lunes, 12 de octubre de 2009

La Obra



Este puente, el Milodón ha descubierto que el Alcalde y Monseñor Escrivá de Balaguer tienen en común (además de muchos amigos)el fin al que decidieron consagrar sus vidas. Ya sabéis: la obra. Literalmente.

El Milodón tiene trece millones de años, así que es de lo más normal que esté anquilosado y necesite hacer algo de ejercicio. Ahora le ha dado por correr alrededor de El Retiro. Lo ha visto en esas series ambientadas en Manhattan, tipo Sexo en Nueva York, que correr por los parques es de buen tono.

Hoy se lanzó a las calles con ánimo deportista, pero elegante. El objetivo era hacerle una visita al Ángel Caído (uy! perdón, Monseñor!). Porque ya sabréis que en Madrid está el único parque del mundo que ha consagrado una estatua al mismísimo Luzbel y que además, ha colocado dicha estatua a 666 metros sobre el nivel del mar (esto, aunque cuestre creerlo, no es una broma).

Pero antes de pisotear con sus prehistóricas piernas los senderos que rodean el Palacio de Cristal, tuvo que salvar, desde que salió de casa, una auténtica carrera de obstáculos: Plaza de Callao, Paseo de Recoletos, Carrera de San Jerónimo, Casón del Buen Retiro... Todo patas arriba. Como si los del Comité Olímpico Internacional no le hubiesen dado calabazas a a la ciudad. Como si no hubiera mañana.

¡Dios bendiga el hermoso espectáculo ofrecían este fin de semana las calles levantadas! Eso sí que es puesta en escena, y no el Desfile de las Fuerzas Armadas.

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