domingo, 27 de septiembre de 2009

Santuarios Pepinilleros- Entrega 1 - Chasing the Big Pepinillo


Los que conocéis al Milodón sabéis que es un ser omnívoro (y con muy buen diente, por cierto). Sabréis también, por tanto, que de todos los alimentos disponibles en el sistema solar, el que más gusta al Milodón, sin ninguna duda, es el pepinillo y por extensión, cualquier variante de variante (sic). Es decir: cualquier cosa que mate glóbulos blancos es bien recibida.

Tras el éxito de la serie "Razas capitalinas", inauguramos un nuevo serial que bajo el nombre "Santuarios pepinilleros" pretende recoger e inventariar los locales majeritenses donde se pueden degustar los pepinillos en mejor salmuera y las cebolletas más crujientes.

Si, como el Milodón, pertenecéis a la religión del vinagre, agradeceréis esta serie. Si la aborrecéis, no sabéis lo que os compadece el Milodón. Ir a la búsqueda y captura del pepinillo perfecto es para el Milodón lo que es para un surfista encontrar la ola perfecta.




Hay que decir que el Milodón había encontrado su Mundaka -ya sabéis, aquella playa vasca donde decían que estaba la mejor ola del Mundo- hace años. Se escondía en los botes de Eroski que rezaban "Pepinillos Sabor Alemán". Pero quiso Dios darle un descanso al aparato digestivo milodoniano. Y lo mismo que unos desalmados construyeron un dique junto a la playa de Mundaka y se cargaron la mejor ola del mundo, los también euskaldunes amigos de Eroski, eliminaron de sus "catálogos" los mejores pepinillos del mercado.

Así que así está el Milodón. Chasing the Big Pepillo.

Se acercan bastante a la perfección los de la taberna Alipio Ramos, en la Calle Ponzano. Lugar carismático donde los haya, punto de referencia chamberilero y local entrañable, donde, además, ponen muy, muy rico el tinto de verano.

Y para cerrar este primero episodio vinagreta, aquí queda el homenaje visual a estas patatitas que se convirtieron uno de los clásicos básicos del Milodón mientras vivió en Inglaterra. Destrozan los dientes... ¡pero alegran el alma!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario