no lo recordáis, el Milodón os cuenta que cuando Solbes fue Ministro de Economía de Felipe González, flexibilizó el despido (creando el despido subjetivo, que es el que más se practica hoy en día y que tiene una exigencias de justificación e indemnización menores), reformó los contratos formativos (que pasaron a estar remunerados con cantidades inferiores al Salario Mínimo Interprofesional), legalizó las empresas de trabajo temporal (que por cierto, según defiende Solchaga en la entrevista de VF, deberían pasar a cumplir el rol de las oficinas del INEM) e hizo que la contratación a tiempo parcial no llevase una reducción horaria determinada con respecto al contrato a tiempo completo, haciendo ver al empresario que todo el monte era orégano.

Carlos Solchaga también fue ministro con Felipe González.

Los bonsais, de Felipe González. La foto, de El Mundo.

Felipe González, por cierto, el presidente que no era presidencialista, donó al jardín botánico de Madrid en 1996 su colección de bonsais (lo mejor del jardín a día de hoy, os lo dice el Milodón). Cuando Felipe vivía en Moncloa, los cuidaba personalmente. Y ahora que anda de conferenciante por ahí, se los cuida el CSIC. Cosicas de la ciencia.


domingo, 8 de noviembre de 2009

Día del Señor

En Domingo, y con gran resaca a cuestas, el Milodón sólo puede parafrasear a Aguedina: "Qué miedo me da este hombre. Parece un cura".

miércoles, 4 de noviembre de 2009

A vueltas con la crisis de la mediana edad



El pasado viernes, junto con Nixon, tocó The New Raemon en la Sala Sol. Fue un concierto precioso, donde presentaba las canciones de su nuevo disco, como esta que podéis escuchar clicando arriba.

¿Por qué le gusta este chico al Milodón?

-Porque él también es fan de Las Charades

-Porque describe muy bien y muy bonito el sabor agridulce que tiene eso de llegar a la madurez.

-Porque si es capaz de describir las cosas tan bien y tan bonito, tiene que ser buena persona. Al menos al Milodón le gusta creerlo.

Desayuno en la Embajada


Que las bicicletas son para el verano es una verdad muy discutible (sobre todo teniendo en cuenta que la bici se ha convertido en todas las ciudades de Europa -incluida Madrid, la ciudad menos propicia para el bicicleteo del mundo- en un accesorio moderno indispensable). Lo que no es discutible es que las vacaciones son para el desayuno. Y el Milodón acaba de estar de vacaciones.

Desde luego que el ritual mañanero no alcanza en España las cotas de perfección que son posibes en el Reino Unido, un país donde han decidido que para tener energía hay que comerse todos los días antes de las nueve de la mañana un huevo frito (o revuelto), un tomate a la plancha, unas fabes guisada, una loncha de bacon, una salchicha y unos champiñones. Un país donde el Milodón, por esa y algunas otras razones, era feliz.

Pero hay una embajada de las buenas costumbre anglosajonas en Madrid. Se llama, claro, Embassy.

Embassy es un salón de té y una tienda de delicatessen situado en la Castellana, un poco antes de la Plaza de Colón, donde por las tardes hay muchos viejecitos de clase alta (como la Infanta Pilar, por ejemplo) con un aspecto muy rancio, merendando.

Y por las mañanas (como le ocurrió al Milodón el otro día, por ejemplo) uno se puede encontrar a Isabel San Sebastián y a muchos señores ejecutivos que toman café mientras un limpiabotas les abrillanta los castellanos.
Desde luego, esta no es una lectura para el desayuno.

Aunque estas tres cosas por si solas podrían ser una razón para no pasar por Embassy ni a oler, el Milodón os da otras tres razones para que vayáis:

Sus huevos revueltos con beicon (sic – así escrito en la carta)
Su llamado “Desayuno español”, con chocolate (francés o español) y picatostes.
Y en verano, la estación de las bicicletas, su gin tonic. Otra cosa muy rica y muy británica.